Avistamientos de calamares gigantes en el mundo

Guillermo Bisbal · 15 noviembre, 2018
Los calamares gigantes son uno de los grandes misterios del mar. Cuando se avistan suelen ser cadáveres o restos de su cuerpo, aunque en algunos casos se han encontrado vivos en la superficie.

El calamar gigante es un invertebrado del tipo molusco y de la clase cefalópodo. El biólogo danés Japetus Steenstrup descubrió a estos seres en 1 857 y los bautizó como Architeuthis dux, el príncipe de los calamares. Más de 160 años después la información sobre ellos sigue siendo escasa.

Lo poco que se conoce de estos moluscos gigantes proviene de ejemplares muertos que llegan a las costas, en su mayoría descompuestos, los capturados por pescadores o los fragmentos que se localizan en los estómagos de los cachalotes.

A partir de estudios genéticos se ha descartado la existencia de 12 especies del calamar gigante y se ha asegurado que sólo hay una especie: el Architeuthis dux. Esto segun investigaciones relizadas en el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo.

Características del calamar gigante

Su longitud total alcanza los 14 metros y su peso está entre 230 y 250 kilos. Habita en lo más profundo del mar, entre 250 y 1 500 metros de la superficie. Lugares donde la presión es elevadísima y no llega la luz del sol.

El calamar tiene una cabeza muy grande y su cuerpo es esférico con dos aletas laterales. En torno a su boca tiene en total 10 tentáculos: ocho con ventosas y dos contráctiles. Los tentáculos contráctiles, más largos que el resto, son prensiles y se usan para atrapar a la presa y llevarla hacia los tentáculos más cortos. Una vez que la presa esta sujetada es desgarrada por una poderosa mandíbula en forma de pico curvado.

Son animales solitarios, que se alimentan de peces, cefalópodos y crustáceos. Sus únicos predadores son el cachalote y sus congéneres.

Calamar gigante en las profundidades marinas.

Los ojos del calamar gigante miden entre 25 a 30 centímetros de diámetro, siendo considerados los más grandes del reino animal. Este gran ojo con su retina muy sencible les sirve para detectar su mayor depredador, el cachalote, el cual produce una bioluminiscencia a su alrededor por el plancton y el calamar detecta la luminiscencia de su retina muy sensible y le permite evadir el ataque.

El calamar gigante también se defiende lanzando un chorro de tinta, que inhibe los órganos olfatorios y dificulta la visión del atacante.

¿Por qué emergen a la superficie?

Las posibles razones por las que los calamares gigantes emergen a la superficie pueden ser varias:

  1. Al estar mal heridos por causa de un depredador o de otro calamar.
  2. Al caer en las redes de pescadores.
  3. Por los procesos de exploración gasífera y petrolera a partir de explosiones desorientan o lastiman a esto moluscos gigantes y al subir a la superficie se asfixian.

Avistamientos de calamares gigantes

Del calamar gigante solo se suelen encontrar cadáveres, ejemplares moribundos flotando en la superficie o restos dentro de cachalotes o delfines, pero difícilmente se han avistados vivos.

A pesar de ello, en diciembre del 2015 se encontró en la bahía de Toyama, Japón, un calamar gigante vivo. Este ha sido el avistamiento más importante en los últimos tiempos, debido a que se encontraba en aguas poco profundas. Las razones de su aparición en condiciones tan extrañas son aún desconocidas.

El individuo encontrado contaba con alrededor de cuatro metros de longitud. Aunque no era tan inmenso como otros restos encontrados por el mundo, ya que tenía un tamaño estándar dentro de la especie.

Calamar gigante.
Fuente: www.lavanguardia.com

Además de Japón, los clamares gigantes suele encontrarse en Asturias, Terranova, Namibia, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

En el caso de Asturias en España es un sitio donde se han producido más de un avistamiento de restos de calamares gigantes. La abundancia de estos inmensos animales es producto de la gran profundidad (200 a 3 000 metros) existente en los cañones submarinos de Llanes, Avilés o Llastres, lo que los calamares aprovechan para protegerse de sus depredadores y para alimentarse.

  1. Guerra, A. & González, A.F. (2009). ¿Qué sabemos del calamar gigante?. Madrid: CSIC.
  2. Norman, M. (2000). Guía de cefalópodos del mundo. Alicante: Grupo editorial M&G difusión.