Criar caballos: cuidados y consejos

Francisco María García · 15 octubre, 2017

Tener un caballo a cargo requiere de una buena dosis de tiempo y dedicación. Pero es una actividad gratificante. Es un animal noble, que responde a la interacción por la sensibilidad a lo que los rodea. Por ello, veremos a continuación cuáles son los cuidados y consejos a tener en cuenta. Se trata de que criar caballos sea una tarea sencilla.

Información básica para criar caballos

El caballo es un animal que puede vivir hasta 25 o 30 años. Ello requiere a su vez de compromiso y responsabilidad. Proveerle de un espacio ideal, alimentación, higiene y ejercicio, son las consideraciones principales a la hora de criar caballos.

Si se está iniciando en su cuidado, hay unas pautas. Lo ideal es comenzar con una yegua o un caballo castrado acostumbrado a estar con personas. La confianza con el animal se logra con un trato paciente y amable. Hay que evitar los movimientos violentos y dar palmadas suaves en el cuello, sin demostrar temor.

Caballos galopando

El espacio ideal

Para que el animal se encuentre a gusto, lo mejor es pensar en una hectárea de pasto donde pueda moverse. Estará cuidadosamente cercada y sin alambres de púa.

Se debe controlar muy especialmente que no crezcan alrededor especies tóxicas. Es el caso de hierba cana, helechos, laurel, cola de caballo, ricino y sorgo. El caballo es un animal herbívoro que acostumbra a pastar muchas veces al día en pocas cantidades. Por ello resulta vital tener precaución de lo que crece en su área de desplazamiento.

Un elemento a considerar antes de decidir criar un caballo es el espacio que se le dará. Deberá contar con un refugio que lo proteja de posibles inclemencias del tiempo y donde pueda dormir. Se tendrá que mantener este sitio limpio, retirar a diario las heces y dotarlo de un lugar que haga las veces de lecho.

Con la finalidad del descanso, las posibilidades pueden ser: la paja, más económica, pero con elementos fúngicos que pueden enfermar al animal; la viruta de madera: más higiénica, pero algo más costosa. Por último, una buena opción es utilizar el cáñamo.

Cómo debe ser el alimento

Al ser animal de pastoreo, el caballo ingiere pocas cantidades muchas veces al día. El alimento adecuado se compone de fardos de heno, alfalfa o mixtos. Es bueno enriquecer esta comida con preparados industriales que le aporten las vitaminas necesarias.

 Un animal de 450 kg de peso, tamaño medio, ingiere alrededor de 9 a 10 kg de alimento diarios. No obstante, lo ideal es consultar a un veterinario. Será él quien indique el alimento adecuado en función del peso y el ejercicio que realiza.

Un punto importante es cuidar que no falte agua fresca y limpia. Se debe llenar la cubeta al menos dos veces al día. Tendremos en cuenta que bebe entre 15 y 30 litros de agua diariamente.

Higiene y cuidados de cascos

Para criar un caballo adecuadamente, se debe atender a su limpieza y revisión general.

 Es aconsejable cepillar su pelaje de forma regular, observando si existen señales de cortes, heridas, garrapatas o posibles enfermedades. Bañarlo en días cálidos con un champú adecuado. Y peinarlo con peine de dientes anchos, evitando en todo momento un cepillado o peinado brusco.

Hay que limpiar los cascos por si hay piedras incrustadas o suciedad en las ranuras. Y controlar si están sueltos o agrietados.

Caballo cysdesdale pastando

Un buen ejercicio

La cantidad de ejercicio depende de la edad y salud del caballo. Se aconseja que, con el debido control, realice una hora de ejercicio cuatro veces en la semana.

La actividad física resulta muy beneficiosa para la salud del caballo:

  • Mantiene fuertes los músculos de los sementales.
  • Refuerza los vínculos de confianza con el dueño.
  • Es un momento en el que se relaja y evita problemas de nerviosismo o ansiedad.

Por último, algunos consejos al criar caballos

  • Limpiar regularmente el cobertizo de estiércol y orina. Son perjudiciales para los cascos y la salud del animal.
  • Hacer visitas periódicas al veterinario para que realice una revisión, coloque las vacunas y desparasite al animal.
  • Controlar los dientes al menos una vez al año.
  • Cortar los cascos y revisar las herraduras.
  • Nunca acercarse al caballo por la parte de atrás ni proferir gritos estando cerca. Con ello puede asustarse y reaccionar dando un golpe.
  • Procurar pasar tiempo con el animal más allá del momento de montarlo. Ello refuerza la confianza e intensifica el vínculo.

Fuente de la imagen principal: Viault