Los síntomas de buena salud en un caballo

Francisco María García · 27 septiembre, 2017

¿Cómo conseguir la buena salud en un caballo? Tener un compañero equipo no significa invertir solamente en esparcimiento o movilidad. Su talento para auxiliar en el desarrollo físico e intelectual de los niños y en la recuperación de lesiones motoras y nerviosas es reconocido por la Medicina.

Los equinos figuran históricamente como excelentes compañeros de actividades físicas y deportes. Hípica y equitación son las actividades deportivas más reconocidas y realizan competiciones oficiales, amistosas y olímpicas en sus diferentes modalidades.

Sin embargo, cualquier capacidad de un animal solo es alcanzable cuando su organismo está equilibrado. Por eso, la buena salud en un caballo es la condición para disfrutar de su compañía. A partir de ahí se puede disfrutar de diversas actividades conjuntas.

¿Cómo reconocer los indicios de buena salud en un caballo?

Un observador atento es capaz de percibir fácilmente los indicios de buena salud en un caballo. Su porte es noble y altivo, con el pelaje brillante y la musculatura bien desarrollada.

Caballos comiendo

Su carácter es amigable y curioso, a pesar de mantener la precaución frente a situaciones y personas desconocidas. Son animales muy higiénicos que gustan ser acicalados periódicamente, así como tener un espacio adecuado.

Poseen sentidos bien agudizados, en especial la audición, por lo cual están siempre atentos a su alrededor. Perciben fácilmente los sonidos y suelen mover lateralmente sus orejas al reconocer un estímulo nuevo.

Su buen olfato les permite reconocer las alteraciones hormonales en la piel y en el sudor de alguien que les tiene miedo. Por lo cual se pueden mostrar inquietos y ariscos al ser montados por alguien poco experimentado.

 ¿Cuáles son los cuidados para preservar la buena salud en un caballo?

Históricamente, los equinos fueron sometidos a malos tratos y malas condiciones de trabajo. A usos compulsivos en circos, juegos de azar, medios de transporte de cargas y personas, etc. Todo ello representó una amenaza para la integridad de su especie.

Prohibiciones legales

Solamente a partir de la década de 90, las propuestas de ley para protección de la vida animal recibieron la debida atención. Actualmente, cualquier persona que someta un animal a abusos físicos o emocionales es sancionada económicamente y puede recibir un juicio legal.

Está prohibida la utilización de animales de cualquier especie en circos, espectáculos y toda clase de actividad dura para ellos.

Los principios de la tenencia responsable no son válidos solamente para las mascotas de pequeño porte. Caballos son animales sensibles, inteligentes y sociables. Por lo que merecen ser tratados con nobleza y dignidad.

Cuatro cuidados esenciales para preservar la buena salud en un caballo

  1. Alimentación adecuada e hidratación reforzada

Los mamíferos de gran porte necesitan hidratación reforzada para conservar su buena salud. Es indispensable ofrecer agua fresca y limpia al animal durante todo el día. Sobre todo, cuando hay altas temperaturas.

Una alimentación balanceada debe ser orientada según el porte, la edad y la actividad del animal. El sistema digestivo de los caballos necesita un elevado suministro de forraje para funcionar correctamente. Un caballo criado en el campo acostumbra pastar cerca de 12 horas diarias.

Por eso, un equino de ambientes reducidos debe recibir la cantidad adecuada de forraje en su alimentación. Todo alimento debe ser mantenido en ambientes secos. Además, con exposición moderada al sol para conservar sus propiedades nutritivas.

  1. Descanso y convivencia

Un aspecto importante para la buena salud en un caballo son los momentos de interacción. Los equinos son muy sociables y se desarrollan mejor cuando conviven en comunidad con sus semejantes.

Un caballo saludable es activo y bien dispuesto, gastando gran cantidad de energía diaria. Por eso, los momentos de descanso y esparcimiento son fundamentales en la crianza responsable de los equinos. Prefieren lugares secos y cálidos para reposar o dormir durante la noche y el día.

  1. Higiene y cuidados estéticos

Los caballos requieren atención reforzada para el acicalamiento de su pelaje y sus cascos. Son animales limpios que en su hábitat natural acostumbran a bañarse en aguas mansas. Después llega el momento de secarse naturalmente al sol.

Sus pelos requieren cepillados y lavados periódicos para mantenerse saludables. Los cascos también deben ser limpiados y aparados con cuidado para no lastimar al animal.

  1. Visitas periódicas del veterinario

Igual que otros animales domésticos, los caballos deben recibir visitas periódicas del veterinario. Deben realizarse los debidos análisis para averiguar su estado de salud. Los ojos, las orejas y las patas deben recibir especial cuidado, ya que se encuentran expuestos constantemente.

La crianza responsable de cualquier animal requiere conocimiento y dedicación. Proporcionar cariño y afecto es el requisito primordial para preservar la buena salud en un caballo.