6 consejos para cuidar una ardilla coreana

08 Febrero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
La ardilla coreana puede tener un aspecto adorable, pero es una animal salvaje y ataca con facilidad. Hay que pensárselo muy bien antes de adquirir un ejemplar.

Desde hace muy poco tiempo, se ha popularizado cuidar a la ardilla coreana (Eutamias sibiricus) como mascota. A pesar de su aspecto adorable y pequeño tamaño, este animal no está domesticado, pues es realmente activo y rápido. Además, es un peligro potencial para el medio ambiente.

La ardilla coreana es muy distinta a sus otros parientes, no solo en el aspecto, sino también en su conducta natural. Por ello, antes de decidir adquirir un ejemplar como mascota, hay que investigar e informarse debidamente sobre los cuidados y necesidades de este animal. A continuación, encontrarás algunos consejos muy útiles para cuidar correctamente de un ejemplar.

1. Evita los escapes

Si te gustan las ardillas coreanas como mascota y quieres seguir disfrutando de ellas por un largo tiempo, evita que se escapen. Puede parecer muy obvio, pero las razones van  más allá del simple hecho de perder a la mascota.

La ardilla coreana proviene del continente asiático, donde se encuentra muy extendida. Antes, los ejemplares adultos eran cazados por su piel, pero ya parece que esas prácticas se han dejado de lado.

El principal problema de la supervivencia de esta especie, hoy en día, es el aumento de los incendios forestales, tanto naturales como provocados por el ser humano. A pesar de ello, las distintas poblaciones se mantienen estables.

Con respecto al tema de los escapes, como ya dijimos, esta ardilla es rápida y veloz. Si tiene una oportunidad para escapar, lo hará sin dudar. El gran problema que deriva de esta situación es que ya existen poblaciones de ardillas coreanas en países como Alemania e Italia.

Si estas poblaciones comienzan a causar efectos sobre el ecosistema natural, la ardilla será declarada como especie exótica invasora, lo que llevaría a la eutanasia masiva de estos animales. Piénsatelo bien antes de adquirir un ejemplar.

Una ardilla coreana posando.

2. Jaulas más anchas que largas

A diferencia de otras especies de ardillas, la ardilla coreana no es un animal arbóreo, sino terrestre. En su hábitat natural, este animal pasa la mayor parte del día en el suelo, mientras excava extensas madrigueras.

Por su condición de excavadora, esta ardilla no puede vivir en una jaula normal. Para permitir que desarrolle y despliegue toda la etología con normalidad, la ardilla coreana debe vivir en una instalación donde pueda colocarse un sustrato con al menos 20 centímetros de profundidad.

Además de la importancia del suelo, también pueden colocarse ramas, troncos y cuevas de ocultación sobre la superficie para enriquecer mucho más el ambiente de cautiverio del animal. Recuerda que los mamíferos necesitan múltiples estímulos físicos y emocionales para mantenerse sanos.

3. Cómo cuidar una ardilla coreana sin sufrir daños

Para cuidar de una ardilla coreana, lo primero que hay que saber es que son animales muy agresivos. Aunque pueda tener un aspecto adorable, este roedor no está domesticado y su temperamento natural hará que se defienda a la mínima amenaza.

Lo mejor es no manipular directamente al animal con las manos, sino con guantes apropiados que eviten los mordiscos. Si cuando son pequeñas se las maneja mucho, puede que al llegar a la edad adulta las ardillas muestren menos agresividad hacia su tutor. No obstante, no hay que olvidar que son animales salvajes y que se comportarán como tal.

4. Animales solitarios

La ardilla coreana es un animal solitario, por lo que nunca se podrá tener más de un ejemplar por jaula. Solo cuando llega la época reproductiva, las ardillas se juntan unas con otras. Sin embargo, cuando el apareamiento acaba, el macho y la hembra se alejan. La madre criará sola a la descendencia hasta que tenga edad para independizarse y vivir por libre.

5. Cuidar una ardilla coreana: alimentación

La ardilla coreana es un animal omnívoro. Por ello, en la naturaleza se alimentará de una gran variedad de frutos secos, insectos, carroña, brotes verdes, raíces, etc. En cautividad, debido a la falta de ejercicio físico, se debe prestar mucha atención a su alimentación.

Lo mejor es basar la dieta en frutas y verduras frescas. Por otro lado, algunos días a la semana se le ofrecerán insectos como tenebrios o gusanos y frutos secos o semillas. De todas maneras, existen piensos para ardillas ya formulados, que pueden facilitar su alimentación.

6. Fuente de zoonosis

Antes de adquirir una ardilla coreana es crucial conocer su procedencia. Hay que asegurarse que el animal ha nacido en cautividad y que cuenta con todos los controles veterinarios pertinentes.

No compres una ardilla coreana a particulares. En la mayoría de estos casos se desconoce el origen, no existen documentos sobre la procedencia del animal y tampoco se sabe si porta alguna enfermedad zoonótica.

Una ardilla coreana sobre una piedra.

Por último, no olvides llevar con regularidad a la mascota al veterinario especializados en exóticos. Aunque sea así, es una especie muy desconocida, por lo que muchas patologías pueden pasar desapercibidas hasta para el experto con más experiencia.

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