Consejos sobre cómo domar un caballo

Miguel Rodríguez 22 febrero, 2018
El proceso debe ser paulatino, con delicadeza, paciencia y respeto; hay que acostumbrarle poco a poco a los elementos de monta, para lo que hay que tratar que se familiarice con ellos mediante un ajuste progresivo

Los caballos son unos de los animales que más tiempo han acompañado a los humanos junto a los perros y los gatos. Su elegancia y su fidelidad son incomparables, pero para amaestrar uno se requiere de gran paciencia y respeto, así que os damos consejos sobre cómo domar un caballo.

Los veloces compañeros 

Los caballos presentan personalidades distintas que los diferencian de los demás individuos de su especie. Es por esto que, si bien las relaciones con distintos sujetos pueden ser las mismas, no implica que los resultados sean exactamente iguales.

Sin embargo, el proceso de cómo domar un caballo es el mismo para cada individuo, con la diferencia en la intensidad de los ejercicios aplicados. Es una técnica que requiere de paciencia tanto para el caballo como para el domador, de modo que no hablamos de algo instantáneo.

Así que si planeabas domar a uno rápido, realmente debes tener en cuenta que la extensión del proceso dura un año o más. Eso sí, os aseguramos que la experiencia lo vale.

Pasos acerca de cómo domar un caballo

En primer lugar, debemos crear un vínculo con el caballo que queremos domar; lo ideal es ganarse su confianza y hacerlo sentir en una zona segura. El proceso es fundamental para darle a entender que no somos una amenaza para él y que puede estar tranquilo.

Caballo y persona

Para ello, se debe recurrir a diferentes métodos a la hora de acariciarlo y manosearlo; puedes empezar llamándole con sonidos suaves como chasquidos y silbidos. Se le puede hablar de forma muy suave y gentil, sin hacer sonidos muy fuertes o repentinos que pueden asustarle.

Nunca debes acercarte al caballo sin que este permita que te aproximes por voluntad propia; observa los movimientos de su cuerpo y la forma de mirarte. Lo ideal en este caso es que el equino se acerque por sí mismo y te salude con cariño, para lo que agachará la cabeza hacia ti.

Tampoco debes golpearle o intimidarle de alguna forma. Con estas acciones solo estás retrasando más el proceso de cómo domar un caballo, e incluso empeorando la situación; siempre debes tratarle con respeto y educación. Recuerda también que el animal debe observarte en todo momento, así que no te pongas detrás de él.

Para afianzar más el vínculo, intenta darle un poco de pasto y agua mientras lo acaricias. El animal asociará esta acción con una buena voluntad y será más sumiso. Una vez que creas haber ganado su confianza, es hora de pasar a la siguiente etapa.

Segundo paso

Esta etapa consiste en habituarlo al equipo de monta para que se familiarice y no se ponga nervioso al tenerlo todo encima. De igual forma, se trata de acostumbrarle a obedecer órdenes y a seguirnos sin rechistar.

Caballo asustado

Para empezar, buscamos acostumbrarle al cabestro, que es la pieza que va en su hocico y cabeza, el cual nos permitirá maniobrar con agilidad. No debes colocárselo de inmediato, así que deja que huela la pieza, la observe y se familiarice con él.

Cuando creas que es conveniente, es hora de colocar el cabestro y verificar que se siente cómodo con ello. Si observas que el animal está en calma es un buena señal, pero si se muestra nervioso o impaciente lo más recomendable es retirarlo de inmediato e intentarlo otro día.

Debes seguir el mismo proceso con los otros elementos que utiliza la cabeza: la brida, la embocadura y las piezas de los ojos. Una vez que logres colocar cada una de las piezas, es hora de continuar a la fase siguiente.

Acostúmbrale a la rienda o ramal

Con este accesorio queremos lograr que nos obedezca sin que se sienta obligado a seguirnos. Por el contrario, buscamos crear la visión de guía en ti. Prueba guiarlo unos pocos metros en círculo sin forzarlo a hacerlo y sin alzar la voz.

Montar a caballo

Al mismo tiempo es recomendable darle a conocer algunas voces de mando, para que entienda cuándo parar y cuándo moverse, entre otras acciones. Una vez que creas conveniente, es hora de pasar a la última etapa.

El asiento, la montura y otros elementos

Al igual que hemos hecho con los otros elementos, se les debe presentar uno por uno y dejar que se familiarice con ellos, y así dejar que los huela y los examine. En el caso de la montura, no debes dejarla sobre el caballo la primera vez, sino darle a conocer que va en su lomo.

Nunca ajustes las correas al máximo la primera vez que se las coloques. Esto solo asustará al caballo y entorpecerá el proceso; se debe ajustar la presión poco a poco y a lo largo del tiempo para evitar que esto pase.

Una vez que logres usar todo el equipo y puedas montarte en él, ¡enhorabuena porque lo has conseguido! El cómo domar un caballo no es tarea fácil; ahora debes adiestrarlo para el trabajo que quieras que haga en concreto.

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