Conoce al monstruo de Gila

Alba Muñiz · 18 febrero, 2019
El monstruo de Gila es un lagarto venenoso que habita en zonas áridas del norte de América... ¡Una sustancia de su saliva se usa para tratar la diabetes!

Es uno de los pocos lagartos venenosos que existen y, por tal motivo, el ser humano le teme y lo combate. Sin embargo, su lento andar hace poco probable que ataque y muerda a una persona. Y, aunque suele no superar el medio metro de largo y no llega a pesar un kilogramo, se conoce como el monstruo de Gila.

Un lagarto con mala fama

El Heloderma suspectum habita en zonas áridas de América del Norte. Se encuentra hasta los 1 500 metros de altitud en el suroeste de EEUU (Utah, Nevada, California, Arizona) y en el noroeste de México (Sonora, Sinaloa).

Este lagarto presenta dos subespecies: el reticulado (Heloderma suspectum suspectum) y el bandeado (Heloderma suspectum cinctum). Debe su nombre a que, tiempo atrás, supo abundar en zonas cercanas al río Gila.

Su cuerpo es robusto, la cola es corta pero gruesa y redondeada, y las patas son también cortas y con garras. La mayoría de los ejemplares poseen unas manchas o pintas naranjas, amarillas, rosas o rojas que se intercalan en una piel escamosa de color negro o café oscuro.

En su cabeza grande, aplanada y de formato cuadrangular destacan el hocico chato y los ojos de tamaño pequeño. Además, su lengua es bífida: termina en dos puntas.

Heloderma suspectum

Te presentamos al monstruo de Gila, un lagarto venenoso que habita en zonas áridas del norte de América. Pese a su mala fama, una sustancia presente en su saliva se utiliza para el tratamiento de la diabetes.

Otros datos sobre el Heloderma suspectum

El monstruo de Gila pasa buena parte del tiempo en agujeros que excava o en madrigueras abandonadas. Suele vivir solo, pero puede compartir refugio con otros congéneres.

Se alimentan principalmente de huevos, pequeños vertebrados, gusanos, insectos y carroña. Y, como puede pasar largos períodos sin comer, cuando lo hace, ingiere grandes cantidades.

Por tal motivo, también acumula grasa en su cola. Así sobrevive durante la hibernación o en épocas en que el alimento resulta escaso.

Qué más debes saber del monstruo de Gila

Las glándulas venenosas que posee están situadas en la mandíbula. Tienen canalizaciones hacia los dientes, que posibilitan la entrada del veneno neurotóxico en la herida de sus presas. De todas formas, se ha comprobado que solo lo utilizan cuando se sienten amenazados.

Reptiles de México

Los machos suelen combatir entre ellos por las integrantes femeninas de la especie. Tras el apareamiento, las hembras depositan entre 3 y 15 huevos en el fondo de las cuevas que habitan.

Las crías nacen varios meses después, dependiendo del calor de la madriguera, y se cuidan solas. Alcanzan la madurez sexual entre los cuatro y los cinco años.

Una especie beneficiosa para la salud humana

Con una esperanza de vida de entre 12 y 16 años, puede alcanzar los 20. Y, de acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), es un animal que se encuentra ‘casi amenazado’.

Su principal enemigo, una vez más, es el hombre, que destruye su hábitat, los caza para venderlos como mascotas exóticas o los mata por temor a su veneno. De todas formas, en la actualidad la especie se encuentra protegida en todos los lugares donde se encuentra.

Sin embargo, más que asustarse por las improbables consecuencias mortales de su mordida, el ser humano debería agradecerle al monstruo de Gila los beneficios que le aporta. Por ejemplo, se ha comprobado que en la saliva poseen una sustancia para tratar a personas que padecen diabetes tipo II.