Consejos para calmar a un perro con ansiedad

Aitana Bellido · 16 febrero, 2018
La mente puede jugarles una mala pasada, y es que los canes también tienen recuerdos o traumas de situaciones que han sufrido, así que para tratar estos problemas primero hay que identificar los síntomas; el veterinario podrá recetar una medicación, aunque lo mejor es prevenir situaciones de estrés para el animal

Los perros sienten y padecen de una forma parecida a la de las personas. Una mala experiencia en el pasado o una situación inesperada o estresante pueden desencadenar un ataque de ansiedad. Conocer cómo evitar que nuestro animal pase un mal rato e identificar sus síntomas es crucial para garantizar su bienestar.

Miedo, fobias y ansiedad en perros

El miedo es una respuesta del sistema nervioso autónomo, la parte del sistema nervioso que controla las acciones involuntarias, a diferencia del sistema nervioso somático.

La respuesta involuntaria generada por el sistema nervioso autónomo puede provocar la denominada reacción de lucha, huida o parálisis, una respuesta fisiológica ante un ataque o amenaza inminente.

Este tipo de comportamiento se desencadena para garantizar la supervivencia del animal en situaciones de peligro. Ante el miedo, el cuerpo reacciona con este síndrome y prepara al sujeto para luchar o huir en el mínimo tiempo posible.

Cuando el miedo acaba siendo persistente o sólo se desencadena ante un estímulo concreto, podemos empezar a hablar de fobias. A veces, una fobia puede llegar al extremo de desencadenar una respuesta en el animal simplemente con lugares u objetos relacionados con ella.

Abrazar a tu perro

La ansiedad se desencadena ante la anticipación de futuros peligros procedentes de lo desconocido o de la imaginación. Desencadena reacciones físicas y psicológicas relacionadas con el miedo. La más común en perros suele darse ante la separación de su dueño por periodos prolongados de tiempo.

Causas y síntomas relacionados con la ansiedad

Los miedos y fobias de cada individuo tienen un carácter eminentemente subjetivo que complica su clasificación. Algunas de las causas más comunes  pueden listarse a continuación:

  • El padecimiento de una enfermedad o de una lesión dolorosa puede incrementar los niveles de ansiedad del animal y contribuir al desarrollo de miedos, fobias o ansiedades.
  • Un cambio en el sistema nervioso provocado por la edad o enfermedades infecciosas del sistema nervioso central pueden llevar a problemas en el comportamiento, incluidos miedos, fobias o ansiedad.
  • Una experiencia especialmente traumática puede dejar una impronta en la psique del animal que provoque ataques de ansiedad en situaciones similares o ante lugares o personas relacionadas con ella.
  • El aislamiento o los malos tratos en cachorros de una edad inferior a 14 semanas pueden afectar a la personalidad del perro y convertirlo en un animal nervioso propenso a episodios de pánico o ansiedad.
  • El abandono repetido de un animal suele dar lugar a la conocida ansiedad por separación. Este problema es muy común en animales que han entrado y salido en múltiples ocasiones de protectoras.
Ansiedad por separacion

Si en el pasado del animal figuran algunas de estas duras experiencias, tu perro será más propenso a desarrollar una personalidad asustadiza y dependiente, o a padecer en algún momento de su vida un ataque de ansiedad. Identificar el momento en el que este ataque de ansiedad se está produciendo puede salvar la vida de tu mascota.

  • Pequeños miedos o sobresaltos pueden dar lugar a temblores, el encogimiento de la cola, pérdida de energía y comportamientos tendentes a la huida.
  • En situaciones de pánico, el perro correrá para ponerse a salvo y podrá desarrollar comportamientos autodestructivos.
  • En casos extremos, se da una reacción por parte del sistema nervioso simpático, que forma parte del sistema nervioso autónomo que mencionábamos antes. La diarrea o la incontinencia urinaria suelen ser las señales externas más típicas.

Tratamiento y prevención de la ansiedad en perros

Pocos saben que la ansiedad en perros se diagnostica en la consulta del veterinario, y que existe medicación para tratar sus síntomas. Si estos persisten y ponen en peligro la vida de tu perro, esta es la medida más eficaz para hacer que se sienta en paz.

Las medidas de prevención más simples pasan por no exponer a tu mascota a situaciones o elementos que ya hayan previamente desencadenado episodios de ansiedad. Si esta exposición fuera inevitable, intenta calmarlo con caricias y premios y alejarlo de la fuente de estrés cuanto antes.