¿Cómo tener un perro parapléjico?

Yamila · 31 diciembre, 2017
Un can con un problema físico de este calibre puede ser feliz, siempre y cuando sigas los cuidados y consejos necesarios para ello

Ya sea por una enfermedad, un problema congénito o un accidente, las mascotas pueden tener dificultades para caminar y necesitan ayuda externa. Pero eso no les impide ser felices y demostrar amor a sus dueños o cuidadores. En este artículo te daremos algunos consejos para tener un perro parapléjico.

Cuidados al tener un perro parapléjico

Si una mascota no puede caminar existen diferentes opciones para facilitarle los movimientos, como por ejemplo prótesis o carros especiales. En todo caso, es fundamental que el dueño preste atención a las zonas afectadas y ayude al animal a atravesar esta etapa de la mejor manera posible. Algunas recomendaciones para tener un perro parapléjico son:

1. Higiene

Debido a que muchos perros discapacitados no pueden controlar las esfínteres por sí mismos, es importante higienizarles constantemente. Con ello evitamos que estén en contacto con la orina o las heces.

Para ello utiliza paños húmedos, toallitas para bebés o gasas con suero fisiológico. Algunas sustancias pueden irritar la piel del animal; analiza la reacción que generan.

Además, puedes colocarle pañales o mantas especiales para que no ensucie al hacer sus necesidades. Sin embargo, esta opción puede también ser una molestia para el animal, así que presta atención si quiere quitárselo o si su uso le genera lesiones cutáneas y llagas.

Tendrás que dejar que ciertas horas durante el día en que no lleve pañal; también tener la costumbre de cambiárselo con frecuencia para evitar la aparición de moscas, infecciones y mal olor.

2. Hidratación

Bañar frecuentemente a un perro trae como consecuencia sequedad en la piel. La buena noticia es que existen diversos productos veterinarios que tratan este problema: aceites, suplementos vitamínicos, champús hidratantes, aerosoles o cremas de enjuague. Pregunta al veterinario cuál es adecuado según el caso.

3. Alimentación

Un perro parapléjico puede estar deprimido, angustiado o estresado de forma tal que no quiera comer adecuadamente. El dolor o la incomodidad que le producen no poder moverse por sus propios medios repercute en su alimentación.

Cuidados de un perro parapléjico

Es vital que mantenga una buena nutrición, ya sea que su problema de salud tiene solución o no. Elige el pienso adecuado para su situación: debe contener proteínas, vitaminas y minerales; ser bajo en grasas y sal, y de tamaño correcto para que pueda digerirlo. Algunos veterinarios recomiendan, además, darle comida casera para que recupere fuerzas.

4. Infecciones

Al tener un perro parapléjico debes saber que son muy frecuentes las infecciones de todo tipo, pero sobre todo urinarias. Un animal paralizado total o parcialmente no vacía por completo la vejiga y eso trae muchos problemas.

Analiza los cambios en el color y el olor de la orina del can y consulta con el veterinario en caso de que se deba extraer líquido de forma artificial; un procedimiento que debe realizar el profesional.

5. Úlceras

Otro de los problemas de las mascotas discapacitadas es que se forman llagas y úlceras en las zonas sobresalientes del cuerpo, que arrastran o no pueden mover. Las áreas más frecuentes de aparición son: codos, tobillos, hueso periocular y caderas.

Cambia la postura del perro varias veces al día y practícale terapias pasivas, en las cuales tú moverás sus extremidades. Una vez que han aparecido las úlceras, estas se tratan con cremas hidratantes y cicatrizantes como las de aloe vera o centella asiática.

6. Silla de ruedas

También llamado carro de movilidad, es un elemento fundamental en un perro parapléjico. Se realizan a medida y sirven para que el animal apoye sus patas traseras en la silla y pueda desplazarse con las delanteras.

Cuidados de un perro paralítico

Este carro evita que se arrastre, mantiene su espalda recta y, sobre todo, no hace que el animal se sienta diferente al resto. En este sentido, podrá pasear, jugar y divertirse como si no tuviese ninguna discapacidad.

7. Terapias

Además de los ejercicios que tú puedas realizar en las extremidades del animal, es recomendable que un profesional se encargue de su rehabilitación o de evitar que sus músculos se atrofien por falta de movimiento.

Nadar es una de las mejores opciones porque el perro se siente ‘libre’ y sin dolor: se coloca a la mascota en una plataforma especial y se permite que mueva sus patas delanteras además de la cabeza. Otra opción es colocar un cabestrillo que sostenga las patas traseras y hacerle caminar con las de delante.