Cuatro maneras de mejorar el paseo con tu perro

Laura Huelin · 22 febrero, 2018
Los canes necesitan pasar un rato agradable fuera del hogar, para lo que se deben relacionar con otros ejemplares y percibir olores para saciar su instinto rastreador; es clave que la mascota esté feliz, equilibrada y que supere sus miedos o, en la medida de lo posible, evitar que se exponga a sus temores

La hora del paseo es uno de los momentos del día más esperado por lo perros. Es su momento de diversión y de socialización con sus amigos, y si quieres subir la calidad de sus recorridos hasta el sobresaliente, te damos cuatro maneras de mejorar el paseo con tu perro.

Qué es un paseo de calidad

Un paseo de calidad es importantísimo para un perro. Le permite disfrutar del exterior, hacer sus necesidades con tranquilidad, relacionarse con otros canes y recoger y soltar muchos olores diferentes.

Es uno de los momentos de relajación del día. Por eso, un paseo de calidad es imprescindible para tener un perro feliz y equilibrado. Si no son buenos, tiene miedo en la calle o tiene muchas malas experiencias, siempre acaban surgiendo otros problemas.

Un paseo de calidad, además de estas ideas para mejorar la caminata con tu perro, incluye dejarle disfrutar de todos los olores que pueda y, en los lugares donde está permitido, estar unos minutos sin correa explorando a su antojo.

1. No más tirones

Es indiscutible que un paseo feliz y relajado no incluye tirones de correa: ni que tire el perro ni que tampoco demos nosotros tirones o toques con la correa. En la calle, la correa es lo que nos relaciona con nuestro perro, y transmite mucha información: enfado, prisa, estrés o, por el contrario, confianza y relajación.

Perro con miedo al paseo

Rechaza las correas extensibles, ya que estas siempre van tensas. Elige una correa fija y fíjate en cómo la manejas: ¿sabes caminar y hacer parar a tu perro sin darle tirones? Enséñale también a él a caminar sin tirar y vuestros paseos mejorarán al instante.

Muchos de los perros que llevan collar desarrollan graves problemas de salud por tirar de la correa. Elige un arnés que os vaya bien, ya que hay muchos tipos diferentes, y alivia la presión en el cuello de tu perro.

2. Una correa más larga

Casi todas las correas que se ven por la calle son muy cortas: con una correa así, el perro en realidad no tiene espacio para moverse sin dar tirones. Aunque parezca paradójico, una correa de dos metros de largo mantiene mejor el control sobre un can que una de medio metro.

Si el perro tiene más espacio para caminar a tu lado, te dará menos tirones y te molestará menos al andar. Podrá ir desplazándose de olor en olor sin tirar de ti y sin tener que corregirlo. Apuesta por una correa de por lo menos un metro y medio y verás la diferencia y la comodidad.

3. Paseo libre

Un paseo libre es un reto para tu perro: al salir de casa síguele tú a él. Deja que decida a dónde quiere ir y cuánto tiempo quiere quedarse en cada olor o cada esquina.

Pasear perros sin correa

Un paseo libre es un recorrido sin prisas y sin órdenes. El perro decide qué es lo que le interesa: si quiere hacer la ruta de siempre, llegar pronto al parque o, en cambio, tiene más interés en descubrir una calle nueva.

A algunos perros, acostumbrados a seguir órdenes, en los primeros paseos libres se bloquean y no saben a dónde ir. Dale un voto de confianza y permítele tomar la iniciativa. Es una manera muy sencilla de mejorar el paseo con tu perro y tú te sorprenderás de ver qué sitios le interesan más en realidad.

4. Proactividad: evita lo desagradable

No obligues a tu mascota a pasar por situaciones desagradables. Para eso, adelántate a ellas. Conoces mejor que nadie a tu perro y sabes qué le gusta y qué no, conoces sus miedos y con qué experiencias lo pasa mal: evítalas durante sus paseos, ya que exponerlo no va a aportarle nada positivo.

Perro con miedo al paseo

Por ejemplo, si tu perro le tiene miedo al camión de la basura y lo ves venir a lo lejos, cambiad la ruta para no cruzaros con él. Si tu perro no se relaciona bien con los canes, cruza la calle para no pasar por su lado en la acera.

De esta manera, eliminas muchas fuentes de estrés o miedo. Le permites a tu perro coger distancia con lo que le preocupa para poder descubrir que no es una amenaza, ya que no desaparecen del todo pero siguen presentes. La caminata, evitando estos problemas, mejora notablemente.

Estas maneras de mejorar el paseo con tu perro se basan en detalles, que parecen cosas pequeñas pero a ojos de tu can son importantes. Si hacemos estos cambios, le estamos ahorrando a nuestras mascotas grandes fuentes de estrés y les permitimos tomar decisiones sobre su tiempo libre. Es decir, mejoramos el tiempo libre de nuestros perros a verdaderos paseos de calidad.