Cría y cuidados de las tortugas

Francisco María García 20 septiembre, 2017

Los cuidados de las tortugas son esenciales para preservar la salud del animal y de todos a su alrededor. Saber cuidar de una mascota significa entender su organismo y respetar sus necesidades específicas.

Las tortugas son los reptiles más amigables a la convivencia con humanos, famosos por su larga expectativa de vida. Son una excelente opción de primera mascota para los niños. Además, suelen enseñar mucho sobre la responsabilidad de cuidar y respetar el animal.

Se adaptan fácilmente a espacios reducidos y no requieren mucho tiempo de sus propietarios. Son independientes, tranquilas y no ofrecen riesgos para el hogar. Sin embargo, también necesitan atención para desarrollarse saludablemente. Estos son los cuidados de las tortugas.

¿Cuáles son los principales cuidados de las tortugas?

Las tortugas domesticas se dividen en dos grandes grupos: las acuáticas y las terrestres. Cada una necesita atención específica para preservar su buen estado de salud.

Construyendo la “vivienda” perfecta

La vida de una tortuga acuática doméstica se desarrolla en el interior de la pecera. Esa es su vivienda y por eso es tan importante elegirla conscientemente.

La tortuga necesita espacio para nadar y moverse libremente. Por eso, el tamaño de la pecera (o del terrario) debe ser de 4 o 5 veces el tamaño del animal.

Las tortugas acuáticas pueden crecer bastante hasta la fase adulta. Se recomienda optar previamente por una pecera más grande y evitar gastos innecesarios. Cuanto más amplio el espacio, mejor será su calidad de vida.

La pecera debe tener básicamente 2 ambientes: una piscina (la “parte mojada”) donde nadar y una parte seca por encima del agua donde la tortuga pueda tomar sol, secarse y descansar.

Las tortugas se hidratan, respiran y se alimentan bajo el agua. Por eso, para garantizar su salud, es necesario proporcionar agua limpia y fresca. Lo ideal es que la pecera cuente con un sistema de filtros. También que se haga una limpieza semanal de su interior (inclusive cambio del agua).

Muchos especialistas defienden que se debe recrear el hábitat natural de la tortuga mejorar su calidad de vida. Para eso, se pueden poner plantas o palmeras artificiales, castillos u otros elementos del ambiente marino.

Ambiente y temperatura

Tan importante como comprar una buena pecera es pensar estratégicamente en su ubicación. El ambiente debe ser ventilado y recibir luz solar o iluminación directa. Necesitan ambientes cálidos para desarrollarse bien. La temperatura ideal del agua varía entre 26ºy 30ºC.

Las tortugas terrestres necesitan menor acondicionamiento del ambiente. Mucha gente opta por dejarlas sueltas en el hogar. Es una decisión más arriesgada, pero no equivocada.

Sin embargo, lo ideal para estar más seguro es comprar un terrario a la tortuga terrestre doméstica. La lógica de tamaño es igual al de la tortuga marina. El espacio debe ser 4 a 5 veces mayor que el animal. También necesitan un ambiente cálido con incidencia de luz solar o iluminación artificial.

Alimentación balanceada

La alimentación es el aspecto fundamental de los cuidados para las tortugas. La dieta diaria debe proporcionar los nutrientes necesarios para el desarrollo saludable de su especie.

Los reptiles suelen necesitar una hidratación más modesta que la de los mamíferos para preservar el bien estar de su organismo. Las tortugas marinas ya se hidratan en su propio hábitat. Y para las tortugas terrestres es indispensable proporcionar agua fresca y limpia frecuentemente.

Los dos tipos de tortugas se alimentan de forma diferente. Mientras la terrestre es predominantemente vegetariana, la marina debe ingerir mayor cantidad de proteína y grasa animal.

Existen alimentos comerciales para tortugas marinas y terrestres. Es la forma más práctica de garantizar una dieta adecuada a tu mascota. Sin embargo, se puede optar por elaborar una alimentación casera y natural para una tortuga. Es mejor que que se consulte a un veterinario para equilibrar los nutrientes.

Autor: Leandro Martinez

¿Qué pueden comer?

Cuando se trata de una tortuga marina, lo ideal es mezclar el pienso comercial con pequeñas cantidades de pescado crudo (con bajo nivel de grasa), pequeños crustáceos, vegetales permitidos, larvas, grillos e insectos de pequeño porte.

A una tortuga terrestre se deben ofrecer bastantes vegetales, frutas (excepto cítricas), flores, hierbas, pequeños trozos de carne cruda y lombrices. Necesitan un alto aporte de calcio y fósforo para mantener su caparazón fuerte y resistente. Es su principal protección en contra las amenazas externas.

La cantidad de comida depende del tamaño y de la edad del animal. Una tortuga pequeña y joven debe ser alimentada solamente 1 vez al día. Una de gran porte y más mayor, puede comer de 3 a 4 veces al día.

Tortugas marinas y terrestres pueden presentar síntomas como lesiones en la piel y en el caparazón, así como sufrir infecciones oculares y problemas digestivos. Por eso los cuidados de las tortugas deben incluir visitas periódicas al veterinario.

Fuente de la imagen principal: neusitas

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