Territorialidad en pequeños mamíferos domésticos

28 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Elsa M. de Arribas
El marcaje y protección del territorio es uno de los factores del día a día de los pequeños mamíferos. Aquí te mostramos las distintas interacciones que estos pueden presentar con otros animales de su especie.

La territorialidad es una competencia a través de la cual los animales defienden su área. Este rasgo se observa en vertebrados, desde reptiles hasta pequeños mamíferos, incluidos los domésticos. De esta manera, los animales defienden sus recursos, alimentos, refugios y parejas. Este rasgo se ha estudiado predominantemente en reptiles, pero se presenta en otros muchos órdenes y familias.

A la hora de tener un pequeño mamífero doméstico cómo mascota, es esencial preguntarse ¿Requiere el animal de otros compañeros? ¿pueden dos machos vivir juntos en una misma jaula? ¿se llegarán a hacer daño? Resolver estas cuestiones es vital para el bienestar de tu mascota, y por ello aquí te mostramos los comportamientos territoriales mas típicos en pequeños mamíferos domésticos.

¿Qué es la territorialidad?

Al referirnos al concepto de territorialidad, podemos encontrar numerosas definiciones. Esto es debido a que abarca varios conceptos dentro de ella. Este término engloba defensa, espacio físico, posesión, vigilancia o dominación de un terreno o ser vivo. En realidad, la territorialidad puede resumirse en tres conceptos clave:

  • Defensa.
  • Conducta en un lugar específico.
  • Control individual o grupal de un espacio físico.

Así pues, según Gifford (1978), puede definirse como:

«Un patrón de conductas y actitudes sostenido por un individuo o un grupo, basado en un control […] de un espacio físico […], conllevando la ocupación, defensa, personalización y señalización de este.»

Territorialidad en pequeños mamíferos

Según los expertos, la territorialidad en pequeños mamíferos puede observarse a partir de manifestaciones como estas:

  • Señalización. Los límites del territorio suelen ser marcados con indicadores físicos como orina o secreciones.
  • Respuesta predecible. La reacción de un animal cuando amenazan su territorio puede ser más previsible que en los humanos.
  • Agresión. La ocupación de un territorio supone la agresión entre los individuos de la misma especie.
  • Vocalización. Emisión de silbidos u otro tipo de ruidos que buscan alejar a otros congéneres o enemigos.
La territorialidad en pequeños mamíferos puede ser muy marcada.

A continuación, te contamos cómo indican la propiedad de un territorio algunos mamíferos de pequeño tamaño:

Cobayas

La cobayas o conejos de indias se caracterizan por ser muy  curiosos y cariñosos, por ello, son mascotas ideales para familias con niños o que tienen poco tiempo. Por otra parte, presentan varias glándulas que están relacionadas con el marcaje territorial. En concreto, se observan glándulas sebáceas en la zona dorsal, la grupa y la zona perineal.

Conejos

Caracterizados por una personalidad agradable y por ser animales tranquilos, son mascotas muy populares. Aunque normalmente no son agresivos, pueden actuar violentamente frente a situaciones de peligro o miedo.

Un detalle curioso sobre la territorialidad en los conejos es que las hembras son más territoriales. Suelen marcar zonas a través de glándulas situadas debajo de su barbilla o a través de la orina. 

Degus

Dentro de los roedores subterráneos, un grupo poco conocido son los degus. Originarios de la zona occidental de los Andes, habitan en galerías subterráneas. Estos roedores son animales sociables que viven en grupos de cinco a diez individuos. Su organización social está basada en la territorialidad de grupo, siendo las madrigueras sus fortalezas. 

Jerbos

Los jerbos son otros roedores de la familia de los múridos, en la que se encuentran ratones y ratas. Este animal es propio de zonas desérticas, por lo que está expuesto a temperaturas extremas de forma constante.

Para protegerse de estas temperaturas, los jerbos excavan túneles, que les sirven como madrigueras. Poseen una glándula odorífera ventral con la que marca su territorio, incluyendo la mano de sus dueños. Estos roedores son animales muy sociables y muy territoriales, que en la naturaleza viven en colonias. Cada colonia tiene una jerarquía social establecida, normalmente determinada por el tamaño de los machos.

Además, son tremendamente inteligentes, llegando a superar a las ratas. Por esta razón, fueron utilizados como animales de experimentación durante décadas.

Hámsters

La denominación de «hámster» engloba a roedores que se integran en distintas especies. En relación al marcaje del territorio, cada especie tiene su peculiaridad. Los hámsters enanos, por ejemplo, poseen una glándula odorífera ventral. Gracias a esta glándula, liberan sustancias con las que marcan el territorio.

Petauros

El peaturo es un roedor nocturno y arborícora originario de Australia. Los petauros muestran un carácter muy tranquilo, aunque pueden morder si se sienten amenazados o ven comprometido su territorio.

Los machos son especialmente territoriales y es muy complicado que acepten a otros de su sexo en su territorio. Entre su comportamiento defensivo se incluye la agresividad, vocalizaciones o marcar el territorio con aromas. 

Un petauro sobre un fondo blanco.

Un pequeño mundo de agresividad

Podemos llegar a la conclusión de que los pequeños mamíferos, incluyendo los domésticos, son animales muy territoriales. Uno de sus comportamientos de marcaje de territorio es la liberación de sustancias odoríparas. También pueden mostrar comportamientos agresivos a la hora de defender su territorio, o utilizar vocalizaciones para enfrentarse al invasor.

El consejo general es nunca mantener dos machos de la misma especie en una misma instalación. A veces pueden tolerarse dependiendo de la especie, pero se aumenta el riesgo de posibles agresiones. Si observas alguno de estos comportamientos en tus pequeños mamíferos domésticos, es posible que se esté gestando una mala relación de territorialidad entre los integrantes del habitáculo.

La mejor de las opciones es informarse antes de adquirir a cada animal, y preguntar por sus necesidades y comportamientos a personas experimentadas. Así, se evitarán posibles sustos a la hora de mantener múltiples mascotas en espacios comunes.