La torsión del estómago: un riesgo mortal para el perro

Francisco María García · 16 julio, 2016

En ocasiones, el exceso de gases, líquidos y comida provoca un nudo en la barriga del perro, que puede morir en cuestión de horas. Un motivo puede ser la torsión del estómago.

Esta dilatación y posterior torsión estomacal del can se diagnostica cuando hay una acumulación excesiva de gases, líquidos y comida y el estómago del perro no se vacía de forma correcta.

Se trata de una patología entre las varias enfermedades caninas que puede ser mortal y ocasionar la muerte de la mascota. Por ello es muy importante conocer los síntomas de que se ha producido la torsión del estómago y el método para evitarla. De esta forma podremos salvar la vida de nuestro amigo.

La torsión de estómago se produce sobre todo en las razas de gran tamaño, como el Gran Danés, más vulnerables a esta peligrosa dolencia.

No se produce el vacío del estómago del perro

perro triste

Como vemos, la torsión gástrica es consecuencia de una gran cantidad de gases y líquidos en el interior del estómago del perro. Este gran volumen de sustancias impide que el aparato digestivo de la mascota se vacíe de forma adecuada.

En su proceso, lo normal es que la comida ingerida por nuestro amigo siga su recorrido por el aparato digestivo hacia el intestino. El estómago del perro tiene sus mecanismos para vaciarse cuando lo necesita. Las flatulencias, el vómito y los eructos son herramientas habituales de las mascotas para cuidar la salud de su estómago. Sin embargo, estos procesos no siempre realizan su función de forma adecuada.

Los gases, la comida y el exceso de agua acumulada pueden provocar una presión muy fuerte  en el aparato digestivo de la mascota. Esto va a provocar que con el tiempo este empuje pueda causar un retorcimiento del estómago. La torsión empeora el proceso: funciona como un nudo, por lo que cada vez es más difícil para el perro afectado desalojar los gases y la comida que ocupan su estómago.

¿Cómo reconocer la torsión del estómago?

La torsión estomacal es dolorosa y peligrosa, ya que la vida del perro estará en peligro y el animal podría fallecer en poco tiempo. Esta dilatación exagerada provocará un gran dolor abdominal en el can. A su vez, el giro del estómago provoca una estrangulación de muchos vasos sanguíneos importantes y la compresión de los órganos que lo rodean. Por todo ello, sin la debida atención veterinaria urgente, el can pueda sufrir un colapso (shock) y fallecer en cuestión de horas.

Visualmente, el abdomen del animal se va hinchando y si lo damos un leve toque, sonará hueco porque está lleno de aire.

Otros síntomas de la torsión del estómago son:

  • Inquietud y ansiedad, nerviosismo continuo en el animal.
  • El perro mira continuamente a su estómago y hacia el suelo.
  • Los síntomas de dolor serán evidentes en su zona abdominal.
  • Arcadas, ganas de vomitar y no puede, o solo expulsa saliva espumosa.
  • Respiración rápida y dificultosa.

¿Cómo evitar la dilatación?

Es importante vigilar que nuestra mascota toma su comida de una forma tranquila y pausada. El perro ansioso introduce en su aparato digestivo grandes cantidades de alimento sin masticarlo de forma adecuada: esto frena la digestión y las raciones quedan más tiempo en el estómago, donde ocupan espacio.

El origen de esta dilatación puede estar en comer muy deprisa, no reposar después de las comidas o ingerir grandes cantidades de alimentos.

Otras medidas de precaución pueden llevarse a cabo evitando que nuestra mascota realice ejercicio después de las comidas, y también repartiendo las raciones de alimento en tres dosis distribuidas a lo largo del día. Impedir que beba en exceso tras la comida es otra medida eficaz para cuidar su estómago.

Tratamiento

miedo al veterinario

Ante cualquier sospecha de que pueda ser una torsión gástrica es de vital importancia acudir de inmediato a una clínica veterinaria. En cuanto el perro llegue y sea diagnosticado, se le administrará un tratamiento de fluidos y antibióticos por vía intravenosa.

Lo siguiente será la sedación del animal y la introducción de una sonda por la boca hasta el estómago (intubación orogástrica) para liberar gases y descomprimir el estómago. Si esto no es posible, se perfora la pared abdominal con una aguja.

Tras la descompresión del estómago, se realiza un lavado gástrico y una cirugía. Con ella se trata de fijar el estómago a la pared costal con un método denominado gastropexia, de esta forma se reduce el riesgo de que vuelva a suceder.