Abejas melíferas y su ciclo de vida

Yamila · 12 febrero, 2019
Las abejas melíferas gozan de un sistema de comunicación denominado 'danza', por el cual informan al resto de congéneres de su colmena sobre distintas circunstancias

Las abejas melíferas son las de mayor distribución en todo el mundo y actualmente cuentan con más de 30 razas. Se emplean para generar miel y luego ser consumida por el hombre. En este artículo te informamos sobre el ciclo de vida de estas pequeñas grandes trabajadoras.

¿Cómo son las abejas melíferas?

Estos insectos se caracterizan por llevar una vida ‘social’ dividida en castas: la reina (hembra fértil), las obreras (todas hembras infértiles) y los zánganos (machos).

Entre ellas, tienen un sistema de comunicación específico, llamado ‘danza’, mediante el cual se informan entre sí en diferentes situaciones. Por ejemplo, la distancia y el camino hacia las mejores flores, la orientación del sol frente al alimento, la temperatura del interior de la colmena, etc.

Todas las abejas melíferas obreras succionan néctar y polen de las flores. El primero es el alimento energético, mientras que el segundo es la fuente de grasas, proteínas y minerales. Además, la reina consume lo que se conoce como ‘jalea real’, igual que las larvas. Las obreras y los zánganos se alimentan con miel y polen.

Cómo es el ciclo de vida de las abejas melíferas

Las colmenas están muy bien organizadas y cada uno de los integrantes sabe cuál es su función. Como sucede con las demás especies de Apis, su ciclo de vida está compuesto por cuatro etapas principales:

1. Huevo

La reina es la única hembra de la colmena con la capacidad para poner huevos… ¡Puede poner hasta 3 000 en un solo día! Tras realizar lo que se conoce como el ‘vuelo nupcial’, se aparea con los zánganos y luego regresa a la colmena para poner los huevos. Lo hace de uno en uno para cada celda destinada a la cría. Los huevos son blancos, ovalados y sin segmentos, y eclosionan a los tres días.

Abeja melífera: ciclo de vida

El sexo de cada futura abeja será determinado por la fecundación del óvulo de la reina. Si el óvulo no es fecundado, el resultado son machos (zanganos) y, si es fertilizado, entonces se convertirán en hembras (obreras).

2. Larva

Cuando salen del cascarón, las larvas adoptan una forma de ‘C’ y se quedan en el interior de cada celdilla hexagonal. Las crías son de color blanco, sin extremidades, ciegas y con un brillo húmedo. Son alimentadas con jalea real una por una dentro de la celda, hasta que son lo suficientemente grandes como para realizar la metamorfosis.

Son las abejas jóvenes (nodrizas) las encargadas de alimentar a las larvas. Además, estas tienen la tarea de cumplir con las condiciones necesarias para que nazca una nueva reina. En ese caso, se construye una celdilla especial (más grande que las otras) que dará lugar a una metamorfosis más extensa, ya que la reina es de mayor tamaño que las demás abejas melíferas.

Justo antes de que se produzca este cambio, las abejas adultas se encargan de cerrar los alvéolos de las prepupas con cera (esto se conoce en apicultura como celdas operculadas).

3. Pupa

La metamorfosis de larva a pupa sucede dentro de la celdilla, debajo de la capa de cera de la entrada. Se lleva a cabo en reposo y es más o menos extenso según cuál sea el ‘producto final’. Esto significa que una abeja obrera tarda menos en conseguir su fisonomía final que los zánganos y que las reinas.

Apis mellifera

4. Adulto o imago

Una vez que se ha producido la metamorfosis, los nuevos adultos tienen que abrir sus celdas operculadas. Poco a poco consumen la cera que servía de puerta. A partir de ese momento comienzan a realizar el trabajo para el cual han nacido, según su casta o condición.

Como una especie de resumen, el ciclo de vida de cada una de las castas es el siguiente:

1. Reina: 3 días como huevo, 5 días como larva, 7 días operculada, 8 días como pupa y 16 días de desarrollo. El promedio de vida de una reina es de entre tres y cuatro años.

2. Obreras: 3 días como huevo, 6 días como larva, 9 días de operculado, 12 días de pupa y 21 días de desarrollo. Las obreras se dividen en las ‘de verano’, que viven algunas semanas, o las ‘de invierno’, que sobreviven algunos meses.

3. Zánganos. 3 días como huevo, 6 días como larva, 10 días de operculado, 14 días de pupa y 24 días de desarrollo. Los zánganos mueren luego del apareamiento con la reina o bien pueden ser expulsados de la colmena durante el invierno.

Las abejas melíferas son animales sumamente fascinantes y, sobre todo, útiles para la vida en este planeta. Por eso, se merecen nuestro respeto y cuidado.

Mc Cabe, S. I. (2010). Biología del comportamiento en abejas recolectoras de néctar : un estudio comparado entre abejas meliponas y melíferas. In Universidad de Buenos Aires, facultad de ciencias exactas y Naturales departamento de biodiversidad y biologia experimental.