Algas en tu acuario

Estas pueden provocar un desequilibrio en el ecosistema que disfrutan los peces, de ahí que sea fundamental aplicar el tratamiento necesario según el tipo de alga que haya proliferado, de ahí la importancia de su identificación

Las algas son pequeñas plantas acuáticas que eventualmente pueden aparecer en nuestros acuarios. Aunque parecen totalmente inofensivas, su proliferación puede perjudicar el equilibrio del ecosistema en las peceras. Por ello, vamos a conocer las principales causas y las posibles soluciones para las algas en tu acuario.

Tipos de algas en tu acuario, sus causas y soluciones

En principio, es importante comprender que existen diferentes tipos de algas que pueden aparecer en tu acuario. Y saber identificarlas es fundamental para establecer un tratamiento adecuado y combatirlas de forma eficaz. A continuación, resumimos las especies de algas que se desarrollan con mayor facilidad en las peceras.

Cuidados del acuario para peces

Algas punto

Las llamadas ‘algas punto’ pueden ser consideradas como las más inofensivas por su comportamiento poco agresivo. Por lo general, proliferan cuando hay un exceso de abonado en el acuario, principalmente por una elevada concentración de nitratos. También pueden aparecer tras una descompensación de los fosfatos.

Para evitar la presencia de estas algas, se recomienda cambiar de 30% a 40% del agua y suspender provisionalmente la adición de abonos (excepto el potasio). Además, será necesario realizar una limpieza cuidadosa de los cristales de las algas punto, siempre empleando productos apropiados para el uso interno en la pecera.

Posteriormente, se realizará una medición de los niveles de nitrato y fosfato en el agua, para averiguar cualquier descompensación. Con los resultados, será posible constatar si hay un suministro excesivo de algún fertilizante y regular sus dosis.

Las algas marrones

Las algas marrones suelen aparecer con frecuencia en los acuarios y pueden ser un verdadero dolor de cabeza para los principiantes. Se reproducen rápidamente y, por su color marrón, provocan una apariencia de oxidado en el interior de la pecera. En casos más avanzados, se observa que el fondo del acuario también adquiere una coloración oscura.

Generalmente, su proliferación suele estar relacionada con una concentración excesiva de fosfatos en el agua, pero una iluminación deficiente también puede favorecer su crecimiento. Por suerte, resultan fáciles de combatir y suelen desaparecer rápidamente en ausencia de fertilizantes.

Para combatir estas algas cambiaremos un 30% del agua y suspenderemos la administración de fosfatos y nitratos. A continuación, verificaremos si estamos proporcionando una iluminación adecuada a la pecera; se recomienda hacer una aspiración para eliminar lo máximo posible de algas.

Con estas acciones, lo más probable es que las algas cumplan su ciclo y desaparezcan. Después podremos realizar una limpieza y renovar el agua del acuario. Antes de retomar la administración de sustratos, es importante medir los niveles ya presentes en el agua. De esa forma podremos equilibrarlos.

Algas diatomeas verdes

Estas son las algas en tu acuario más alarmantes y llamativas. Proliferan aceleradamente y su presencia ocasiona un aspecto turbio en la pecera, lo que quita su transparencia. En caso de que no sean combatidas rápidamente, su concentración deja el agua verdosa, con una apariencia muy desagradable.

Aunque más comunes en los acuarios nuevos, aún se desconoce el exacto motivo que desencadena su crecimiento. De hecho, han sido observadas algas diatomeas en acuarios con diferentes concentraciones de sustrato, con muchas y con pocas plantas, y con diversas especies de peces, etc. Por ello, su tratamiento es algo complejo.

En principio, debemos evitar el cambio permanente del agua. Lo ideal es realizar un único cambio de 50% del volumen total antes de empezar el tratamiento. Y solo volver a realizar esta acción al final de cinco días, cuando se constate la reducción de las algas.

En otra fase, dejaremos de administrar cualquier sustrato (micros o macros) y también de CO2. También será necesario reducir radicalmente la incidencia de luz en la pecera; la iluminación artificial debe ser anulada y la luz solar puede ser reducida al tapar el acuario.

Algunos expertos también recomiendan añadir una lámpara germicida para acelerar el tratamiento y aumentar su eficacia. Por lo general, con todas estas acciones, las algas se reducen o desaparecen después de cinco o siete días. Solo entonces podremos volver a cambiar el agua del acuario.

Peces más adecuados para tu acuario

Tips para prevenir las algas en tu acuario

  • Equilibrar los niveles de sustratos micros y macros: generalmente, la proliferación de algas está asociada a un exceso de sustratos micros y macros. Por ello, para prevenir su crecimiento es esencial realizar mediciones periódicas de los niveles de nitratos, fosfatos, potasio, CO2, etc.
  • Garantizar una buena iluminación: la iluminación es un aspecto clave para la vida en nuestro acuario. El exceso y la deficiencia de luz favorecen el desarrollo de algas en tu acuario.
  • Antes de elegir la iluminación artificial y la ubicación de tu pecera, es esencial pensar en la intensidad de luz que ofrecerán. Además, durante el verano es preciso tener especial cuidado para no sobrecalentar el agua y acelerar el crecimiento de algas.
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