Todo sobre el xoloitzcuintli

El xoloitzcuintli es el perro mexicano sin pelo y las opiniones sobre él varían sin punto medio. Conócele mejor aquí y juzga con tu propio criterio.
Todo sobre el xoloitzcuintli
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez.

Última actualización: 12 junio, 2022

Sin duda, el aspecto de este perro es de los que se queda grabado en la memoria: sin pelo, orejas puntiagudas y cara bien recortada, casi salida de un jeroglífico. Se trata del xoloitzcuintli, un can de origen azteca y mucho que contar.

En estas líneas conocerás mejor a esta raza tan peculiar, así como sus orígenes y las necesidades que requiere un correcto cuidado. No te pierdas nada y, sobre todo, no los juzgues por su aspecto peculiar, pues pueden ser una gran compañía para cualquier humano. Comenzamos.

Características y aspecto

No todo el mundo considera al xoloitzcuintli como un perro atractivo, ya que tiene la frente arrugada, los ojos rasgados, las orejas grandes y puntiagudas y la cola fina, parecida a la de una rata. No obstante, la característica más llamativa de estos canes es su ausencia de pelo o, según el ejemplar, su presencia en zonas concretas del cuerpo, como la cabeza.

Se trata de una raza que presenta varios tamaños: estándar (46-60 centímetros), mediano (36-45 centímetros) y miniatura (25-35 centímetros).

Se trata de perros más largos que altos y que presentan ausencia (o gran escasez de pelo). Su piel puede ser marrón oscura o más clara y moteada de negro, gris, rojizo, marrón o broncíneo. De hecho, por esta característica se les considera perros aptos para personas con alergias leves al epitelio de perro.

Origen de la raza

Los primeros registros del xoloitzcuintli se sitúan en México. Si bien sus verdaderos orígenes se consideran un misterio, se han encontrado imágenes de perros sin pelo bastante parecidos a esta raza en varias ruinas aztecas. Las hipótesis contrarias a esta afirmación dicen que se trata de mamíferos similares al xoloitzcuintli criados sin pelo para destinarlos a la alimentación.

Se piensa que los ancestros de este can eran los perros que acompañaban a los pueblos migratorios a través de la masa de Bering.

Aun así, la carne del xoloitzcuintli se consumía, ya que se lo consideraba un animal sagrado y se usaba su carne en las ceremonias rituales. Este can toma su nombre de la deidad azteca Xolotl, el dios del fuego y la escolta de los muertos al inframundo, e “itzcuintli”, la palabra azteca para perro. Se les atribuían poderes curativos y de protección contra malos espíritus.

A día de hoy, y tras estar en peligro de extinguirse, esta raza se ha recuperado y pasó a considerarse tesoro nacional de México. Existen, aproximadamente, unos 30 000 ejemplares en todo el mundo.

Temperamento del xoloitzcuintli

Se trata de un animal tranquilo y distante con los extraños. Suelen elegir a una persona como su “favorita” y, aunque también cuidan y muestran afecto hacia otros miembros de la familia, suelen mantenerse al lado de su compañero electo.

Tienen un gran instinto de guarda, por lo que requieren especial atención en este aspecto de su educación para que no se vuelvan sobreprotectores o agresivos con los extraños. Son perros sensibles y de personalidad marcada, por lo que conviene adoptarlo cuando ya se tenga experiencia con perros.

Su nivel de actividad es medio, pues disfrutan de un largo paseo y algo de ejercicio, pero en casa pasarán la mayor parte del tiempo descansando. De cachorros, sin embargo, son bastante más activos y tienen tendencia a la destrucción de objetos, por lo que requieren de bastante tiempo de sus tutores.

Salud general

El xoloitzcuintli goza de buena salud general y no es propenso a enfermedades congénitas graves, que se sepa actualmente. Sin embargo, siguen necesitando su calendario de vacunas y desparasitaciones al día, así que no descuides ese aspecto ni las revisiones periódicas.

Su aspecto más débil, como podrás imaginar, es su piel carente de manto. Esto los hace bastante propensos a las quemaduras solares y a las heridas cutáneas. Por otro lado, también les dificulta la termorregulación, por lo que pasarán más frío en invierno y más calor en verano.

Otro problema frecuente que acusa el xoloitzcuintli es el de la dentadura, ya que muchos de ellos carecen de premolares. Si bien esto no afecta a su capacidad para comer, es importante revisar su boca a menudo para evitar problemas relacionados con el sarro y la gingivitis.

Cuidados específicos del xoloitzcuintli

Es muy importante que mantengas sus uñas bien recortadas, pues les crecen con rapidez. Los dientes también requieren especial atención y que los cepilles, mínimo, 3 veces por semana.

Por supuesto, la piel también es un aspecto para revisar con frecuencia. Protégele del sol con cremas específicas para perros y abrígale en invierno. Si aparece alguna herida, contusión, grieta en la piel o algún tipo de quemaduras, acude al veterinario.

Y, por último, recuerda que se trata de una raza a la que se debe dar una educación consistente, dedicada y en positivo. De lo contrario, la socialización con otros miembros de la familia (humanos o no) y con los extraños podría complicarse mucho. Antes de adoptar un xoloitzcuintli, plantéate muy seriamente si vas a ser capaz de darle una vida digna.

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