Cómo evitar que el perro esconda comida y juguetes

27 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
Esconder los recursos es un instinto de supervivencia del lobo, comportamiento que han heredado los canes

Algunos perros tienen la costumbre de esconder parte de su comida o los juguetes en distintos lugares de la casa como el sofá, su cama… o enterrar comida en el jardín. Esto tiene su explicación en sus lejanos orígenes de cazador. Si este es tu caso, o alguna vez te has preguntado la causa de que un perro esconda comida y juguetes, ya puedes saber la respuesta.

Los lobos entierran comida

La conducta de esconder o enterrar es un comportamiento instintivo del lobo. Estos animales son predadores, y es que cazan para comer, por lo que no siempre es seguro que vayan a alimentarse cada día, ni tener toda la cantidad que precisan.

Las presas son distintas según la época del año y los lobos cazan desde ratones, conejos, serpientes hasta ciervos.

Cuando una manada de lobos consigue atrapar una presa lo suficientemente grande para saciar a todos los miembros del grupo, y aún queda carne, esconden o entierran la presa para protegerla de insectos y otros animales carroñeros y, más adelante, regresarán para buscarla.

Lobo entierra comida

Es un instinto de supervivencia en un medio en el que la comida no es un recurso estable todo el año.

De hecho, en las épocas invernales, cuando las presas escasean, se da un fenómeno llamado ‘caza excedente’. En estos casos, si una manada de lobos consigue localizar a un grupo grande de animales, es posible que intente cazar a más presas de las que puede consumir y enterrar lo no consumido para buscarlo después.

Este comportamiento de crear despensa aprovechando un momento favorable es un instinto de supervivencia, por el que en muchas ocasiones se le ha atribuido maldad al lobo.

Algunos perros conservan este comportamiento

Los perros tienen sus orígenes en el lobo, así que se entiende que algunos de sus comportamientos hayan permanecido a lo largo de su historia. Además, ciertas razas de perro tienen otros instintos de caza y comportamientos más cercanos al lobo que otras, ya que se han favorecido con la selección artificial realizada por el ser humano.

El tipo de comida que ofrecemos ahora a los perros no se parece a las grandes piezas de caza de los lobos, así que es más difícil que el perro esconda comida por la casa.

Sin embargo, no es raro ver que más de un perro intenta guardar snacks tipo huesos, tendones, cuernos… que compramos para ellos. Es un alimento que no es fácil consumir de inmediato.

Perro escarba la tierra

¿Cómo evitar que el perro esconda comida y juguetes?

Aunque no sea un comportamiento necesariamente malo, es cierto que la comida escondida durante mucho tiempo, sobre todo si el perro decide esconderla en los muebles de casa, se pudre y huele mal, y esto es algo que queramos evitar.

También es normal ver esta conducta cuando convive más de un perro en casa. El can esconde comida y juguetes para tener acceso exclusivo.

Perro dispuesto a esconder juguetes

Ambas acciones tienen fácil solución, simplemente observando a tu animal. Lo que no debes hacer es regañar a tu perro cuando encuentras su escondite, ya que no relacionará su escondite con algo malo.

  • Comprueba que estás ofreciendo a tu perro la ración adecuada de pienso, según su edad y peso ideal, ya que así no quedarán excedentes. También es importante mantener un horario de comidas y no dejarle a su disposición su cuenco de comida durante todo el día.
  • Puedes realizar juegos de olfato para que busque su pienso. Además de evitar que haga nuevos escondites, potenciará su sentido del olfato.
  • No lo dejes sin supervisión cuando come un snack grande como un hueso. Permítele que disfrute de su recompensa, pero retírala pasado un tiempo.
  • Adquiere suficientes recursos para evitar competencia entre tus perros. Si hay suficientes lugares donde descansar, juguetes, cuencos, atención… no sentirán la necesidad de competir constantemente. Es importante establecer una buena convivencia en los hogares de más de una mascota.
  • La vida del lobo. Fernando Jordán Montés.
  • Morris, Desmond. 1988. Observe a su perro. Barcelona. Plaza & Janés.