Tratamientos y síntomas de las cataratas en perros

Yamila · 27 junio, 2018
La detección temprana de esta afección puede evitar que un can se quede ciego

Con el paso de los años, nuestras mascotas padecen diferentes enfermedades que minan su estilo de vida. En el caso de las cataratas en perros, les impide ver correctamente y les puede llevar a la ceguera.

¿Qué son las cataratas en perros?

Cuando nuestra mascota pasa el umbral de los ocho o nueve años, se le considera en la tercera edad, igual que sucede con las personas. Y las enfermedades que sufre a partir de ese momento son similares a las de los ancianos humanos.

Las cataratas en perros no son la excepción. Se trata de una opacación del cristalino del ojo, el cual tiene la función de enfocar los rayos de luz en la retina. Cuando aparece esa especie de ‘tela’ blanquecina o azulada, la visión del animal disminuye.

No todos los perros ancianos padecen este problema, ya que se desencadena como un defecto genético hereditario. En algunos casos incluso aparece en animales jóvenes.

Es necesario diferenciar con otro problema sí específico de los ancianos: la esclerosis de cristalino. Esta condición produce el endurecimiento del ojo y produce un tono grisáceo. El veterinario es el encargado de detectar de qué se trata.

Cataratas en perros: causas

Normalmente, la formación de cataratas en perros es lenta; es decir, que no aparece de un día para el otro. La excepción se da si el animal ha tenido algún problema específico, como por ejemplo un traumatismo, una inflamación no tratada o diabetes.

Existen diferentes razas que son más propensas a la aparición de cataratas: cocker spaniel, pequinés, schnauzer, golden retriever, husky siberiano, fox terrier, labrador y pastor inglés. Sin embargo, esto no quiere decir que las demás estén exentas de padecerlas.

Y aunque se trate de una enfermedad hereditaria, la detección temprana puede evitar que el animal se quede ciego. En cuanto a la prevención o retraso de la aparición de las cataratas, se aconseja prestar atención a la higiene ocular, que lleve una alimentación saludable y que reciba chequeos anuales con el veterinario.

¿Cuáles son los síntomas de cataratas en perros?

Son muy características y visibles las señales de cataratas en perros. Al principio, el animal puede experimentar lagrimeo excesivo y secreción ocular, que en muchos casos se confunde con una infección o falta de higiene.

Pero luego, con el paso del tiempo, el cristalino se vuelve opaco y queda cubierto por un círculo blanco o azulado. A esto se le suma la intolerancia a la luz: el perro se mantiene siempre en áreas con sombra de la casa y, cuando sale a la calle de día, agacha la cabeza o parece estar cegado.

Qué son las cataratas en perros

Es muy importante detectar las cataratas a tiempo, ya que estas ocasionan una merma en la visión del animal. Si bien es verdad que el principal sentido de los canes es el olfato, lo cierto es que también necesitan de sus ojos para la vida cotidiana.

¿Se pueden tratar las cataratas en perros?

La única manera de eliminar las cataratas en perros es mediante una cirugía que extrae el cristalino. Esta intervención quirúrgica incluye el reemplazo por una lente intraocular que evita que se desarrolle nuevamente la patología.

El porcentaje de efectividad de esta cirugía con ultrasonidos es de alrededor del 95%. Debes tener en cuenta que, si bien la operación le devuelve al animal cierto grado de visión, no es capaz de que tenga la vista al 100% como cuando era cachorro o joven (o incluso antes de padecer las cataratas).

También es importante saber que no todos los perros pueden ser operados de cataratas. Primero se necesita un estudio médico general, que avale la intervención, ya que se utiliza anestesia general.

Los cuidados posteriores a la operación son clave. Deberá llevar collar isabelino al menor dos semanas, no podrá hacer esfuerzos ni ejercicio, tampoco se lo podrá bañar y requerirá de limpiezas de la zona varias veces al día. Después de la primera semana, el can irá recuperando la visión y se reducirá la sensibilidad a la luz, sobre todo solar.