Así es como los delfines saben cuándo están las orcas de caza

Aitana Bellido · 17 junio, 2018
La emisión de sonidos por parte de los más agresivos cetáceos del planeta para desempeñar sus estrategias de caza son reconocidos por delfines o ballenas que huyen despavoridos

Así es como los delfines saben cuándo están las orcas de caza

La orca es uno de los depredadores más temidos del mundo marino. Este mamífero, uno de los más inteligentes del planeta, cuenta en su arsenal con complejas estrategias de caza  de las que sólo unos pocos animales pueden escapar. El delfín es uno de los escasos héroes que puede detectar si hay orcas de caza en las inmediaciones.

Las estrategias de caza del depredador marino por excelencia

Una manada de orcas al acecho es lo último que querría encontrarse un animal en medio del océano. Sus chillidos característicos, que casi recuerdan a una voz humana, no son sino sonidos de alta frecuencia esenciales para la comunicación, alimentación y reproducción de las orcas.

Entre los sonidos que emite esta especie de cetáceo podemos encontrar:

  • Clicks de ecolocalización, unos breves pulsos que emiten en una o varias secuencias y que utilizan principalmente para orientarse y localizar presas a su alrededor. Este tipo de ultrasonido, que emiten a una frecuencia de entre 4 y 18 kilohercios,  también tiene cierta utilidad social.
  • Los silbidos tonales son característicos de las distintas interacciones sociales de la manada. Podríamos decir que es la forma que tienen las orcas de mantener una conversación con los miembros del grupo. Estos silbidos se emiten a una frecuencia promedio de 8,3 kilohercios y suelen durar 1,8 segundos.
  • Los llamados modulados son lo que podríamos confundir con un chillido humano o un graznido. Con una frecuencia de entre 1 y 6 kilohercios, este tipo de ultrasonido es el más utilizado durante la caza, aunque también les resulta útil para comunicarse entre ellas.

Estrategias de caza de las orcas

Se descubre que los delfines saben cuándo nadar por sus vidas

Los llamados modulados, esos chillidos que ya hemos mencionado y que son los únicos que los humanos podemos percibir, son una estrategia esencial para las orcas que están de caza.

Existen diferentes subpoblaciones de estos cetáceos en el mundo, y su principal rasgo diferenciador es el tipo de presa que incluyen en su dieta. Esto se basa en el tipo de estrategias que llevan a cabo las orcas de caza.

Por ejemplo, una manada que se dedica a cazar arenques utilizará una técnica denominada alimentación en carrusel, en la que las orcas se turnan para llegar a la parte inferior del banco de arenques y girar a su alrededor mientras expelan burbujas de aire, emiten sonidos y aterrorizan a sus presas exponiendo sus vientres blancos. De esta forma, los arenques saltan con desesperación a la superficie, donde les espera el resto de la manada.

En el caso de los delfines, un equipo de científicos quiso averiguar si, dado que en teoría las orcas no son sino unos delfines de gran tamaño, los delfines serían capaces de entender los clicks, llamados y silbidos de las orcas.

Ecolocalización de los delfines

Para ello, el equipo de biólogos marinos navegó unos 50 kilómetros mar adentro desde la costa de Carolina del Norte, en los Estados Unidos, para ver cómo la fauna local de delfines y ballenas respondía a los sonidos emitidos por las orcas, reproducidos desde la seguridad de los barcos.

Para comprobar la efectividad del experimento, los científicos, en primer lugar, reprodujeron una serie de sonidos cotidianos que generaron una respuesta normal en la población de ballenas y delfines. Cuando reprodujeron la llamada de caza de las orcas, todos los animales huyeron en dirección contraria al sonido de forma automática.

“Nos pareció increíble que un grupo de animales pudiera responder tan fuertemente ante algo que estábamos haciendo nosotros”

Con los datos conseguidos por el autor principal Matthew Bowers pudieron recrear posteriormente las respuestas de los otros cetáceos y estudiar sus tácticas de huida, que mostraron ser muy diferentes entre sí. Los delfines huyen sin contemplaciones, pero las ballenas forman una especie de barrera y confrontan a las orcas para defenderse.