Úlceras corneales en perros: consejos y tratamientos

13 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Seguro que muchos tutores habréis sufrido indirectamente las molestas consecuencias de las úlceras corneales en perros. En las siguientes lineas podréis encontrar consejos útiles para intentar prevenirlas.

Los ojos son unos de los órganos más complejos del organismo. Debido a esta complejidad, son muchos los procesos patológicos que pueden afectar a estas estructuras. Ya sabéis, cuanto más enrevesado es algo, más susceptible es de estropearse. Dentro de todas esas posibles alteraciones, hoy os traemos una que destaca por su carácter insidioso: las úlceras corneales.

¿Qué es una úlcera corneal?

Recordando la estructura del ojo, sabemos que está cubierto en su parte externa por una estructura llamada córnea. Pues una úlcera corneal no es más que una pérdida de continuidad en esta capa externa del globo ocular. Usualmente está asociada a una intensa molestia o un fuerte dolor, en función de la extensión de la lesión. También se produce inflamación, secreción, lagrimeo y fotofobia (miedo a la luz) entre otros.

Causas y consejos preventivos

Causas

Las causas mecánicas son las más habituales en las úlceras corneales. Podemos incluir los traumatismos, las quemaduras o los cuerpos extraños como elementos causantes externos. En cuanto a las alteraciones anatómicas, están involucradas todas aquellas que tengan que ver con problemas en los párpados o las pestañas.

  • Entropión: Alteración palpebral en la que el parpado se introduce hacia el globo ocular.
  • Pestañas ectópicas: Cuando una pestaña nace en una zona anómala produciendo fricción en el globo ocular.
  • Distiquiasis: Anomalía congénita que produce un nacimiento aberrante hacia el interior del ojo en lugar de hacia el exterior.

Por otra parte, también existen agentes biológicos, entre lo que se encuentran principalmente los virus, que pueden ocasionar este tipo de lesiones.

Las bacterias suelen estar presentes en muchas ulceras, si bien no son causante de ellas. Realmente aparecen de forma secundaria en la mayoría de las ocasiones.

Un perro siendo atendido por una veterinaria.

Consejos preventivos

Conociendo las principales causas, podemos centrarnos en los consejos para prevenir las molestas úlceras corneales:

  • Revisar los ojos con frecuencia,  sobretodo después de los paseos si nuestro perro ha estado en contacto con hierbas o arbustos: es posible que un cuerpo extraño se haya alojado en su cavidad ocular, y cuanto antes lo extraigamos, menor será la lesión. Puede resultar de interés llevar un poco de suero o agua para que, en caso de que esto suceda, poder realizar un lavado ocular profundo.
  • Solucionar las alteraciones anatómicas, siempre que sea posible: la resolución quirúrgica temprana evitará las consecuencias derivadas.
  • Extremar las precauciones siempre que estemos manipulando productos potencialmente lesivos. Trabajos en talleres donde se produzcan esquirlas metálicas o chispas o en casa si manipulamos lejía u otras sustancias químicas son algunos ejemplos. En estos casos, debemos de tomar precauciones y evitar que nuestro perro se pasee por allí.

Tratamiento de la úlcera corneal

Si a pesar de estos consejos el animal tiene la mala suerte de desarrollar una úlcera, se debe de acudir al veterinario para instaurar un tratamiento de inmediato.

Las medidas terapéuticas, en líneas generales, son las siguientes:

  • Eliminar la causa, por supuesto, en primer lugar: extracción el cuerpo extraño, solución de la alteración anatómica causante o limpieza de cualquier agente corrosivo entre otros.
  • Reducir el dolor: dado que este proceso puede resultar muy doloroso, resulta de vital importancia proporcionar a nuestro animal el mayor confort posible. En esta línea, se aplicará un tratamiento antiinflamatorio y analgésico. Este tratamiento puede ser tópico, en colirio, o bien sistémico.
  • En estas situaciones es imprescindible mantener el ojo protegido del propio perro. A pesar de la medicación, es frecuente que suelan frotarse, lo que puede agravar enormemente el cuadro. En estos casos será útil recurrir al collar isabelino para evitar complicaciones en el proceso.
  • Antibioterapia: el uso de antibióticos está recomendado ya que, aunque la úlcera tenga un origen traumático, suelen producirse infecciones secundarias.
  • Cirugía: en casos determinados, de ulceras extensas, profundas o de larga duración, puede ser necesaria la resolución quirúrgica.
Veterinario examinando ojos del perro

Como podéis observar, el tema de las úlceras corneales es todo un mundo. Es una de las alteraciones oculares a las que mayor frecuencia nos enfrentamos los veterinarios. Esperamos que estos consejos os sean de utilidad, y ante cualquier síntoma extraño en los ojos de vuestro perro, no dudéis en contactar con vuestro veterinario de confianza. Con las úlceras corneales, el tiempo es oro.