11 consejos para reducir los síntomas de la alergia a mascotas

Las alergias a las mascotas se pueden presentar en diferentes grados de intensidad, por lo que siempre es importante evaluar la posibilidad de tener a una mascota con un médico especialista en el tema. Recuerda que de esto depende la calidad de vida de la persona y el animal, así que no lo pases por alto.
11 consejos para reducir los síntomas de la alergia a mascotas

Escrito por Antonia Tapia

Última actualización: 02 agosto, 2022

Las mascotas pueden ser nuestros mejores amigos, pero si tienes alergia o asma pueden convertirse en tu peor enemigo. Las mascotas arrojan una especie de caspa que contiene una combinación de células muertas de piel y pelo (o plumas en el caso de las aves), la cual desencadena los ataques de asma y reacciones alérgicas en personas sensibles.

Algunos recomiendan que las personas con alergia o asma eviten el tener mascotas, especialmente gatos o perros lanudos. Los animales de sangre fría como los peces o reptiles no suelen producir alergias.

Si tu médico te dice que tú o algún miembro de tu familia tiene alergia o asma que puede agravarse debido a la caspa de los animales, quizás necesites buscar un nuevo hogar para las mascotas. Sin embargo, hay diferentes maneras con las que puedes disminuir estos riesgos. Te invitamos a conocer algunos consejos para reducir los riesgos de alergias hacia las mascotas en el hogar.

1. Minimiza el contacto

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Puedes reducir la cantidad de la caspa de tu mascota en casa, teniéndola el mayor tiempo posible en el exterior. Si no puedes hacer esto, puedes evitar que ingresen a las habitaciones donde duerme las personas con alergia o asma. Los niños con alergia o asma deben evitar acariciar a las mascotas. Si llegan a entrar en contacto con ellos, deben lavarse inmediatamente las manos de manera profunda.

Es recomendable tener a las mascotas en habitaciones con pisos de madera o loseta. Este tipo de materiales acumulan menos polvo y pelo que las alfombras, además de que son más fáciles de limpiar.

2. Mantén a tu mascota lejos de los sillones

El mantener a las mascotas lejos de las alfombras, de los muebles tapizados y las camas, reduce notablemente la exposición a la caspa animal. Si además utilizas ropa de cama antialergénica, ayudará a mantener libre las camas, aun si algo de polvo se cuela al dormitorio. También ayuda el restringir a los animales dentro de los autos a alguna zona que no esté tapizada o preparada para recibirlos.

Adicionalmente, es recomendable que laves y aspires de manera frecuente los textiles que pueden entrar en contacto con tu mascota. Esto incluye alfombras, tapetes, camas de tu mascota, almohadones, almohadas, ropa de cama e incluso, ropa personal.

3. Limpia constantemente

El pasar una aspiradora lo más frecuente que puedas reduce la caspa animal, además del polvo y otros posibles alergénicos de manera significativa. Lo cierto es que al pasar la aspiradora por una alfombra no solo será difícil que llegue a limpiar las capas más profundas, sino que puede provocar que se desprendan pequeñas partículas de las mismas.

Pueden ayudar bastante aspiradoras con filtros de partículas de aire de gran eficiencia o bolsas dobles. Pero ten en cuenta de hacerlo cuando las personas con asma o alergia no se encuentren en dicho espacio. Lo más recomendable es cambiar las alfombras por pisos de madera o loseta.

4. Cierra los registros de aire

Si cuentas con acondicionamiento de aire, el cerrar los registros reduce la cantidad de caspa de animales que circula por la casa. Si te resulta impráctico el cerrar todos los registros, trata de hacerlo en las habitaciones en donde las personas con asma y alergia suelen estar más tiempo, sobre todo, sus habitaciones.

5. Baña a tu mascota

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Investigaciones recientes han demostrado que baños frecuentes reducen los agentes alergénicos en la caspa de tu mascota. Además, el bañar a tu mascota con champú antialergénico reduce estos agentes hasta en un 85%. Lo cierto es que tres días después los agentes se recuperan al 100%, por lo que algunos expertos recomiendan lavar a las mascotas dos veces a la semana.

A pesar de que esto último es una gran forma de evitarle problemas a las personas asmáticas, conlleva perjudicar a las mascotas. En el caso de los perros, los gatos y otros animales domésticos peludos, no se recomienda bañarlos tan seguido. Su piel puede verse comprometida por esta acción y comenzar a mostrar problemas como resequedad, prurito y escozor.

La mejor opción, en este sentido, es priorizar el baño de la mascota dentro de los límites establecidos (sin perjudicarlo). Por regla general, bañarlos una vez al mes como máximo es lo más saludable. Eso sí, si detectas algún problema o anomalía con la piel de tu compañero, no dudes en acudir con el veterinario.

6. Limpia sus jaulas y cajas

Si bien aves, hámsters, cobayas, conejos y otras mascotas que suelen estar confinados en jaulas no producen tantas molestias, la caspa u orina acumulada en sus jaulas puede ser negativa. Es por ello que deberás lavar sus jaulas o contenedores al menos una vez a la semana y, de ser posible, mantenerlas en el exterior. De la misma manera, las cajas o areneros deben limpiarse frecuentemente.

7. Elige diferentes herramientas de limpieza adecuadas

Ya sea con escobas, fregonas, aspiradoras o sacudidores, deberás elegir muy bien cuáles debes utilizar para mantener tu hogar limpio y libre de agentes alergénicos. Recuerda que muchos de los utensilios de limpieza no limpian a profundidad, sino que suspenden en el aire el polvo y los alergenos. Por ello, trata de conseguir productos que te ayuden a atrapar las partículas peligrosas de manera eficiente.

En el caso de que quieras limpiar la orina o las heces de tus mascotas (que pueden inducir la alergia), prueba empleando detergentes enzimáticos. Este tipo de productos destruye las partículas que provocan las alergias y elimina olores de una manera óptima. Aun así, consulta también por otros productos que puedas aplicar para disminuir dichos agentes.

8. Deja que las tareas de limpieza las haga otra persona

Esta opción puede llegar a ser difícil, pues no siempre se cuenta con la ayuda de otra persona en el hogar. Sin embargo, es una buena alternativa para evitar problemas de salud para los alérgicos. Ten en mente que cualquier secreción de la mascota podría desencadenar una reacción alérgica, por lo que el hacer limpieza es exponerse a todas estas sustancias.

9. Destina un espacio o habitación para la mascota

Otra de las alternativas que tienes a tu alcance es ofrecerle a tu mascota un espacio exclusivo para él. Además, en la medida de lo posible, restringe su acceso a las áreas comunes y convivan con precaución. De esta forma, no solo facilitarás la limpieza de su espacio, sino también evitarás que su caspa o sus secreciones se encuentren por toda la casa.

10. Cepilla a la mascota cuando regrese del exterior

En muchas ocasiones, la alergia no solo es provocada por la caspa o las secreciones de las mascotas, sino también por otros agentes como el polen. Por esta razón, si tu compañero suele salir a pasear en un jardín o cerca de las flores, lo más recomendable es que lo cepilles cuando regrese. De esta manera evitarás que ingrese a la casa con otras partículas perjudiciales para los alérgicos.

11. Elige razas hipoalergénicas

Seguro has escuchado que existen diversas razas de perros, de gatos u otros animales domésticos que son llamados hipoalergénicos. Este término significa que sus características físicas no tienden a producir alergias, por lo que son los mejores compañeros para las personas alérgicas. Eso sí, ten en mente que no desaparecerá por completo la alergia, solo disminuirán su frecuencia.

A pesar de que puede ser difícil tener a una mascota cuando se es alérgico, no es completamente imposible. Solo en caso de que el asma o la reacción alérgica ponga en riesgo la vida de la persona, se debe pensar seriamente en la posibilidad de dar en adopción al animal. Recuerda que las restricciones no son buenas ni para tu compañero ni para la persona alérgica, así que no los obligues a convivir si es imposible.



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