Arenas de exhibición: leks y selección sexual

10 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el biólogo Samuel Sanchez
Los leks son arenas de combate donde los machos exhiben sus caracteres para atraer a las hembras, en muchos casos jugándose la vida. Se trata de un tipo de selección sexual.

La naturaleza es inclemente: el éxito en el mundo animal viene acompañado de un riesgo inherente, algo conocido como trade off o compromiso. Y una de las fuerzas de selección que definen el mundo natural es la «selección sexual».

A continuación te comentaremos más acerca de estos términos y en qué medida se relacionan con el éxito reproductor en el mundo animal. Tanto la selección natural como la selección sexual actúan en la capacidad de dejar descendencia en los animales, ya que este es su fin último vital. Por ello, existen diversas estrategias en la naturaleza para maximizar la atención de las hembras.

Los machos más exitosos se verán representados en futuras generaciones, por lo que en muchos casos les conviene incluso arriesgar su propia vida para encontrar una compañera.

Selección sexual: pareja de albatros haciendo la danza de apareamiento.

Muchos animales son capaces de hacer cualquier cosa por sexo

La selección sexual actúa sobre la capacidad de los organismos para reproducirse. Esta fuerza es lo suficientemente condicionante como para que algunos animales exhiban rasgos que compliquen su posibilidad de supervivencia. Un ejemplo que todos conocemos es el de los pavos reales, que muestran sus extravagantes y coloridas colas para embaucar a sus potenciales parejas, pero también aumentan el riesgo de que un depredador les vea.

Existen otros ejemplos en el mundo natural en el que los machos muestran su interés y validez a las hembras: desde regalos nupciales hasta construcciones de nidos coloridos. Pero, ¿qué sucede cuando los machos compiten cara a cara por llevarse el amor de sus prometidas?

Los leks: auténticos campos de batalla

El término lek hace alusión tanto a un lugar físico donde se agrupan los machos de una especie para atraer a las hembras como a los despliegues comportamentales que estos realizan. Los leks son típicos de aves, pero también están presentes en mamíferos, peces, anfibios e insectos.

En estas arenas los machos adoptan un orden jerarquizado. El macho alfa ocupa la zona central y de mejor visión y defiende unos escasos metros de territorio. El resto de machos se van agrupando según su fortaleza, y los más débiles son relegados a zonas de menor atractivo y visibilidad.

Una vez elegido el terreno, llega el momento de darlo todo. Los machos comienzan a hacer despliegues y danzas, movimientos ordenados, cantos y llamadas… Todo con tal de captar la atención de sus pretendientes femeninos. Esto, naturalmente, va a asociado a un precio a pagar: en el urogallo (Centrocercus urophasianus) estudios han demostrado que el gasto energético aumenta en forma lineal con la frecuencia de danzas y despliegues. Los machos que más se aparean son los que más se mueven, por lo que el esfuerzo tiene su recompensa.

Pareja de urogallos de salvia haciendo el lek de la cría.

Cuestión de genes

Las hembras pasean por los leks como quien hace la compra, ¿pero cómo terminan eligiendo pretendientes?

La preferencia en el mundo natural se resume de manera sencilla: la genética. Los machos más visibles y que más energía gastan en sus movimientos y exhibiciones están enviando un mensaje claro, «yo soy más fuerte que el resto», poniéndose así en efecto la selección sexual.

Estudios han mostrado que en el gallo lira (Lyrurus tetrix) existía una correlación entre la vigorosidad de los machos y sus probabilidades de supervivencia. Así pues, la elección parece sencilla: las hembras eligen a los machos más llamativos porque portan genes más fuertes que darán más posibilidades de supervivencia a sus hijos.

Las hembras tienen un objetivo claro: conseguir el esperma del macho dominante e irse lo más rápido posible. Ellas cuidarán solas de la prole, por lo que la estrategia de leks solo se contempla en especies en las que no existe cuidado parental por parte del macho. Ellas no ganan nada siendo fieles a sus parejas pues los machos no se encargarán de cuidar a las crías, por lo que pueden permitirse buscar al mejor de todos y después abandonarle.

Leks en la península ibérica: la avutarda

Toda esta información puede parecer lejana a nosotros, típica de animales tropicales o de sabana… pero tenemos buenas noticias, ¡Existen leks en la península!

La avutarda (Otis tarda) presenta este singular método de cortejo, y puede observarse en zonas de pasto bajo y seco en la meseta central a partir de marzo.

Los machos realizan un cortejo «en rueda», en el que se pavonean hinchando sus gargantas, ocultando su cabeza y erizando sus plumas mientras realizan movimientos cíclicos. Se trata de un comportamiento reproductor verdaderamente fascinante del que se puede disfrutar en directo, pero siempre bajo supervisión de expertos en fauna silvestre.

Espécimen de avutarda común.

La selección sexual es una fuerza que condiciona todo

La selección sexual es una fuerza que condiciona las formas y comportamientos de todos los animales salvajes. Por ello en el mundo natural encontramos formas tan extrañas, colores llamativos o cantos estridentes. El proceso se basa en la competición intraespecífica (entre machos de la misma especie) y el fin último, en dar lugar a la máxima descendencia posible. Los machos que más se arriesguen serán los más exitosos, pero también se pondrán a tiro de sus depredadores.

Los leks son un claro ejemplo de esta fuerza de selección. Al exhibirse como si de un escaparate se tratara, queda en evidencia que los más llamativos y osados serán los más representados en futuras generaciones.

  • Colaboradores de Wikipedia. Otis tarda [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2020 [fecha de consulta: 5 de marzo del 2020]. Disponible en <https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Otis_tarda&oldid=123898479>.
  • Kruijt, J. P., & Hogan, J. A. (1967). Social behavior on the lek in black grouse, Lyrurus tetrix tetrix (L.). Ardea55(1–2), 204-240.
  • Spurrier, M. F., Boyce, M. S., & Manly, B. F. (1994). Lek behaviour in captive sage grouse Centrocercus urophasianus. Animal Behaviour47(2), 303-310.
  • Evolution.berkeley.edu. (2020). La selección sexual. [online] Available at: https://evolution.berkeley.edu/evolibrary/article/0_0_0/evo_28_sp.