El antílope saiga, una especie con una existencia desafiante

Camila O.Thomas · 23 marzo, 2019
El antílope saiga es un animal en grave peligro de extinción, pero la caza ilegal no es su única amenaza. Descubre cómo se relaciona el calentamiento global con la muerte de más del 90 % de la población de antílopes saigas en los últimos 20 años

El antílope saiga es un curioso animal que ha sufrido pérdidas incalculables en los últimos años. Científicos alrededor del mundo están trabajando sin descanso para evitar que esta especie se extinga por completo.

Los antílopes saiga son animales migratorios que habitan en Asia Central, en sus planicies y zonas semiáridas. A lo largo del año, los saigas migran a través de Kazajistán, Mongolia, el sur de Rusia, Turkmenistán y Uzbekistán.

En general, estos animales se desplazan cerca de mil kilómetros cada año. Las migraciones de los antílopes saiga se dan generalmente de norte a sur y viceversa. Sin embargo, diversos científicos han reportado movimientos erráticos y nomádicos cada cierto tiempo.

Quizás la característica más representativa de esta clase de antílopes es su abultada nariz. Esta nariz es un vestigio de su evolución. Su órgano olfativo se ha desarrollado de manera que actúa como filtro de aire.

La nariz del antílope saiga es grande y flexible, con una compleja estructura interna con múltiples propósitos. Durante las migraciones, su nariz filtra el aire para evitar que el polvo y la tierra levantada por el galope entre a los pulmones. Durante la época invernal, calienta el aire antes que este llegue a los pulmones, lo que permite que el animal mantenga una temperatura corporal estable.

Saiga tatarica

Al llegar la primavera, las hembras saiga migran a las zonas de apareamiento. Estas zonas han sido las mismas durante decenas de años, amplias praderas con pasto alto.

Desafortunadamente, el antílope saiga está gravemente amenazado por la caza ilegal. Los cuernos del saiga se venden a muy alto precio en el mercado negro. En China, los cuernos del antílope saiga son considerados elementos de alto valor tradicional.

Sobre la muerte masiva del antílope saiga

Para gran preocupación de distintos grupos de conservación de vida salvaje, la caza ilegal no es la única amenaza para el antílope saiga. Existe un enemigo silencioso que a lo largo de los años ha logrado exterminar a más del 90 % de la población total de antílopes.

En el año 2015, alrededor de 200 000 saigas murieron repentinamente en el curso de unos pocos días. Los investigadores estaban horrorizados ante este fenómeno, y es que miles de individuos se desplomaban sin razón aparente a lo largo de las praderas de Kazajistán.

Los antílopes siga estaban reunidos en sus lugares usuales de apareamiento cuando ocurrió la catástrofe. Diversos expertos –veterinarios, zoólogos y ecólogos entre ellos– admitieron que nunca habían presenciado nada parecido.

Saiga tatarica: características

Después de varios análisis se descubrió que la causa de la muerte era una severa infección en el torrente sanguíneo causado por una bacteria. Esta infección les causó a los animales severas hemorragias internas y, por supuesto, septicemia.

Estudios recientes han descubierto que la proliferación de la bacteria letal fue causada por el clima en el momento: muy húmedo y demasiado caliente. Después de estudiar la evidencia histórica de investigaciones anteriores sobre los antílopes, se llegó a una conclusión sorprendente.

La catástrofe del 2015 no es la única muerte masiva que han sufrido los antílopes saiga. Periódicamente, esta especie ha sufrido muertes repentinas de la mayor parte de su población.

Después de analizar la evidencia histórica, los expertos dedujeron que cada vez que ocurrían las muertes, el clima había presentado condiciones similares. Pero, ¿cómo se relaciona el clima húmedo y caluroso con la proliferación de enfermedades?

Calentamiento global, migraciones y enfermedades infecciosas

El calentamiento global es un fenómeno que ha preocupado a gobiernos y particulares alrededor del mundo desde hace años. Pero el calentamiento global no afecta únicamente a los humanos.

El acelerado cambio climático que se ha producido debido a la industrialización humana ha acarreado severas consecuencias para la flora y fauna a nivel mundial. Debido al calentamiento global, un gran número de especies ha tenido que migrar a climas más adecuados para su supervivencia.

Antílope saiga en peligro de extinción

Mucha fauna y flora está reaccionando a las temperaturas elevadas y se desplazan hacia climas más fríos. Esto implica que muchos insectos portadores de enfermedades se desplazan también.

A medida que las temperaturas se incrementan y cambian los patrones climáticos, también se modifican los periodos de lluvia. De esta manera, las pestes relacionadas con las lluvias en zonas tropicales –como los mosquitos– se están multiplicando como nunca antes había ocurrido.

Desde hace mucho tiempo los científicos han sabido que los climas cálidos son el medio ideal para la proliferación de enfermedades. Las bacterias se multiplican con mucha más rapidez en climas calurosos y medios húmedos.

El incremento en la temperatura y los cambios en las precipitaciones afectan de manera distinta a los animales, dependiendo de su fisiología y su tolerancia a los cambios climáticos.

En el caso del antílope saiga, la bacteria responsable de su muerte en masa se encuentra siempre en sus fosas nasales. Sin embargo, fue el aumento en la temperatura lo que provocó la proliferación descontrolada de la bacteria dentro del cuerpo de los saigas.

Si esperamos que el antílope saiga se conserve, debemos intentar limitar nuestra producción de gases dañinos para el medio ambiente. Al igual que ocurre con muchas otras especies, la supervivencia de los saigas dependerá del cuidado a largo plazo del ambiente global.

  • Kock, R.; Orynbayev, M.: Robinson, S. (2018) Saigas on the brink: Multidisciplinary analysis of the factors influencing mass mortality events. Science Advances, Vo. 4.
  • Altizer, S.; Ostfeld, R. (2013) Climate Change and Infectious Diseases: From Evidence to a Predictive Framework. Science, Vol. 341.