¿Los conejos se comen sus propios excrementos?

26 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la veterinaria Érica Terrón González
Los conejos domésticos a veces son sorprendidos comiéndose sus propios excrementos. Pero lo que muchos dueños no saben es que no se trata de excrementos normales, sino unos blandos conocidos como cecotrofos

Así es, los conejos se comen sus propios excrementos. No los normales, los que son realmente un producto de excreción como sucede en el resto de las especies, sino una especie de excrementos blandos conocidos como cecotrofos.

¿Los conejos se comen sus propios excrementos? ¿Cómo son esos excrementos?

Los cecotrofos

Se trata de excrementos en forma de racimo, blandos y brillantes –porque están recubiertos de moco– con un olor más fuerte que los normales, y que necesitan de una segunda digestión para aprovechar sus nutrientes. Su nombre hace referencia al lugar donde se forma –el ciego– y ‘trofos’, que significa ‘alimentación’.

Es un hecho demostrado que los conejos a los que se ha extirpado el ciego siguen produciendo cecotrofos, lo que significa que en su preparación intervienen mecanismos propios de otras partes del intestino grueso.

Normalmente, el dueño del conejo no llega a verlos porque este se los come antes incluso de que caigan al suelo. Pero hay ocasiones, sobre todo cuando el conejo no está en su mejor estado de salud, que sí se detectan y el dueño se alarma al ver que el conejo se come sus propios excrementos.

Los conejos se comen sus propios excrementos, los cecotrofos

La cecotrofía

En materia de fisiología digestiva, la cecotrofía ocupa un lugar importante. Consiste en la formación y expulsión de excrementos fecales blandos o cecotrofos, para después reingerirlos. Algunos autores la denominan coprofagia, aunque eso sería la ingestión de cualquier excremento inservible, y este no es el caso.

Generalmente, existe cecotrofía cada 24 horas, vinculada con las primeras horas de luz, entre las 4:00 y las 6:00, hasta las 12:00. Es cierto que, en ocasiones, existe también una cecotrofía breve en horas nocturnas, sobre todo con la edad.

Pero también depende de la alimentación. Si nuestro conejo tiene la alimentación restringida a un momento concreto del día, la cecotrofía se desencadenará 6-8 horas después. Es decir, el factor alimentario prevalece por encima del factor lumínico.

Los conejos se comen sus propios excrementos, además de las zanahorias

 ¿Cómo se producen los cecotrofos?

Se empiezan a elaborar a partir de la tercera semana de vida de los animales. Los conejos los ‘recogen’ directamente del ano y los tragan.

Durante el transcurso del material alimenticio por el intestino, la válvula ileocecal actúa como selectora de los materiales que pueden seguir el trayecto habitual –heces normales o duras– y los que deben pasar por el ciego –heces blandas o cecotrofos–. En este segundo caso, los excrementos reciben un revestimiento de mucosidad mientras se produce una intensa secreción de agua y de electrolitos que van a enriquecer los cecotrofos.

Por tanto, en la fase cecotrófica se segrega agua y sodio. Y en la fase de formación de las deyecciones duras se asiste a una doble absorción de iones y agua, de ahí que este tipo de heces resulten más secas.

Esto apoya la teoría de que existe un reloj interno que varia según los periodos de luz y oscuridad o la pauta de alimentación.

El riñón participa en la distribución de esta fase cecotrofa, ya que en él se produce la aldosterona. Los valores mínimos de aldosterona en sangre se suelen corresponder con la fase cecotrofa, en tanto que los valores máximos corresponden a la fase de excreción normal.

Dieta del conejo

La hipótesis de que los factores luz-alimentación son los que explican el fenómeno de la cecotrofía no es suficiente. Existe una verdadera intervención de mecanismos endocrinos donde la aldosterona plasmática y la vasopresina intervienen en el intercambio de iones en el aparato digestivo y, por tanto, en la composición de las heces.

Los conejos se comen sus propios excrementos, pero ¿por qué?

Papel de la cecotrofía en el conejo

La cecotrofía, tal como afirmó Lebas, es sin duda el fenómeno más importante del funcionamiento de todo el aparato digestivo del conejo.

Los cecotrofos, en comparación con las heces, tienen una composición química muy concreta:tienen más proteína, vitaminas, agua y ácido láctico, y menos fibra. Esto hace que sean elementos perfectamente aptos para un fin nutritivo.

Se trata de un proceso de reciclaje que contribuye al aumento de la digestibilidad de los alimentos. La cecotrofía representa un ejemplo de regulación fisiológica para ahorro de nutrientes. Esto significa poder multiplicar el rendimiento de una única dosis alimenticia.

Niño y conejo

Las necesidades nutritivas del conejo no pueden determinarse sin que se considere la importancia que tiene la cecotrofa. De hecho, si se pretende mejorar la crianza, el estudio de la cecotrofía puede resultar esencial para establecer mejoras ambientales y alimenticias.