¿Cómo adiestrar en hábitos de higiene a tu perro?

8 febrero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Lo ideal para educar a un can en hábitos de higiene es hacerlo desde que es cachorro, aunque también es posible amaestrar a un perro adulto con esfuerzo y dedicación

La educación de tu perro también debe incluir ciertos hábitos de higiene que ayudarán a prevenir problemas de conducta y la proliferación de agentes patógenos en el hogar. A continuación, te damos una guía de tres pasos simples para ayudarte a adiestrar a tu perro en buenos hábitos de higiene.

Tres pasos básicos para enseñar buenos hábitos de higiene a tu perro

Lo ideal es empezar a enseñar estos hábitos de higiene a tu perro cuando aún es un cachorro. Pero si has decidido adoptar a un perro adulto, también es posible educarlo y socializarlo con paciencia y cariño.

En ambos casos, recuerda usar el refuerzo positivo para estimular su aprendizaje, y empezar a educarlo desde su llegada al hogar.

Paso 1: definir los espacios permitidos y prohibidos del hogar

En el momento en que tu perro llegue al hogar, será fundamental determinar cuáles serán sus lugares permitidos y prohibidos. No hablamos solo de donde podrá o no hacer sus necesidades, sino también de las regiones del hogar que podrá frecuentar libremente.

Por supuesto, las reglas de cada casa son determinadas por quienes viven en ella. O sea, es tu elección definir cuáles serán las reglas al ser presentadas a tu mejor amigo. Lo importante es transmitir estas normas de forma clara y objetiva, para que tu can comprenda cómo debe comportarse en su nueva casa.

Un ejemplo a considerar: ¿tu perro podrá subirse al sillón o a la cama? Si la respuesta es no, entonces recuerda enseñarle que estos lugares no están permitidos, y cuáles son las regiones del hogar que puede frecuentar libremente.

Limpieza en perros

Paso 2: determinar sus horarios de comida 

Este es uno de los aspectos más importantes al enseñar hábitos de higiene a un perro. Tu mascota necesita entender cuáles son sus horarios de comida y cuándo debe respetar nuestros momentos de alimentación. También es esencial enseñarle a no buscar alimentos en la basura.

Aunque pueda parecer tierno un perro pidiendo comida al pie de la mesa, no es aconsejable reforzar esta conducta; es preciso evitar malas costumbres desde el principio.

Tampoco debemos ofrecer comida o premios a nuestro perro para hacerle dejar de tener una conducta indeseada, como ladrar excesivamente. Casi siempre, ello conlleva a un adiestramiento inconsciente, ya que el animal asimila que es recompensado por una mala conducta.

Lo ideal es dividir la cantidad total de comida que tu perro consume por día en dos o tres tomas. De esta manera, evitamos que tu amigo can pase muchas horas sin comer y se vea tentado a rebuscar en la basura o los armarios.

Paso número tres: enseñar a tu perro a hacer sus necesidades en el lugar adecuado

Uno de los hábitos de higiene más importantes es enseñar a tu perro a hacer sus necesidades en el lugar adecuado. Para ello, primero tenemos que definir si queremos que el perro haga sus deposiciones en la calle o en un determinado espacio del hogar.

Te aconsejamos enseñar a tu perro a hacer sus necesidades en la calle. Ello te permite mantener una mejor higiene en el hogar y también es un excelente ejercicio para la mente de tu amigo.

Cómo enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle

¿Cómo enseñar a un perro a hacer sus necesidades en la calle?

Antes de empezar a enseñar a tu perro a hacer sus necesidades en la calle, será esencial completar su primer ciclo de vacunas. Por lo general, ello sucede cuando el can completa sus primeros tres o cuatro meses de vida.

Durante este periodo, podemos aprovechar para habituar a nuestro perro a andar con su arnés o collar. En nuestra propia casa realizaremos algunas pequeñas caminatas, y enseñaremos al perro a no tirar de la correa y caminar de forma equilibrada y tranquila.

Cuando llegue el momento, empezamos por fijar los horarios de los paseos a la calle. Recuerda que es esencial establecer una rutina para que tu perro la asimile y entienda que estos son los momentos de hacer sus necesidades.

Durante los paseos, siempre debemos dejar que el perro olfatee libremente, pueda expresarse e interactuar con otros perros. Cada vez que el can orine o defeque en la calle, le ofrecemos una recompensa para reforzar esta conducta.

Aun cuando tu perro ya haya aprendido a hacer sus necesidades en la calle, te aconsejamos dejar a su disposición en el hogar un ‘parque’ o ‘baño’. En especial, si el animal se debe quedar más de cuatro o cinco horas solo en casa.

La retención excesiva de la orina puede llevar a problemas del tracto urinario, además de resultar muy incómoda. Por ello, lo mejor es dejar una toalla absorbente o un periódico donde el perro pueda hacer sus necesidades cuando esté solo.