4 tips que debes seguir si te ataca un perro

Yamila · 4 septiembre, 2018
La frialdad en estas situaciones puede marcar la diferencia a la hora de salir ileso ante el ataque de un perro, por lo que has de mantener la calma y evitar movimientos bruscos; a partir de ahí, dependerá de la acción del can la que debas realizar tú

Si te preguntas qué debes hacer si te ataca un perro, en este artículo te daremos algunos consejos, primero para evitar la situación y luego para actuar si eres sorprendido por un animal peligroso o agresivo.

Qué hacer si te ataca un perro

Miles de personas son atacadas o mordidas con perros cada año, y en muchos casos la responsabilidad no es del animal. Claro, porque si tiene dueño será él quien no lo ha cuidado o enseñado y, si es callejero, quizás se deba a que el agredido no supo cómo actuar. Para evitar esta situación, te damos algunos consejos que has de seguir si te ataca un perro:

1. Mantén la calma y no corras

Se dice que ‘los perros pueden olfatear el miedo’ y, cuando eso sucede, son más propensos a atacar. Lo cierto es que los animales pueden identificar nuestro lenguaje corporal y actuar en consecuencia.

Si corres, gritas o haces movimientos bruscos es probable que quien se asuste sea el can y, por ende, que intente atacarte. Por lo tanto, te recomendamos que respires lentamente, que pienses en algo bonito y que te quedes quieto.

Cuando el animal se acerque, quédate rígido, con las manos en los bolsillos o cruzadas delante del pecho. Conviérte en un ‘arbol’ o en algo inanimado para que el perro pierda el interés en ti. Incluso si se acerca mucho y te olfatea, trata de no moverte.

Perros con agresividad por miedo

Mantenlo en tu visión periférica, pero no lo mires directamente a los ojos, ya que para ellos esa es una clara señal de amenaza. Muchas personas cometen el error de salir corriendo y eso es peor porque el perro irá en busca de la presa. Además, es probable que sea más rápido que tú, y es que incluso si estás en bicicleta podrá alcanzarte.

2. Dale una orden

No importa si es tu perro, el de un vecino o un animal de la calle. Todos entienden lo que quiere decir un ‘no’ fuerte y rotundo. Tu voz debe sonar autoritaria y segura. La severidad es fundamental, ya que en la mayoría de los casos se dará cuenta de que debe alejarse o quedarse tranquilo.

Evita gritar o hablarle muy rápido porque eso solo logrará que se confunda y aumente su nerviosismo. Recuerda que si tú demuestras tranquilidad, él también la tendrá.

3. Distráelo

Si tienes algo de comida en el bolso o en la mano, puedes arrojársela lejos para que vaya a buscarla y te de tiempo a escapar. En el caso de que no sea la primera vez que te ataca un perro porque debes pasar por un sitio donde hay uno algo agresivo, ten a disposición algo que pueda llamarle su atención.

Puedes llevar encima golosinas, croquetas, galletas o hasta una pelota de juguete. De esta manera, lo distraerás mientras sigues tu camino. Igualmente, te recomendamos que no corras ni hagas movimientos bruscos que puedan ser aún más llamativos que el objeto que le has ofrecido.

Comportamientos compulsivos en perros

4. Ponte en posición fetal

Si no puedes escapar del animal, o bien durante tu intento de escape caes al suelo, una buena técnica consiste en adoptar una posición fetal, en la cual protegerás tus zonas vitales.

El perro hará lo posible por morderte en la garganta, ya que se trata de un área ‘mortal’ y la que primero muerde a un enemigo de su talla. También procura taparte la cara, la cabeza y el pecho con los brazos y manos. Encoge las rodillas y protege el estómago.

Mantén esa postura por unos minutos, deja que el perro te olfatee o se acerque y, por nada del mundo, aproveches la cercanía para golpearlo, ya que esto puede aumentar su nivel de agresividad. Si más allá de todas estas técnicas no consigues impedir que el perro te ataque, el siguiente paso es tratar las heridas que te ha infligido.

Según la gravedad podrás curarlas en casa o ir al médico. En caso de que no conozcas al animal, te recomendamos que vayas al médico para que te aplique las vacunas que crea necesarias. Y si sabes quien es el dueño, habla con él para informarle de lo sucedido y que pueda evitar que su mascota muerda o ataque a alguien más.

Palacio, J., León, M., & García-Belenguer, S. (2005). Aspectos epidemiológicos de las mordeduras caninas. Gaceta Sanitaria. https://doi.org/10.1157/13071818