Las serpientes de cascabel: una especie venenosa de Norteamérica

9 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
La serpiente de cascabel es una especie de serpiente muy temida por su veneno, que puede llegar a ser mortal

Las serpientes de cascabel pertenecen a la familia de las víboras, en concreto al género Crotalus. Son animales endémicos del continente americano, y sus poblaciones se reparten desde Canadá al norte de Argentina.

Lo más característico de las serpientes de cascabel es su cola, por la que reciben su nombre. Existen más de 20 especies de cascabel reconocidas y son las serpientes más venenosas de Norteamérica.

Diferencias entre víboras y culebras

Como hemos comentado, las serpientes de cascabel pertenecen a la familia de las víboras. Las víboras normalmente son venenosas, aunque no todas se consideran peligrosas, y las culebras generalmente no lo son, o al menos no pueden inocular un veneno que llegue a producirnos un daño serio.

Para diferenciar una víbora de una culebra nos fijamos principalmente en su hocico y sus escamas. Las víboras suelen tener las escamas carenadas y más pequeñas, y un hocico puntiagudo. Las culebras suelen ser de mayor tamaño, tienen las escamas corporales más grandes, pueden estar carenadas o no y no tienen hocico.

Víbora

Todo esto son generalidades, pues cada especie puede tener unas peculiaridades propias, así que por precaución, si encontramos una serpiente y sospechamos que puede ser venenosa, lo mejor es alejarnos. Suelen tener más miedo de nosotros, que nosotros de ellas.

Crótalo o cascabel

Estas serpientes se reconocen a metros de distancia por el sonido de su cascabel. El crótalo o cascabel es una estructura de discos óseos que chocan entre sí con el movimiento y hacen un característico sonido de cascabel.

Puede calcularse la edad de una de estas serpientes por el aspecto de su cascabel, que va apareciendo a medida que crecen; los ejemplares juveniles pueden no presentarlo.

Las serpientes de cascabel pueden superar los dos metros y alcanzan los cuatro kilos de peso. No son serpientes muy grandes, pero su veneno puede ser mortal, aunque no atacan por sí solas, solo cuando se sienten en verdadero peligro.

El ruido que hacen con su cola es una señal de advertencia cuando se sienten amenazadas para disuadir a su oponente. Claro que cada especie puede ser más o menos excitable por sí sola, por esta razón se recomienda precaución ante una de estas serpientes.

¿Dónde podemos encontrarnos con estas serpientes de cascabel?

La mayoría de ellas prefieren climas desérticos y rara vez se encuentran en suelos húmedos. También se pueden encontrar en termiteros abandonados, plantaciones de cereal, café o cerca de granjas, especialmente en los graneros donde se guarda el cereal, por la presencia de ratas que les sirven como alimento. Es aquí donde radica el peligro de ser mordido fácilmente por una serpiente de cascabel.

Crotalus

Algunas especies habitan zonas de selva húmeda y otras solo salen de noche. También son buenas nadadoras y pueden morder en el agua.

En general, no son especies arborícolas y se encuentran por el suelo, aunque hay excepciones entre las especies y, si hay una lluvia abundante, son capaces de trepar buscando zonas más secas.

En las zonas donde es frecuente encontrar serpientes de cascabel se recomienda el uso de pantalones largos y zapatos cerrados, además de estar vigilante en el terreno y tener siempre localizado el centro médico más cercano o un antídoto a mano.

El veneno de las serpientes de cascabel

La mordedura de las serpientes de cascabel es muy temida por su veneno, y es que lo utilizan para paralizar y abatir a presas grandes. Su veneno es altamente tóxico: puede provocar parálisis, hemorragias internas por destrucción de las membranas de venas y capilares, necrosis y parada cardíaca.

Serpiente de cascabel en guardia

Las mordeduras deben tratarse lo más rápidamente posible, existe un antídoto que revierte el efecto del veneno y debe ser aplicado inmediatamente. Sin embargo, el antídoto no cura los efectos que haya podido provocar el veneno, neutraliza su acción, evita la mortalidad, pero no cura las posibles lesiones como las necrosis.

Inmunización contra el veneno

La inyección de pequeñas dosis de veneno induce la producción de anticuerpos, pero una vez finalizadas las dosis, el nivel de anticuerpos decae a cero. Si viajas a un país donde abunden estas serpientes, debes informarte sobre cómo evitarlas y cómo actuar ante una mordedura.

  • Jon Bragi Bjarnason and Jay WilliamFox. Hemorrhagic metalloproteinases from snake venoms. Pharmacology & Therapeutics. Volume 62, Issue 3, 1994, Pages 325-372.
  • Venomous Animals and Their Venoms: Venomous Vertebrates editado por Wolfgang Bücherl, Eleanor E. Buckley.