Características de las ardillas Richardson

Virginia Duque Mirón · 9 noviembre, 2018
Conoce más sobre este tipo tan peculiar de ardilla. ¡Son adorables!

En una ocasión te hablamos de cuántos tipos de ardillas existen en el mundo, y la verdad que casi son incontables, pero esta vez queremos centrarnos en las ardillas Richardson, unos animalitos muy graciosos que también reciben el nombre de perrito de la pradera. ¿Te gustaría conocerlas?

Así son las ardillas Richardson

Características físicas

A simple vista tienen cierto parecido con una ardilla común, de pequeño tamaño y recubiertas de pelo. Su peso oscila entre los 400 y 600 gramos. Por norma general, su pelaje presenta tonos marrones que van desde el canela hasta el chocolate y en la zona de su cola tiene tonos un tanto más oscuros.

Su pelaje no es abundante sino corto pegado a la piel, dando la apariencia de estar repeinada y de este modo presenta así una apariencia muy graciosa. Son grandes saltadoras gracias a que sus patas traseras son fuertes y sus pies más largos que los delanteros, lo cual les ayuda a impulsarse con mayor fuerza.

Hábitat

Esta especie de ardilla se encuentra sobre todo en las praderas canadienses, desde Manitoba hasta Alberta y norteamericanas, desde Minesota hasta Montana. A pesar de que podríamos imaginarnos bosques frondosos en esta zona, lo cierto es que no es así, y las ardillas Richardson se ven obligadas a vivir bajo tierra, en madrigueras, algo que las diferencia de la mayor parte de especies de ardillas que son arborícolas.

Hábitat de la ardilla.

No obstante, vivir de esta manera les permite refugiarse de las inclemencias del tiempo, ya que cavan enormes túneles en los que protegerse del calor intenso del verano y del frío violento de los inviernos. Hoy se han adoptado algunos ejemplares como mascotas, aunque no es un animal domesticado y hay que decir que no resulta sencillo hacerlo.

Comportamiento

Llegan a la pubertad, es decir, a su madurez sexual cuando alcanzan el año de edad, aunque su esperanza de vida media es de cuatro años. Por norma general son solitarias y agresivas, de hecho, las hembras conviven entre sí y los machos por su cuenta de manera independiente, sin relacionarse con ningún congénere.

No obstante, esta situación cambia cuando llega la época de celo, en la que el macho entra en la manada y una hembra o más puede permitirle fecundarla. Tras lo cual, cada uno vuelve a su lugar, no habrá ninguna unión familiar.

Suelen sentirse intimidadas cuando algo se sale fuera de lo común, de lo que ellas conocen, y entonces emiten un pitido que servirá para saber cómo se sienten y posiblemente para que algunas de sus amigas vengan en su ayuda.

Son animales que hibernan los meses más fríos, así que es común verlas comer demasiado durante el resto del año con el fin de acumular grasa en su cuerpo que luego le permita sobrevivir en la etapa de reposo. Su energía corporal bajará a unos mínimos que las harán estar más delgadas tras seis meses, pero saludables.

Claro, si es una ardilla que está domesticada y vive en un hogar, no hibernará pues esto es algo que su cuerpo le pide en su hábitat natural, pero para compensar esto necesitará hacer mucho ejercicio y tener una jaula en la que pueda moverse y gastar cierta cantidad considerable de calorías.

Ardilla Richardson.

Alimentación

Con respecto a la alimentación en su hábitat natural, consiste en bayas y frutos, y en ocasiones semillas y granos que puedan encontrar. No obstante, si es una ardilla domesticada, este es un aspecto que debemos cuidar mucho ya que tienen tendencia a la obesidad y su dieta deberá estar basada en frutas y verduras alternándolo con heno, siempre controlando las cantidades que te recomiende el veterinario y acompañándolo del ejercicio necesario. La alfalfa también podría ser apta para ellas.

Esto es todo lo que necesitamos conocer sobre las ardillas Richardson. Quizá ahora estes considerando la idea detener una como mascota

  1. Yerger RW. Home range, territoriality and populations of the chipmunk in central New York. J Mammal. 1953;