Cómo dar una pastilla a un gato

Francisco María García · 27 noviembre, 2017

Siempre es un riesgo, pero en ocasiones es imprescindible. Saber cómo dar una pastilla a un gato es un reto que puede implicar algunos arañazos, pero también la satisfacción de tener una mascota sana y feliz. Por tratarse de una cuestión un poco delicada, la preparación previa es indispensable.

Ariscos por naturaleza y genéticamente inteligentes, los gatos no son fáciles de engañar. Con creatividad se podrán colocar objetos en la boca de una mascota que tiene dientes y garras afiladas, lo que minimizará el estrés para ambos.

Lo primero es, con tiempo y paciencia, acostumbrar al gato a tocarle la cara y la boca: echarle la cabeza hacia atrás y abrirle la boca, como cuando se le va a dar una pastilla, debe ser parte del juego. Después hay que recompensarlo por permitir el contacto, y ello le ayudará a aceptarlo como algo agradable.

Ya más relajado, se le puede comenzar a abrir la boca con el pulgar y el dedo medio de la mano izquierda; se colocan estos sobre la cara en forma de ‘C’ para que se familiarice con el contacto. Además, hay que acostumbrarlo a jugar con jeringas, sin agujas, que se introducen en su boca.

Luego es importante definir qué tipo de comprimido se usará: si puede triturarse o debe tragarlo por completo, si puede disolverse en algún líquido, ingerirlo con la comida o con el estómago vacío. Determinado este aspecto, es hora de iniciar el proceso.

¿Cómo darle una pastilla a un gato?

Los dedos pulgar e índice tendrán la mayor responsabilidad; con los de la mano derecha se sostendrá la pastilla. Con el brazo izquierdo se sujetará al gato, que debe quedar pegado al cuerpo de la persona, con la cabeza hacia adelante, en la misma dirección de quien da la pastilla.

Veterinario dando una pastilla a un gato

Los dedos de esta mano deberán tomar la parte superior de la cabeza del gato y levantarla. El dedo medio de la mano derecha deberá hacer presión hacia abajo para abrir la boca, y después se introduce la pastilla lo más atrás de la lengua que sea posible.

Frotar el cuello debajo de la barbilla, mientras la mandíbula está cerrada le ayudará a tragar. Si se lame los labios o la nariz la meta ha sido alcanzada.

Sin embargo, el primer intento puede ser fallido, pues es posible que el felino escupa la pastilla y hay que empezar de nuevo, siempre que no se muestre nervioso o demasiado agresivo. Como consejo, hay que señalar que entre dos personas la tarea será menos complicada.

Trucos para facilitar la toma de la pastilla

Una opción para darle una pastilla a un gato es colocarlo sobre una mesa. Es recomendable envolverlo en una toalla para evitar los arañazos y los mordiscos, y para ello es importante utilizar las manos de manera adecuada.

Para darle una pastilla a un gato se pueden utilizar bocadillos que escondan el comprimido. Una cuestión importante consiste en distanciar las comidas para que el animal tenga hambre.

Una vez que haya confianza en el contacto con su cara y su boca, se puede comenzar dándole un bocadillo, pequeño y suave, que pueda tragar. Si se acostumbra a masticar ese alimento cuando se trate de una pastilla la morderá igualmente y la rechazará.

Después se aumenta la cantidad de bocadillos, uno de los cuales contenga la pastilla bien camuflada para que no pueda olerla. Es importante variar la cantidad y el orden, para que la mascota no pueda detectar cuál de ellos contiene el medicamento.

Gato con su duena

¿Triturada, entera o con agua?

 Aplastarla en la casa o comprarla ya triturada es casi lo mismo. Lo importante es consultar al veterinario si debe ingerirla completa o si convertirla en un polvo fino es una alternativa. Si lo es, se puede utilizar una jeringa, pero esto es parte de otro proceso que también amerita preparación previa.

Se puede untar la jeringa con algún alimento y permitir que la olfatee o pueda lamerla, pues ello familiarizará al pequeño felino con la sensación del objeto en su boca o cerca de ella.

Si se siente cómodo al tomar líquidos, también tragará la pastilla diluida y se evitará que se atore en el esófago. Una inadecuada administración puede ocasionar neumonía por aspiración, por lo que nunca se debe introducir ningún líquido a la boca más rápido de lo que el gato esté en condiciones de tragar.

Así, a la hora de dar una pastilla a un gato es importante seguir las indicaciones impresas en la etiqueta. Y es que siempre hay cuestiones importantes que hay que considerar.