Los 10 animales más peligrosos del Mediterráneo

Los animales más peligrosos del Mediterráneo son más fáciles de avistar de lo que crees. Si quieres estar prevenido, aquí puedes conocerlos.
Los 10 animales más peligrosos del Mediterráneo
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez.

Última actualización: 15 septiembre, 2021

A pesar de ser un mar interior y de pequeño tamaño, el que rodea ciertas costas de la península ibérica no está exento de amenazas. Los animales más peligrosos del Mediterráneo están dotados de técnicas de caza y defensa que pueden suponer un serio problema. Desde luego, después de conocerlos no querrás molestarlos (ni ser su comida).

En este artículo te traemos la selección de las criaturas más peligrosas de este mar. Ya sea a través de espinas, mordeduras o un simple roce, su capacidad para causar daños es importante. No te los pierdas.

Los 10 animales más peligrosos del Mediterráneo

La enorme biodiversidad del mar Mediterráneo está aún por descifrar en su totalidad, aunque a día de hoy se estiman más de 17 000 especies diferentes. La cada vez mayor intrusión del ser humano en sus aguas ha dado lugar a nuevos encuentros, muchos de ellos desagradables. Puedes conocer a varios de los animales peligrosos que viven en sus aguas a continuación.

1. Pez araña (Trachinus draco)

También conocido como pez escorpión (no confundir con los ejemplares de la familia Scorpaenidae), este animal posee un veneno de naturaleza glucoproteica y vasoconstrictora. Se oculta en la arena esperando a sus presas, por lo que resulta fácil pisarlo de forma accidental. Su picadura puede provocar inflamación, vómitos, dolor, fiebre, insuficiencia respiratoria y convulsiones.

La toxina de este animal es termolábil y se inactiva con la aplicación de calor.

Uno de los animales más peligrosos del Mediterráneo.

2. Carabela portuguesa (Physalia physalis)

Esta medusa es en realidad un hidrozoario colonial: no se trata de un solo individuo, sino de la agrupación de varios de ellos que viven en simbiosis. Su veneno, inoculado por sus tentáculos de hasta 10 metros de largo, es neurotóxico, citotóxico y cardiotóxico. Produce un enorme dolor y puede llegar a matar a un humano.

No se avistó este animal en el Mediterráneo hasta 2018, cuando se cree que llegó a las costas debido al ascenso de la temperatura de las aguas por el cambio climático.

Una carabela portuguesa varada.

3. Pez piedra (Synanceia verrucosa)

Este pez combina un aspecto que se camufla perfectamente con las rocas en las que se posa a descansar, mientras produce un veneno neurotóxico mortal. En su línea dorsal tiene hasta 17 púas dotadas de glándulas venenosas que, al arañar la piel, inoculan la sustancia paralizante que puede llegar a causar la muerte de un ser humano.

El veneno de este pez es tan potente como el de una cobra.

Uno de los peces más venenosos del mundo.

4. Avispa de mar (Carybdea marsupialis)

La avispa de mar es un pequeño cnidario cuyo veneno provoca quemaduras, dolores musculares y articulares, pérdida de consciencia y, en algunos casos, la muerte. Es un invertebrado de hábitos costeros, pero es más fácil de ver durante la noche, por lo que se advierte a submarinistas y bañistas que tengan especial cuidado en esa parte del día.

Se considera una medusa con picadura menos significativa que otras de su género, pero aún así se trata de uno de los animales más peligrosos del Mediterráneo.

5. Morena del Mediterráneo (Muraena helena)

Este es uno de los animales más peligrosos del Mediterráneo y de los más temidos. Su mordedura inocula un veneno hemolítico (que destruye los glóbulos rojos de la sangre) y es bastante territorial. Sin embargo, la morena opta por mantenerse en su guarida en caso de peligro, por lo que llevarse un mordisco implica haberla molestado más de la cuenta.

Este animal puede alcanzar más de 1,5 metros de longitud y 15 kilogramos de peso.

Uno de los animales más peligrosos del Mediterráneo.

6. Gallineta (Helicolenus dactylopterus)

También conocido como “rascacio rubio” o “cabrilla”, esta es una especie de pez teleósteo de la familia Sebastidae. Al igual que el pez araña, su técnica de caza consiste en camuflarse y esperar a sus presas para emboscarlas. Su veneno, aunque poco estudiado, se sabe que produce gran dolor e inflamación. A pesar de su capacidad tóxica, es un plato muy preciado.

Se trata de un pez de fondo que se camufla muy bien con el entorno en el que habita.

Un pez peligroso bajo el agua.

7. Tiburón blanco (Carcharodon carcharias)

Los grandes depredadores no podían faltar en la lista de los animales más peligrosos del Mediterráneo. La fuerza de la mordida del tiburón blanco es 300 veces más fuerte que la del humano y, además, sus dientes se proyectan hacia delante. No obstante, estos tiburones no son animales agresivos y los ataques a personas son muy infrecuentes.

La mala (e infundada) fama de este pez cartilaginoso ha validado su caza hasta llevarlo a un estado de vulnerabilidad, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

8. Torpedo del Atlántico (Torpedo nobiliana)

El aspecto del torpedo del Atlántico es similar al de las rayas (aplanado) y frecuenta las aguas frías del Atlántico y el Mediterráneo. Este curioso animal tiene una habilidad bastante peculiar y peligrosa: puede producir descargas eléctricas de hasta 220 voltios, con las que es capaz de dejar inconsciente a un ser humano.

La descarga se produce a partir de los electrolitos, unos órganos situados en el disco frontal del animal.

9. Tomate de mar (Actinia equina)

Perteneciente a la familia Actiniidae, esta especie de anémona se desplaza por el fondo marino y las rocas gracias a un disco pedal. Su forma corporal es cilíndrica y está coronada por multitud de tentáculos que atrapan a las presas para llevarlas hacia su boca, situada en el centro. Su veneno es paralizante y produce gran dolor.

Como curiosidad, cabe destacar que esta especie es vivípara.

Un tomate de mar sobre una piedra. Es uno de los animales más peligrosos del Mediterráneo.

10. Raya común (Dasyatis pastinaca)

Este elasmobranquio posee un aguijón arponado en la zona caudal que inocula un veneno que produce dolor intenso, punzante y espasmódico. Además, el área circundante al aguijonazo se presenta con una coloración cianótica y la víctima puede sentir náuseas y desvanecimiento, si bien su toxina no es mortal para el ser humano.

Este pez cartilaginoso puede medir hasta 2 metros de largo y el aparato venenoso llega a los 20 centímetros de porte.

Muchas de las especies que has conocido en esta lista llegaron a las costas del Mediterráneo desde lugares que no eran los suyos. La gran cantidad de rayas avistadas en 2018, junto con la llegada de la carabela portuguesa y el pez león en 2020, son señales de que algo no va bien en los océanos y que debemos cuidarlos más. Si preservamos los ecosistemas, nos salvamos a nosotros mismos.

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  • Martínez Ramírez, M., Villena Zálvez, M. E., Marín Jara, I., & Monedero La Orden, J. (2010). Picadura por Carabela Portuguesa, una" medusa" algo especial. Revista Clínica de Medicina de Familia3(2), 143-145.
  • Bennett, M. V. L., Wurzel, M., & Grundfest, H. (1961). The electrophysiology of electric organs of marine electric fishes: I. Properties of electroplaques of Torpedo nobiliana. The Journal of general physiology44(4), 757-804.