Cómo es la vida de un perro lazarillo

Aunque no nos paremos a pensarlo, por el afable carácter que tienen estos animales, su trabajo podría decirse que es muy duro porque se desarrolla durante las 24 horas del día; pero es que muchas personas invidentes necesitan de su bondad, inteligencia, paciencia y su gran capacidad de decisión

Los perros lazarillos desempeñan el trabajo más difícil que los canes pueden hacer. Te contamos a continuación cómo es la vida de un perro lazarillo, cómo hacen su adiestramiento y cómo trabajan día a día para mejorar la vida de la gente que los necesita.

El trabajo del perro lazarillo

Los perros lazarillo acompañan a invidentes o personas con graves problemas visuales. Les ayudan a caminar por la calle, les indican dónde y cuándo es seguro cruzar la calle y les acompañan en el transporte público.

Pero también les ayudan dentro de casa: recogen cosas que se caen al suelo, apartan los objetos molestos para el tránsito dentro de casa y, en el caso de personas con movilidad reducida, les ayudan a abrir y cerrar puertas o cajones.

Vida de un perro guía

Los perros lazarillo, al contrario que otros canes con profesiones, como los perros policía, no descansan. Se dice que son los ojos de sus usuarios y les acompañan a lo largo de todo el día. Para esto, necesitan un entrenamiento muy especial y duro, ya que han de conocer muchas normas sociales de los humanos.

Empieza la vida de un perro lazarillo: infancia

Los perros lazarillo nacen dentro de las asociaciones que los adiestrarán y los entregarán a las personas a las que van a ayudar durante toda su vida. Estas instituciones han hecho una selección genética especial en la búsqueda del mejor temperamento y carácter para este animal.

Las razas que más se emplean son el labrador retriever, el golden retriever y el pastor alemán. Su personalidad encaja con lo que les exige el trabajo: son inteligentes, pacientes pero decididos y saben tomar decisiones. Además, nacen en un entorno muy controlado que se preocupará de que no haya problemas en el embarazo y el parto.

Al contrario que los perros policía, el adiestramiento de un perro lazarillo no empieza cuando es un cachorro. Su primer año de vida lo pasa con una familia de acogida voluntaria. El trabajo de esta familia es enseñarle el mundo y ayudarle a comportarse bien en cualquier situación.

Perro lazarillo cachorro

En el primer cumpleaños del cachorro, este vuelve a la asociación. Para entonces, ha aprendido a vivir en familia, conoce la calle, sabe relacionarse con personas y perros, y sabe comportarse en un restaurante, en el trabajo o en el transporte público: está preparado para recibir su adiestramiento.

Adiestramiento

De vuelta a la asociación, empieza su adiestramiento. Un equipo de profesionales le enseñará a hacer cosas tan difíciles para un perro como aprender a cruzar la calle con seguridad, a evitar distracciones como saludar a otros perros o caminar en línea recta por la calle.

También aprenden a identificar escalones y escaleras, y a ayudar a su usuario a no pasar por lugares peligrosos como ramas bajas o toldos que le pudieran golpear en la cabeza. La función de este perro es ayudar a su amo a manejarse sin peligros fuera de casa.

Todas estas habilidades se le enseñan a lo largo del período de un año. Para cuando el perro cumple los dos años de edad está listo para graduarse e irse a la casa de un usuario durante toda su vida laboral.

Adiestramiento de un perro guía

Durante este entrenamiento puede que se encuentren con canes que no cumplen los requisitos necesarios. Son perros que no quieren concentrarse o que no aprenden todo lo rápido que debieran, por ejemplo. En estos casos, se descartan como animales de asistencia y son puestos en adopción en busca de una familia que no le vaya a hacer trabajar.

Vida adulta y su trabajo como perro de asistencia

La vida de un perro lazarillo propiamente dicha empieza cuando se integra con su usuario. Una vez graduado, se elige una persona que haya solicitado la ayuda de un perro así y empieza un período de adaptación en el que el usuario tiene que aprender a interpretar lo que le comunica el perro.

Después, están listos para irse a su casa y empezar a vivir juntos. El perro siempre será propiedad legal de la asociación que lo ha entrenado, que se ocupará de las visitas veterinarias y de su alimentación; se preocuparán por el bienestar y la salud de ese perro hasta que termine su vida laboral.

A partir de ese momento, la vida de un perro lazarillo se basa en trabajar por y para su humano. Trabajan las 24 horas del día y no tienen descanso, ya que este lo desarrollan dentro y fuera de casa.

Razas de perros guías

Los perros lazarillo trabajan con su usuario hasta que cumplen entre 10 y 12 años. Sin embargo, pueden jubilarse antes por cuestiones de salud, propias o de su usuario; esta es solo una cifra orientativa y siempre se toma la decisión atendiendo a cada caso concreto.

Cuando alcanzan esta edad, se decide su futuro: pueden ser adoptados por su usuario o pueden ser puestos en adopción para una familia sin necesidades especiales. En cualquier caso, dejan de trabajar y empiezan a comportarse como mascotas y a vivir como tales.

Controversia

El adiestramiento y la vida de un perro lazarillo ha sido puesta en entredicho por muchos educadores y adiestradores caninos. Además, se están desarrollando alternativas tecnológicas para poder sustituir a estos perros por máquinas.

Por un lado, se han criticado duramente los métodos de entrenamiento de estos perros. Mientras que desde las instituciones que los adiestran aseguran ser respetuosos con los animales, extrabajadores de los centros aseguran que se emplean frecuentemente collares dañiños y castigos; ambos son altamente perjudiciales para los canes.

El perro lazarillo

Por otro lado, se ha puesto en duda que un perro pueda ser feliz trabajando 24 horas al día durante la mayor parte de su vida. Se comparan con otros que tienen empleos: los perros policías o actores trabajan pocas horas a la semana y tienen días completos de descanso.

Las exigencias que se les hacen a los perros lazarillos les hacen negar sus instintos básicos, como caminar olfateando por la calle, marcar las esquinas o saludar a otros perros. Adoptantes de perros lazarillos jubilados aseguran que recibieron a los animales con grandes daños, físicos y psicológicos.

Los perros lazarillos son una herramienta imprescindible para mucha gente con necesidadades especiales. Les ayudan a desarrollarse en su día a día a cambio de una caricia o unas palabras de aprobación. A pesar de esto, hay voces alzadas en contra de sus métodos de adiestramiento y la vida que se le exige.

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