Medicina preventiva para mascotas

Francisco María García · 22 octubre, 2017

La medicina preventiva para mascotas consiste en cuidados simples y efectivos para conservar su salud. Con algunos minutos de tu día, es posible protegerlo de muchas enfermedades graves y mejorar su calidad de vida.

Conociendo los pilares de la medicina preventiva para mascotas

“Prevenir es mejor que curar”: esta regla de oro también se aplica a la salud de nuestros compañeros animales.

Vale la pena aclarar que cualquier medicina preventiva para mascotas debe incluir visitas periódicas al veterinario. Es el único profesional capacitado para recomendar productos y medidas preventivas de acuerdo a cada animal.

  1. Respetar la cartilla de vacunación

Para la mayoría de las enfermedades graves, la vacunación es la única forma eficiente de prevención. Por ello, no existe medicina preventiva para mascotas sin vacunación responsable.

Veterinario vacunando a un perro

  1. Higiene y cuidado oral y dental

Los animales necesitan cuidados orales para garantizar un proceso digestivo adecuado y evitar la proliferación de microorganismos. Y es necesario comenzar cuando son cachorros.

Los trastornos en su salud oral son comunes cuando existe una gran acumulación de sarro en dientes y encías. La halitosis acostumbra ser el primer síntoma de que algo anda mal en la boca de tu mascota. Y normalmente es provocada por una higiene dental ineficiente.

Lo recomendable es cepillar los dientes del animal de 2 a 3 veces por semana, utilizando solamente productos aptos para el uso animal. Las cremas dentales humanas que pueden dañar el esmalte de los dientes e intoxicar a la mascota.

Si tu mascota ya presenta una acumulación severa de sarro, el veterinario recomendará la limpieza profesional bajo intervención quirúrgica.

  1. Desparasitación interna y externa

Desparasitación y vacunación son las claves de la medicina preventiva para mascotas. Lo más esencial sobre las desparasitaciones es mantener la periodicidad del tratamiento y elegir los productos adecuados.

Para la desparasitación externa, se recomienda aplicar las pipetas o sprays por lo menos 2 veces al año. Es importante seguir las indicaciones del veterinario y del fabricante sobre la aplicación. Adicionalmente se pueden utilizar collares y jabones anti pulgas y garrapatas.

Para la desparasitación interna, el tratamiento también debe ser repetido cada 6 meses. La concentración del principio activo depende de la edad y del peso del animal.

Todos los productos tienen un periodo de validez. Cuando este caduca, reduce o anula su poder de acción y el animal queda expuesto a los parásitos.

  1. Limpieza de orejas y ojos

Las ojeras y los ojos están constantemente expuestos a la suciedad y a los microorganismos presentes en el medio ambiente. Principalmente cuando la mascota vive en grandes ciudades polucionadas.

Para las orejas, se recomienda una limpieza semanal utilizando una gasa limpia. Se aplicará en las partes externas de la oreja y en el principio del canal auditivo.

Después del baño, es fundamental secar bien la parte externa e interna de las orejas. Lo mismo vale para los paseos en la playa, los días de piscina y cualquier otra actividad acuática. Caso contrario, la zona húmeda facilita la proliferación de microorganismos y causa mal olor.

Ya en los ojos, se puede hacer una limpieza diaria con gasas limpias. Hay que tener mucho cuidado para no irritar el interior del ojo. También es importante evitar la acumulación de lagañas en la zona ocular.

  1. Cuidados con el pelaje

El pelaje del animal no sirve solamente para embellecerlo. Es una protección para su organismo y una importante adaptación evolutiva de cada raza.

El cuidado más básico consiste en cepillar al animal de acuerdo a su pelaje y elegir el cepillo adecuado. Los animales de pelo largo pueden ser cepillados de 2 a 3 veces por semana. Mientras que los de pelo corto necesitan 3 o 4 cepilladas por mes.

Los baños excesivos pueden dañar su pelaje, remover la camada de grasa protectora de su cuerpo y dejarlo vulnerable. Lo recomendable es bañar a un perro de 1 a 2 veces por mes solamente.

Gato y perro comiendo

  1. Alimentación balanceada

Una alimentación desequilibrada puede provocar innumerables enfermedades: desde mal aliento hasta desnutrición, obesidad y trastornos digestivos.

El alimento balanceado debe ser elegido primeramente de acuerdo a la edad y al porte del animal. Pero también se debe estar atento para las condiciones especiales como alergias, sobrepeso, problemas urinarios, renales o hepáticos.

Es importante respetar las cantidades apropiadas a cada animal. Algunas razas de perros pueden ser especialmente glotonas y podrán pedir comida todo el día. Tampoco se recomienda dar comida humana a las mascotas, pues puede dañar seriamente su tracto digestivo.

  1. Ejercicios físicos regulares

Los ejercicios son el complemento ideal para una alimentación equilibrada. Ayudan a controlar el peso del animal, evitando consecuentes enfermedades, y permiten gastar energía y equilibrar el metabolismo.