¿Cómo pasear a tu perro un día de lluvia?

Lo principal es usar el sentido común y mantener una actitud que no le provoque nerviosismo al can, sino más bien seguridad; también es preciso equipar a la mascota con una indumentaria específica que evite que se moje

Que sea bueno o no pasear a tu perro un día de lluvia dependerá de su carácter; algunos son tan inquietos y juguetones que no les importa correr en medio de la tempestad. Pero otros se estresan, se asustan o se enojan.

En la práctica, de alguna manera se debe cumplir con su paseo diario, entre otras cosas para que haga sus necesidades, sobre todo si es difícil que las haga en casa.

Si es un can que está acostumbrado a salir, se mostrará ansioso e inquieto. En ese caso no queda más que tomar acciones para resguardarlo mientras disfruta del paseo bajo la lluvia.

Perro mirando la lluvia por la ventana

Pautas generales para disfrutar del paseo en días lluviosos

Hay que garantizar experiencias gratas al perro para evitar comportamientos inesperados ante las inclemencias del clima. Los adiestradores sugieren no sobreproteger al animal, ni forzarlo a pasear si no lo desea. Aunque la decisión dependa de él, se pueden aplicar estrategias para reducir posibles molestias.

  • Elige bien el lugar: si al perro no le gusta mojarse, escoge sitios techados como edificios o zonas arboladas; además es muy útil optar por zonas sin tierra, para que no se ensucie más de la cuenta.
  • Usa el refuerzo positivo: a los perros los encantan las golosinas y suelen complacer cada exigencia de sus amos si con ello logran obtenerlas. Una buena táctica puede ser ofrecerle su golosina preferida como premio por haberse dejado guiar en un día de lluvia.
  • Demuestra buena actitud: es vital que el amo transmita tranquilidad al animal, aun en medio de un fuerte aguacero; hay que aprender a disfrutar cada minuto.
  • No lo descuides: aunque parezca obvio, bajo ninguna circunstancia se debe dejar a una mascota sometida a la intemperie o bajo la lluvia.
  • Secar al perro después del paseo: una vez en casa, es fundamental disponer de una toalla para secar al can, especialmente si tiene mucho pelo. Se debe poner especial atención a las almohadillas de las patas, ya que almacenan líquido sin que se note.
  • Reduce los baños: durante las épocas de mayor humedad no es conveniente bañar al perro con frecuencia. Algunas razas tardan demasiado en secarse y pueden contraer enfermedades. Lo mejor es recurrir a los jabones hipoalergénicos de lavado en seco.
Champú seco en perros

Indumentaria para pasear al perro un día de lluvia

La industria canina se ha esforzado por diseñar una selección de prendas adecuadas para abrigar al perro de la lluvia. Poco a poco puedes ir ampliando su equipamiento con estos artículos:

  • Traje impermeable: debe ser transpirable, pero sobre todo debe brindarle comodidad y libertad de movimiento. Usarlo reduce el mal olor característico de un perro mojado.
  • Chubasquero: la mayoría cuentan con velcros para adaptarse a la piel del animal. Los de tiras reflectantes mejoran su visibilidad y son especiales para salvaguardarlos de las ventiscas.
  • Botitas de agua: previenen la acumulación de agua en los pliegues de sus patas, las cuales se pueden irritar por el frío y la humedad. A muchos perros les desagradan e intentarán retirarlas, pero es necesario acostumbrarlos; las hay de plástico o neopreno.
  • Gorros: evitarán que entre agua en los ojos del perro. Son muy similares a los que usan los pescadores y están disponibles en distintos tonos, fabricados en látex y plástico.
  • Remolques: se adaptan a las bicicletas y son carritos con ruedas a los que se le puede incorporar protectores de lluvia.
  • Paraguas: no pesa demasiado y es muy práctico, ya que se engancha al arnés.

Enfermedades que puede contraer el perro

Sacar a pasear a tu perro un día de lluvia no debería generar inconvenientes. Si está vacunado, se alimenta bien, es enérgico y goza de buena salud, no le afectará el haberse mojado. Sin embargo, los canes de avanzada edad o demasiado jóvenes, podrían desarrollar patologías si no se les presta el debido cuidado.

  • Neumonía. Cuando en el ambiente hay demasiado frío, una sobreexposición del can al entorno podría causarle una severa inflamación de las vías respiratorias inferiores y los pulmones.
  • Daño en las almohadillas. Aunque parezcan robustas y capaces de soportar cualquier terreno, esta porción abultada de piel es muy frágil. La reiterada acumulación de agua las convierte en un nido de hongos o irritación.
  • Nudos en el pelo. Si el animal tiene un largo y abundante pelo, el contacto habitual con el agua fomentará la aparición de nudos. El mejor remedio para esta situación es cepillarlo habitualmente.
  • Enfermedades de la dermis. Por suerte los perros cuentan con una capa de protección natural en la piel. No obstante, la lluvia excesiva provoca su ruptura y aparece la sequedad.
Te puede gustar