Corgi galés de Cardigan

Laura Huelin · 3 diciembre, 2017

Internet ha puesto de moda a los Corgi fuera de Inglaterra, país del que son originarios y en el que gozan de gran popularida, y es que con su aspecto simpático pero marcado carácter tienen todas las papeletas para convertirse en los reyes de los vídeos virales. Existen dos variedades de Corgi galés, aunque en este artículo nos centraremos en el Corgi galés de Cardigan.

Historia del Corgi galés de Cardigan

En primer lugar, cabe destacar que el Corgi es una de las razas más antiguas de Inglaterra, pues se calcula que aparecieron los primeros ejemplares de esta raza hace unos 3 000 años.

Su vida y su trabajo están ligados a las granjas y, si bien primero desempeñaron el rol de perros vigilantes, también demostraron dotes de pastoreo. De esta manera, se convirtieron en la raza de perros de pastoreo o boyeros más pequeña; pastoreaban ganado vacuno y hacían su trabajo mordisqueando las patas traseras de las reses.

Con el paso de los siglos aparecieron otros perros de pastoreo, y los granjeros dejaron de necesitar a los Corgi. De hecho, estuvieron en incluso al borde de la extinción, hasta que en 1934 se clarificaron las diferencias entre el Corgi galés de Pembroke y el Corgi galés de Cardigan, cuando los clubs de amigos de las razas emparon a promocionarlos. Hoy la primera es más popular, pero el de Cardigan ya no corre peligro.

Morfología

El Corgi galés de Cardigan es un perro de tamaño pequeño en comparación con otros perros de pastoreo. De adulto mide solo alrededor de 30 centímetros hasta la cruz y suele pesar sobre los 15 kilos. Sin embargo, tienen tendencia a engordar y es común ver Corgis más pesados.

Su cuerpo es de proporciones alargadas con patas cortas de huesos robustos, lo que le confiere un aspecto compacto y fuerte a la vez. Tiene lazos de parentesco con los teckel.

La cabeza recuerda a la de un zorro: el morro es triangular y alargado, con la trufa negra. Las orejas son muy grandes en proporción al tamaño del cuerpo, de punta redondeada y que lleva erectas sobre la cabeza.

La gran diferencia física entre el Corgi galés de Cardigan y el de Pembroke se encuentra en en el rabo: la cola del Corgi de Cardigan es larga y con el pelo largo, con el aspecto esponjoso como la de los zorros. El Corgi de Pembroke carece de rabo o la tiene muy corto.

El pelo es corto o muy corto, y tiene una capa de subpelo muy densa. El pelaje de esta raza dispone de multitud de variedades de colores: azul jaspeado, pardo, atrigrado, rojo, tricolor con puntos negros o tricolor con puntos blancos. La nariz, el pecho y la línea que desciende hasta el abdomen son de color blanco.

Perro corgi gales de cardigan sobre un banco

 

Comportamiento

El Corgi galés de Cardigan es un perro que se usa para pastorear vacas y bueyes, pese a que apenas mide 30 centímetros de alto: necesita ser valiente y ladrador para poder desempeñar su trabajo.

Es muy fiel a su familia humana y, como perro que se usó para proteger los terrenos, desconfía de los desconocidos. Tampoco disfruta de las amistades con otros perros y puede resultar independiente o poco divertido en compañía de sus compañeros. Sin embargo, sí son sociales con otros animales.

Se trata de un can activo e inteligente que necesita retos físicos, pero sobre todo mentales. Un Corgi galés de Cardigan estresado o aburrido tenderá a pastorear a sus humanos como aprendió a hacerlo con las vacas: a mordiscos en los talones. Hay otros perros de pastoreo, como el Border Collie, que cuando están estresados pastorean.

Como son tan inteligentes se les puede adiestrar y disfrutan de los retos mentales. Eso sí, siempre desde un enfoque positivo y sin infringir castigos, miedo o dolor. Como es tan valiente no atenderá a quien se atreva a ejercer la fuerza con él.

Cuidados

En cuanto a los cuidados, como la raza suele gozar de buena salud, solo hay que tener en cuenta las necesidades veterinarias habituales en cualquier perro.

Al ser perros alargados, hay que hacer revisiones periódicas del estado de su espalda: dolores, contracturas o cansancio son los problemas más frecuentes. Tienen cierta tendencia a la displasia de cadera y a las enfermedades oculares.

Además, tienden a la obesidad y debemos tener cuidado con qué comen y en qué cantidades. También hay que permitirles hacer ejercicio porque necesitan descargar energía y mantener la línea.

La raza del Corgi galés de Cardigan ha sobrevivido durante más de 3 000 años gracias a su valentía, su capacidad de trabajo y su lealtad a su familia humana. Conociendo su historia, entendemos mejor por qué se han convertido en los protagonistas de tantos vídeos virales.