Cría y reproducción de los delfines

Francisco María García · 6 septiembre, 2018
Entre las curiosidades de la reproducción de los delfines destaca el hecho de que alcanzan su madurez sexual al cumplir los 11 años, y que pueden mantener relaciones sexuales solo con el fin de obtener placer

La reproducción de los delfines ha despertado un particular interés por parte la comunidad científica y de apasionados por el mundo animal. Como son bastante tímidos en su ‘estado salvaje’, durante muchos años se supo poco sobre su comportamiento de cría y apareamiento.

Actualmente, se reconoce que este cetáceo está entre los animales más sexuales de la naturaleza, además de ser una de las pocas especies que disfrutan ejerciendo su sexualidad y que pueden aparearse por placer.

Desde luego, es importante puntualizar que gran parte de la información disponible sobre la reproducción de los delfines ha sido obtenida en cautiverio. No obstante, el avance de la tecnología ha posibilitado confirmar en la naturaleza muchas observaciones recogidas también en cautividad.

Actualmente, se estima que el ciclo sexual del delfín no cambia significativamente en su hábitat natural, aunque no se excluya la posibilidad de algunas pequeñas variaciones en su comportamiento.

Madurez y comportamiento sexual 

Generalmente, los delfines machos y hembras alcanzan su madurez sexual a los 11 años. En ocasiones, el macho puede madurar algunos meses antes que las hembras, pero la diferencia siempre es pequeña. Al ser sexualmente maduro, un delfín ya es capaz de aparearse para generar sus propias crías.

Estos cetáceos no son monógamos, así que pueden tener varias parejas a lo largo de su vida sexualmente activa. En su hábitat natural, los delfines pueden aparearse tanto con individuos de su propia comunidad como con miembros de otros grupos.

Comportamiento sexual de los delfines

Otro dato llamativo que ha sido demostrado por algunos estudios revela que los delfines disfrutan apareándose, e incluso hacen se hacen regalos. También se ha descubierto que estos cetáceos, ocasionalmente, pueden tener relaciones sexuales solo para obtener placer.

Por todo ello, los machos suelen copular varias veces con una hembra durante el mismo encuentro, que puede durar más de una hora. En caso de que el delfín macho tenga la posibilidad, no evitará aparearse nuevamente con las otras hembras de su grupo en el mismo día.

Periodo de apareamiento y reproducción de los delfines

Igual que ocurre con la mayoría de las especies, los delfines inician su período de apareamiento con la llegada de la primavera. Aunque puedan llegar a tener relaciones durante todo el año, los cetáceos prefieren aparearse cuando la temperatura del agua es más alta (primavera y verano).

En la búsqueda del hábitat ideal, incluso algunas especies emprenden un viaje migratorio para aparearse en aguas más cálidas. Son animales marinos que pueden vivir en aguas frías, aunque su hábitat ideal es aquel donde las temperaturas no son demasiado bajas.

El ritual de cortejo empieza cuando el macho y la hembra se tocan con sus hocicos. Después se puede observar cómo nadan juntos y rozan sus cuerpos, en una especie de ‘baile’ acuático. En algunas especies de delfines los machos pueden emitir sonidos para atraer a la hembra, como una llamada al apareamiento.

Tras este ritual, la hembra decide si acepta o no el cortejo del macho. En caso de que la respuesta sea receptiva, se inicia la efectiva reproducción de los delfines. Antes de la penetración, el delfín macho ‘empuja’ a la hembra por atrás mientras la toca con su órgano sexual.

Crianza de los delfines

Parto y nacimiento de las crías

La mayoría de las especies de delfines demuestran un gran sentido de vida en comunidad. Además de vivir en grupos, suelen unirse y compartir tareas en pro de un bien común para su comunidad. Por ejemplo, cuando una hembra queda embarazada, suele ser protegida por todos los individuos de su grupo.

El tiempo de gestación puede variar según la especie, pero las hembras suelen experimentar un embarazo de 10 a 12 meses. Durante este periodo necesitan una dieta altamente energética para llevar adelante su embarazo y permitir el correcto crecimiento de sus crías. A partir de que comience la gestación, todo el grupo de delfines colaborará y se encargará de que la hembra tenga suficiente alimento, principalmente si la comida escasea.

Asistencia en el parto

Hay que saber que los delfines están entre las pocas especies del reino animal que tienen un parto natural asistido. En el momento del parto, cada hembra embarazada recibe la ayuda de otra hembra para dar la luz. Es decir, esta segunda hembra actúa como comadrona para apoyar a la delfín gestante.

Lo normal es que cada delfín hembra que pare tenga una sola cría al fin de una gestación, pero eventualmente pueden dar la luz a dos crías. Mientras el parto ocurre, los demás delfines del grupo vigilan su entorno para garantizar el bienestar de la hembra y su cría.

Otra curiosidad sobre la reproducción de los delfines es que la primera parte de la cría que sale del cuerpo de su madre en el alumbramiento es la cola, y no la cabeza. De esa forma, no existe el riesgo de que mueran asfixiados, pues pueden respirar tranquilamente en la matriz de la madre hasta que el parto termine.

Cuando el parto termina, la madre empuja a la cría hacia la superficie para enseñarle a tomar aire por primera vez. El posterior proceso de crianza también será responsabilidad de la hembra, ya que el macho se ausenta después del apareamiento.