Comportamiento reproductivo del loro multicolor

Francisco María García · 27 enero, 2019
Para que el loro multicolor se reproduzca en cautividad, dependerá de lo buenas que sean las condiciones vitales que faciliten sus dueños

El cortejo del loro multicolor no es un proceso simple. Se trata de un ritual en el que macho marca la pauta y realiza una serie de movimientos alrededor de la hembra, aunque al final todo pasa porque sea ella quien dé luz verde a la procreación.

Cuando estas aves son criadas en cautiverio, que una pareja logre reproducirse con éxito depende en gran medida del trabajo que hagan sus dueños. Entran en consideración factores que van desde el espacio del que dispongan hasta que estén bien alimentados.

Orígenes

El loro multicolor es una subespecie de las cotorras montañeras, nacida en Australia. Hoy en día pueden observarse viviendo en libertad en algunas regiones de Colombia y Venezuela, al norte de América del Sur.

Su rasgo distintivo: llevan el cuerpo cubierto de plumas con colores variados. La mayoría de los ejemplares tienen la cabeza roja, mientras que el resto de su anatomía va ‘pintada’ de verde, amarillo, negro y azul. Las combinaciones pueden variar, de acuerdo a la zona en la que habite el animal.

Para diferenciar los machos de las hembras, hay que prestar atención al plumaje alrededor de los ojos. Los primeros mantienen la misma tonalidad en el resto de la cabeza. En cambio, las hembras tienen plumas de color grisáceo o verde.

Difícil de estudiar 

El loro multicolor es un ave cuyo estudio en libertad no ha resultado del todo fácil. Sobre su comportamiento reproductivo solo se ha logrado observar con detenimiento a un grupo en la reserva de aves Colibrí del Sol, en Colombia.

Perico multicolor: características

El proceso se inicia con el macho revoloteando alrededor de la hembra. Si la hembra está interesada, intentará saltar sobre las ramas por las que haya pasado su compañero, mientras que este empezará a volar en su dirección, para hacer notar mucho más su presencia; hasta que le es permitido acercarse completamente.

Cuando la cercanía es total, se inicia la cópula. El macho acariciará a la hembra con una de sus patas en la rabadilla mientras aproxima su cloaca a la de ella. Esto puede tardar cerca de dos minutos, puesto que todavía puede haber algún intento de fuga. Pero, finalmente, el acto será consumado.

El loro multicolor como ave de compañía

Es un ave muy divertida. Su comportamiento es mayoritariamente alegre y cariñoso. Requieren menos atenciones y cuidados, en comparación con los animales de compañía más populares: perros y gatos.

Con mucha paciencia por parte de sus dueños, estos loros pueden aprender, a través de la repetición, a cantar, repetir frases e imitar algunos sonidos. Parecen sentir especial placer emulando pitos y silbatos.

Para que sean felices

Uno de los primeros aspectos a tener en consideración con esta exótica ave es que su origen se ubica en tierras cálidas, donde las bajas temperaturas invernales de España y Europa son poco frecuentes. Así mismo, es una especie que disfruta de volar.

Estos dos factores deben tenerse en cuenta al momento de decidir adoptar un loro multicolor. Requiere una jaula amplia, en la que sus movimientos no se vean demasiado limitados. Así mismo, deben ubicarse en zonas lejos de las corrientes de aire y donde queden protegidos de las bajas temperaturas.

Platycercus eximius

Pero para que sea una mascota feliz, debe tener la oportunidad de gozar de momentos de cierta libertad: donde pueda volar dentro de su hogar y, de ser posible, también en espacios abiertos.

Un ave de ‘un solo amor’

Más del 90 % de los ejemplares de esta especie pasa toda su vida con una sola pareja. Para esta especie la monogamia es algo absolutamente natural. Una vez que una hembra seleccione a un macho, formarán un lazo perdurable.

Reproducción en cautiverio

Durante el ritual de apareamiento, el comportamiento del macho puede parecer violento, además de muy estridente. Los dueños no deberán intervenir en ningún momento. De lo contrario, el proceso se abortará.

En condiciones de libertad, el loro multicolor suele construir sus refugios en los troncos de los árboles. De ahí que lo ideal sea proporcionarles un lugar de manera para anidar, con al menos 40 centímetros de largo por 20 de ancho.

Una vez los pichones salgan de los huevos, deberán permanecer bajo la protección de sus padres por un periodo de 45 días. Transcurrido este tiempo, hay que retirarlos a otra jaula, para que se reinicie su ciclo reproductivo.