4 comportamientos curiosos de los elefantes en libertad

25 enero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la veterinaria Érica Terrón González
Todas las especies animales muestran comportamientos diferentes y característicos cuando se encuentran en un ambiente favorable. Así facilitan su reconocimiento y estudio por parte del mundo científico, lo que nos permite conocerlos mejor.

Los elefantes en libertad tienen la capacidad de desarrollar su comportamiento etológico plenamente. Esto permite reconocer numerosas actitudes que son representativas de esta especie en la naturaleza.

4 comportamientos curiosos de los elefantes en libertad

Comportamiento antidepredador

Debido a su tamaño y naturaleza gregaria, las sociedades matriarcales de elefantes no suelen sufrir depredación. Y, si algún miembro tuviese que señalarse como en peligro, serían las crías.

Elefantes huérfanos en libertad

Al igual que los ungulados, los elefantes recién nacidos son capaces de caminar rápidamente y, así, pueden mantener el ritmo de la manada. Pero, aun así, son vulnerables al ataque de depredadores, sobre todo si se separan del grupo.

Los adultos suelen ocuparse de estas amenazas disuadiendo al carnívoro en cuestión: lo acosan en grupo hasta que huye. Sin embargo, no suelen estar atentos a los peligros y, por eso, pueden ser sorprendidos.

Los machos adultos sanos son imponentes, y con su sola presencia suelen ahuyentar a cualquier depredador. Más aún teniendo en cuenta que se trata de una especie pacífica la mayor parte del tiempo.

Al igual que sucede con las crías, los adultos enfermos o heridos son más susceptibles de quedarse atrás y sufrir ataques. Por eso, el comportamiento social de los elefantes incluye el auxilio de los miembros más débiles del grupo.

Podemos afirmar entonces que la presión depredadora –excepto la caza humana– no es un factor decisivo sobre el control de las poblaciones de elefantes.

Forrajeo o búsqueda de alimento

Encontramos elefantes en una gran variedad de hábitats, por lo que sus dietas son muy diversas. El forrajeo incluye desde hierbas y frutos, a cortezas, raíces, hojas y ramas. La combinación de la trompa, una lengua poderosa y un cuerpo fuerte les permite alimentarse tanto de plantas pequeñas como de árboles.

Elefante bañándose

Factores que influyen en el forrajeo

  • La edad: la capacidad de alimentarse tan variadamente se va refinando a medida que el animal crece. Las crías, al principio, se alimentan exclusivamente con leche. Pero poco a poco van experimentando con otros alimentos, mientras mantienen la lactancia hasta los dos años de vida.
  • El sexo: en los elefantes existe un dimorfismo sexual que favorece a los machos. Y esto se aprecia en las posibilidades de alimentación.

Los estudios demuestran que los grupos de machos son muchos menos selectivos en la búsqueda de alimento que las hembras. Los machos buscan la cantidad, mientras que las hembras se decantan por la calidad, lo cual puede estar relacionado con mejorar la calidad de la leche producida para las crías.

Comportamiento reproductivo de los elefantes en libertad

Tanto machos como hembras se aparean con más de un individuo durante el celo. Aun así, las hembras suelen tener una única cría por embarazo.

Este sistema de apareamiento múltiple es conocido como poliginia o poligamia.

Las hembras proporcionan cobijo para las crías durante los primeros 10-15 años de vida. Concretamente, hasta la madurez sexual en el caso de las hembras, y hasta el periodo de dispersión en los machos.

Elefantes en libertad

En el momento del cortejo, los elefantes macho no tienen porque estar en el must. Pero está demostrado que son reproductivamente más dominantes que aquellos que no lo están. Esta fase de must se caracteriza por una postura altiva y agresiva. La cabeza se muestra elevada, las orejas extendidas y el pecho inflado.

Comportamiento de juego en los elefantes en libertad

El ‘juego‘ entre animales no tiene una función vital, pero sirve para preparar a los individuos ante situaciones inesperadas o estresantes. Pese a que los elefantes jóvenes son vistos cargando ramitas, correteando, persiguiendo pequeños animalillos… poco se sabe de los juegos en esta especie.

Elefante bebé en cautividad jugando
Fuente: http://bebesdelreinoanimal.blogspot.com

Lo único que se conoce es que los machos tienen una forma de juego más agresiva, normalmente iniciando falsas peleas con otros ejemplares masculinos de la misma edad, incluso, con machos de otros grupos familiares. Por su parte, las hembras tienen encuentros más pacíficos, normalmente con hembras de menor edad.

  • Fowler M, Mikota S. Biology, Medicine, and Surgery of Elephants. Hoboken: John Wiley & Sons; 2008.