Tortuga rescatada encontró refugio en un hogar de ancianos

Alba Muñiz · 1 diciembre, 2015

Cuando pensamos en mascotas abandonadas nos vienen a la mente gatos y perros. Lo cierto es que no son los únicos animales domésticos que pueden terminar en la calle cuando algunos desaprensivos dueños se aburren de ellos. Aquí traemos la historia de una tortuga rescatada que encontró refugio en un hogar de ancianos.

Shelly, la tortuga rescatada que vive feliz en Florida

tortuga de tierra

Shelly es una tortuga de espolones africana macho que, pasó de deambular perdida al borde de una carretera y con grandes posibilidades de ser atropellada por algún vehículo, a encontrar un hogar feliz en una residencia de ancianos de DeFuniak Springs, en Florida, Estados Unidos.

El bueno de Shelly pasa sus días junto a los residentes del Chautauqua Rehabilitation & Nursing Center. Allí, actúa como el único animal de terapia a tiempo completo de la institución.

Los veterinarios que lo evaluaron, calculan que la tortuga tiene alrededor de 20 años, por lo que es muy probable que Shelly viva en el geriátrico otros 80 años, acompañando a distintas generaciones de adultos mayores.

Desde que la tortuga Shelly vive en un hogar de ancianos de Florida, los residentes están más contentos y se sienten acompañados.

Una alegría para los residentes del hogar

Desde la llegada de la tortuga las cosas cambiaron para mejor entre los residentes del hogar, que se sienten más acompañados y felices.

Si bien, en la institución se realizan terapias asistidas con canes y felinos, Shelly es el único animal que vive en el lugar, por lo que su presencia es fundamental para el bienestar de las personas mayores que habitan el centro.

La lentitud natural de la tortuga juega a favor de los ancianos, muchos de los cuales también caminan más despacio que en su juventud, o presentan algún tipo de discapacidad, y por eso lo prefieren a perros y gatos que se mueven con mayor rapidez y les dificultan la interacción.

La feliz vida de Shelly, el tortugo

La vida de Shelly transcurre feliz entre paseos por los pasillos o por el extenso patio del hogar. Allí, los residentes cuidan una huerta que provee al animal de muchos de sus alimentos preferidos.

Además, este no solo se relaciona con los ancianos y con el personal del hogar. Los familiares que vienen de visita también lo adoran.

También debemos señalar que la residencia se ha vuelto un lugar más alegre y acogedor desde que Shelly vive allí, ¡es una verdad a todas luces!

Un puente entre generaciones

El tortugo ha ayudado también a que los niños puedan relacionarse mejor con sus abuelos en un espacio que puede llegar a resultarles intimidante a causa de las sillas de rueda y los inconvenientes de salud de algunas personas.

Shelly se transforma entonces en el nexo entre ancianos e infantes, que encuentran una actividad que los une al interactuar con el animal.

Por tal motivo, la experiencia de Shelly como animal de terapia abre la puerta para que las tortugas  empiecen a ser tenidas en cuenta en otras instituciones similares.

Abandono de tortugas en España

tortuga

El abandono de tortugas en un tema que va en franco crecimiento en España. Estos animales resultan muy simpáticos y fáciles de cuidar en un primer momento, cuando todavía son pequeños.

El problema parece presentarse cuando crecen, motivo por el cual los quelonios son abandonados en parques y lugares con estanques, ya que, en la mayoría de los casos, se trata de tortugas de agua. Así se producen alteraciones en el ecosistema.

A pesar de que existen algunos refugios para acogerlos, lamentablemente no todos los animalitos corren la misma suerte de Shelley de volver a encontrar un lugar feliz para pasar sus días.

Tenencia responsable de mascotas

Por eso, antes de decidirte a tener un animal de compañía, sea de la especie que sea, piensa bien en todas las cuestiones que deberás tener en cuenta.

Jamás actúes por impulso. Puedes llegar a arrepentirte. El animalito pagará las consecuencias aunque no tenga la culpa de nada.

Adquirir o adoptar una mascota implica una responsabilidad que deberás mantener a lo largo de los años de convivencia con los animales. Las tortugas son longevas y pueden llegar, incluso, a sobrevivirte.

Imagen cortesía de Leandro Martinez.