Características de la salamanquesa

Yamila · 16 febrero, 2019
La salamanquesa es un reptil que recibe diferentes nombres en distintos lugares de la península ibérica y en islas cercanas a esta

Este pequeño reptil es famoso en la cuenca del Mediterráneo, donde recibe diferentes nombres. En este artículo te contaremos las principales características de la salamanquesa, perteneciente a la familia de los geckos.

Nombres y hábitats de la salamanquesa

El nombre científico de la salamanquesa es Tarentola mauritanica, pero puede ser llamada de diversas maneras según donde nos encontremos: osga en Portugal y Galicia; dragó en Cataluña; pracan en Canarias o esgarrarropas en Aragón.

Si bien es nativa de la península ibérica, ha sido introducida en varias islas, como las Baleares, las Azores y Canarias. También fue llevada el continente americano: Uruguay, Paraguay, Ecuador, Argentina y Estados Unidos.

Usualmente, la salamanquesa habita en estructuras antiguas, edificios, casas o coches abandonados, rocas, troncos de árboles, escombros, ruinas, galpones… Puede distribuirse en ambientes variados sin problemas.

Tarentola mauritanica

Descripción de la salamanquesa

Cuando son adultos, estos reptiles pueden medir entre 5 y 15 centímetros, más la misma longitud –o más– de cola. Tanto la espalda como las patas y la cola tienen bultos cónicos prominentes. Si pierde la cola tiene la capacidad de regenerarla, pero la ‘nueva’ carecerá de dichos bultos.

El cuerpo de la salamanquesa es robusto, la cabeza de gran tamaño y de forma triangular y el cuello alargado. Los ojos son grandes, carece de párpados y sus pupilas son verticales.

En cada extremidad tiene cinco dedos, cubiertos por protuberancias inferiores y laterales, las cuales les permiten adherirse a todo tipo de superficies y de trepar o desplazarse en sitios verticales, incluidos vidrios y cristales. Cabe destacar que, a diferencia de la salamanquesa rosada, la subespecie ‘común’ tiene uñas en solo dos de sus dedos (las otras cuentan con uñas en todos sus dedos).

El color habitual de este representante de la familia de los geckos es gris parduzo o marrón, aunque también podemos hallar ejemplares grises, blanquecinos o negros. En todos los casos el vientre es más claro que la parte superior.

Esgarrarropas

Otra cuestión interesante de la salamanquesa es que el color de la piel varía según la luz que reciba. De esta manera, durante el día es más oscura que de noche.

Alimentación y comportamiento de la salamanquesa

Este reptil es de hábitos nocturnos, pero comienza su actividad desde el crepúsculo en verano o por la tarde en invierno. Prefiere sitios soleados cerca de su escondite, ya que es un animal de sangre fría y necesita el calor para regular la temperatura corporal. En zonas donde las condiciones invernales son extremas, hiberna hasta entrada la primavera.

En cuanto a su alimentación, la salamanquesa come insectos (grillos, moscas, polillas, arañas, hormigas, mosquitos, etc.), a los cuales caza colocándose cerca de luces o lámparas. Si la comida escasea puede devorar salamanquesas más pequeñas.

Dos veces al año, las hembras incuban dos huevos redondeados y de cáscara gruesa durante cuatro meses. Las crías miden menos de cinco centímetros y crecen lentamente: viven unos ocho años. Para interactuar entre sí emiten sonidos y chirridos. Es un animal muy territorial que defiende con fiereza su morada y área de caza.

Algunas personas eligen tener una salamanquesa como mascota, en un terrario, y alimentarla con insectos vivos o larvas. Sus cuidados son muy sencillos y casi no exige requisitos. Sin embargo, no son ‘mascotas’ que podamos tener encerradas, sino que debemos permitir que vivan en libertad.

Carretero, M. A. (2008). Preferred temperatures of Tarentola mauritanica in spring. Analysis. https://doi.org/10.13128/Acta_Herpetol-2484