¿Cómo proteger a un reptil doméstico del frío en invierno?

Proteger a un reptil exótico durante el frío del invierno puede ser una tarea bastante compleja. El secreto se encuentra en el gradiente térmico y en el uso de un termostato.
¿Cómo proteger a un reptil doméstico del frío en invierno?
Samuel Sanchez

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Sanchez.

Última actualización: 10 noviembre, 2021

Los animales exóticos cada vez son más comunes en los hogares. Como su propio denominativo indica, la mayoría de seres vivos incluídos en este grupo provienen de zonas “exóticas” y poco habitables para el ser humano, como desiertos, junglas lluviosas o manglares. Simular estas condiciones en una región con inviernos por debajo de los 0 °C puede ser un auténtico desafío.

Aunque el terrario sea un medio relativamente aislado del resto de la casa, este debe ventilar de forma constante para evitar la acumulación de mohos. Por esta razón, el frío afectará al interior de la instalación por mucho que se intente evitar. Con esta premisa en mente, te mostramos cómo proteger a un reptil doméstico del frío en invierno.

Los reptiles y la temperatura

Antes de nada, es importante destacar que los reptiles son animales ectotermos. Esto quiere decir que sus procesos metabólicos internos producen muy poco calor, así que no son capaces de mantener su organismo en un intervalo térmico estable independientemente del ambiente (algo que sí hacen mamíferos y aves).

Como dependen del entorno para calentarse, los reptiles han desarrollado una serie de adaptaciones específicas. Por ejemplo, suelen buscar rocas y focos calientes durante las horas más soleadas del día y se tumban sobre ellos (algo conocido como basking) para absorber el calor. De esta forma, obtienen suficiente energía exógena para cazar, reproducirse y llevar a cabo sus funciones vitales.

Aunque esta explicación parece sencilla, siempre hay excepciones que confirman la regla. Por ejemplo, estudios han demostrado que algunas serpientes presentan una endotermia facultativa. Son capaces de mantener su cuerpo a 32-35 °C mientras protegen a sus huevos (7 °C más que el ambiente) y generan el calor temblando a nivel muscular.

Las células de los endotermos tienen un mayor número de mitocondrias que las de los reptiles y otros ectotermos. Estos orgánulos son los principales encargados de generar energía y calor.

Una iguana sentada sobre una piedra.

¿Cómo proteger a un reptil del frío?

Como puedes ver, los reptiles dependen del ecosistema para realizar sus propios procesos internos. Las temperaturas ambientales extremadamente bajas solo le dejan 2 opciones al animal ectotermo a nivel biológico:

  1. Reducir su tasa metabólica y entrar en dormancia hasta que el frío desaparezca. Esto se conoce como brumación en anfibios y reptiles y diapausa en invertebrados. Es algo parecido a la hibernación de ciertos mamíferos, pero menos drástico.
  2. Morir. Si la temperatura mínima que requiere un reptil exótico es de 25 °C y el terrario está a 18 °C, el animal terminará falleciendo por infecciones derivadas, impactaciones intestinales o fallos multiorgánicos. Simplemente no está preparado para combatir el frío, pues proviene de lugares con climas exóticos estables.

No todos los reptiles tienen la capacidad de entrar en brumación, así que en algunos casos solo queda otorgarle calor al animal de forma artificial. Exploramos las ideas expuestas en las siguientes líneas.

1. Crea un gradiente térmico en el terrario

El terrario debe mantener un gradiente térmico durante todo el año y no solo se requiere para proteger al reptil del frío en invierno. Todas las especies necesitan que una zona de su instalación esté “fría” (en general 24-25 °C) y otra “caliente” (de 32 a 35 °C o más, dependiendo de si la especie es desértica o no). De esta manera, el animal elegirá por sí mismo su basking spot para absorber calor.

En las zonas con climas muy variables como España (38 °C en verano y -10 °C en invierno) a veces es necesario apagar las mantas y los calefactores en los meses más calurosos del año. De todas maneras, los siguientes elementos deberán estar funcionando durante casi todo o todo el día en los periodos invernales dentro del terrario:

  • Manta calefactora: esta siempre debe colocarse por debajo y fuera del terrario para evitar quemaduras indeseadas. Lo ideal es que ocupe como mucho la mitad del terrario para que el reptil pueda elegir la zona más fría o la más caliente. Por desgracia, a veces no es suficiente con una manta calefactora para combatir el frío invernal.
  • Bombilla de calor: el tándem manta calefactora/bombilla de calor puede ser útil durante el día en hogares muy fríos. La acción sinérgica de ambos elementos hará que el basking spot suba a unos 35-37 °C sin mucho problema. De todas formas, debes respetar el fotoperiodo del animal y apagar la luz por las noches.
  • Cable térmico: los cables térmicos son de utilidad para distribuir calor por todo el terrario de forma homogénea. Si hace un frío extremo en tu hogar, puedes rodear el terrario con uno de estos cables de poca potencia y a su vez colocar la manta calefactora tal y como dijimos. La idea es que el ambiente general de la instalación no baje de 25 °C.

Para calentar el terrario, debes tener en cuenta sus dimensiones y los requerimientos de la especie que habita en él. Por ejemplo, una instalación de 30 centímetros de largo, alto y ancho se convertirá en un auténtico asador si se coloca un cable térmico y una manta a la vez. Recuerda que hay que mantener la temperatura estable, pero no una sauna.

2. Hazte con termómetros y con un termostato

Lo ideal es que coloques un termómetro digital en cada extremo del terrario (el frío y el caliente). Durante el invierno la zona fría puede presentar un intervalo térmico más amplio, pues lo realmente importante es que el reptil siempre tenga una fuente de calor disponible en la que solearse. Si el área caliente está por debajo de 25 °C, estás haciendo algo mal.

Una herramienta de gran utilidad en estos casos es el termómetro infrarrojo. Puede medir la temperatura exacta en cualquier superficie y de forma inmediata.

Si tienes miedo de pasarte con el calor, también puedes hacer uso de un termostato específico para terrarios. Este viene con una sonda acoplada que registra la temperatura y, cuando se alcanza un límite térmico dictaminado por el tutor, se apaga solo.

3. Deja al reptil brumar si así lo desea

A pesar de tener una fuente de calor constante, algunos reptiles deciden entrar en dormancia de forma voluntaria durante el invierno. La pogona (Pogona vitticeps) es un ejemplo claro de ello, pues está acostumbrada a brumar en los meses más fríos en su ambiente natural. El reptil simplemente se esconde y deja de estar activo por un tiempo.

Si la brumación está codificada en el genoma de tu reptil, simplemente deja que la lleve a cabo. De todas formas, en caso de que esta conducta sea expresada por un animal tropical (cuyo clima de origen es constante), lo mejor es que lo lleves al veterinario. Es muy fácil confundir una brumación fisiológica con una enfermedad.

Algunos reptiles se pueden proteger del frío por sí solos entrando en un periodo de brumación.

Un termómetro digital en un terrario.

Como puedes ver, proteger a un reptil del frío durante los meses de invierno es algo más complicado de lo que parece. Tener un animal exótico conlleva una responsabilidad muy grande y simular sus requerimientos a miles de kilómetros del hábitat de origen requiere destreza y conocimiento a partes iguales. Por todas estas razones y más, solo se recomiendan estas mascotas a tutores expertos.

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