Conoce al serval, un gato salvaje

Alba Muñiz · 16 septiembre, 2018
Gracias a sus largas patas, este gran cazador puede advertir mejor dónde están sus posibles presas; se camufla entre los pastizales de los prados africanos para abalanzarse sobre sus víctimas

Entre los miembros de la familia Felidae hay un gato salvaje que destaca por ser el de patas más largas en relación a su cuerpo. Nos referimos al serval, un mamífero carnívoro que habita buena parte del territorio africano.

Características físicas de este bello gato salvaje

El Leptailurus serval es un felino de tamaño mediano, delgado y esbelto. Su pelaje es de un color anaranjado o amarillento con manchas negras, aunque existen ejemplares melánicos y blancos.

Si bien es la única especie en su género, se contabilizan unas 18 subespecies de servales –algunas extintas– propias de cada región geográfica.

Mide entre 67 y 100 centímetros, y su peso oscila entre los 8 y los 18 kilogramos; el macho es más grande que la hembra. Otras características físicas son:

  • Cabeza alargada y pequeña en relación al cuerpo.
  • Cola no demasiado larga –entre 30 y 40 centímetros– y con algunos anillos.
  • Orejas grandes, altas, de forma ovalada y muy cercanas entre sí. La parte posterior es de color negro, pero atravesada por una mancha blanca.

Un certero cazador que llama la atención por sus largas patas, sus grandes orejas y su inteligencia. Así es el serval, un gato salvaje que habita en buena parte del continente africano.

Leptailurus serval

Un excelente cazador

Las largas patas del serval le permiten visualizar mejor a sus presas, sobre todo en las sabanas donde suele habitar. Pero también se puede encontrar en selvas y zonas montañosas.

Está considerado un buen corredor, saltador y escalador. Si a estas características le sumamos un excelente oído, estamos ante uno de los cazadores más eficaces entre los félidos. Los altos pastizales de las praderas africanas son el marco ideal para camuflarse y avalanzarse certeramente sobre sus presas, a gran velocidad.

El serval, un depredador oportunista

De hábitos solitarios y principalmente nocturnos, se alimenta, sobre todo, de pequeños animales. Está considerado un depredador oportunista. Por tal motivo, en su dieta caben:

  • Roedores
  • Aves
  • Liebres
  • Reptiles
  • Ranas
  • Insectos
  • Peces
  • Antílopes

De todas formas, la mayoría de sus presas no pesan más de 200 gramos y son devoradas rápidamente. Esto suele provocarle atragantamientos, por lo que el serval tiene que regurgitar.

Al igual que los mininos domésticos, suele ‘jugar’ con sus presas antes de ingerirlas. Pero si ve amenazado su alimento, lo defiende con ferocidad, salvo que se encuentre ante oponentes de mayor tamaño.

Serval: gato salvaje

Ciclo de vida del Leptailurus serval

Este bello gato salvaje alcanza la madurez sexual tras sus primeros 12 meses de vida. Las hembras tienen uno o dos celos por año. Después de un período de gestación que dura entre 60 y 74 días, nacen entre dos y cuatro crías que la hembra cría sola.

Para albergar a los cachorros, que pesan unos 250 gramos al nacer, utiliza alguna madriguera abandonada por otro animal. El destete ocurre a partir de los cuatro meses.

De todas maneras, las crías permanecen con su madre hasta cumplir un año, mientras aprenden todo lo que necesitan para luego emprender un camino solitario, solo interrumpido en épocas de apareamiento. Su esperanza de vida es de unos 10 años en estado salvaje, mientras que los ejemplares que están en cautiverio pueden superar las dos décadas.

Conoce más sobre este gato salvaje

Como buen felino, el serval es muy inteligente. Esta condición le sirve tanto a la hora de cazar como para eludir a sus depredadores, entre los que se encuentran grandes félidos.

Sin embargo, es el hombre su mayor amenaza. Se lo suele cazar por su piel o porque se lo considera un peligro para el ganado. También juega en su contra la destrucción del hábitat. De todas maneras, es una especie protegida en la mayoría de los lugares y su estado de conservación es de ‘preocupación menor’.

Además, el serval es cazado para venderlo como mascota. Si bien los animales jóvenes pueden ser domesticados, no es la condición ideal para este felino. Por otra parte, también se lo ha utilizado para obtener una raza híbrida de mininos: el gato Savannah.