Conejos enanos: cuidados básicos

Yamila · 21 noviembre, 2018
Te contamos todo sobre los principales cuidados que deben recibir los conejos enanos como mascotas. ¡Presta atención!

Algunas personas tienen mascotas un poco más originales que otras, como es el caso de los conejos enanos. Si deseas adoptar uno para que sea tu compañía en casa, no dudes en leer el siguiente artículo. Te contaremos todo sobre sus cuidados básicos.

¿Cómo cuidar conejos enanos?

Como primera medida, debes tener en cuenta que, si bien los conejos enanos requieren menos atención que un perro, también precisan nuestros cuidados. Como dueños hemos de ser responsables y ofrecerles todo lo que necesitan.

Los conejos enanos son una excelente mascota debido a que son muy limpios y, además, por su pequeño tamaño no requieren grandes espacios. Entre los cuidados básicos te recomendamos:

1. No lo bañes

Al igual que sucede con los gatos, los conejos enanos se encargan de su aseo personal. Pero en ocasiones quizás sí sea necesario que lo ayudes un poco (por ejemplo, si se ensucia con barro en el jardín). En ese caso, pasa una toalla humedecida con agua tibia –no le agregues jabones o limpiadores– por el cuerpo con mucho cuidado.

Conejo de mascota

2. Cepíllale el pelo

Además de ser una actividad que mejora la relación que tengas con tu mascota (y que debe ser llevada a cabo desde temprana edad para que lo disfrute), el cepillado todos los días o cada dos días evita la formación de bolas de pelo.

Algunos conejos enanos tienen el pelo muy corto y no es preciso cepillarlo tan de seguido. No obstante, hazlo durante las épocas de muda, es decir, en primavera y en otoño. No olvides que, si se le forma una bola de pelo en el estómago, puede sufrir problemas de salud.

Y si tiene pelo largo… ¡No se lo cortes por nada del mundo! Este le protege de los ‘ataques’ externos como las bajas temperaturas

3. Mantén su jaula en condiciones

Otro de los cuidados básicos de los conejos enanos está relacionado con su hogar. La jaula debe estar siempre seca y limpia, ya que de lo contrario será más fácil que se contagie de algunas enfermedades (principalmente por hongos o bacterias).

A su vez, debes tener en cuenta que el tamaño de la jaula es primordial, incluso cuando el animal no ‘crezca más’. Debe permitir que se mueva con libertad, que esté en un lugar fresco y ventilado y que reciba un poco de luz solar, pero sin exagerar. Y, por supuesto, deben tener un sitio donde refugiarse (que simule una cueva) cuando tienen calor o hace frío.

4. Aliméntalo correctamente

El veterinario te indicará qué tipo de comida debes darle a tu conejo enano. Principalmente la dieta de estos mamíferos está compuesta por alfalfa, zanahoria, hinojo, heno y también pienso especial.

Es muy importante respetar las cantidades de alimento recomendadas para los conejos, ya que son propensos a sufrir obesidad, principalmente cuando viven en una ciudad y no salen demasiado de su jaula.

No te olvides de ponerle agua limpia y fresca a diario y de limpiar bien su comedero y bebedero para evitar el mal olor, los insectos y la proliferación de enfermedades.

5. Presta atención a uñas y dientes

La comida que consumen los conejos enanos tiene que permitirles limar sus dientes, los cuales crecen toda su vida. Por eso los expertos indican darle alimentos ‘duros’ como el pienso o la zanahoria.

En el caso de que notes que sus dientes son demasiado largos y le molestan, llévalo al veterinario para que se encargue de limarlos. Lo mismo sucede en el caso de las uñas.

Alimentación de los conejos

6. Sácalo de su jaula

Algunas personas sacan a pasear a su conejo enano como si se tratase de un perro pequeño. Si quieres hacer lo mismo, llévalo siempre con correa y a un sitio donde no pueda escaparse y perderse.

Mejor si lo sueltas en casa, le permites circular por las habitaciones y luego dejas que salga al jardín, al balcón o al patio. Cuando ya está acostumbrado puedes llevarlo al parque… ¡Ten mucho cuidado de que no sea atacado por un perro! (Sobre todo por una raza dedicada a la caza).

Los conejos enanos son muy inteligentes y se han convertido en una mascota perfecta para hogares pequeños con niños. ¡Se convertirá en el mejor amigo de tus hijos!

  • Kern, T. J. (2007). Rabbit and rodent ophthalmology. EJCAP. https://doi.org/10.1016/S1055-937X(97)80021-7