Seis problemas de conducta en perros

Estos dependen muchas veces de miedos o traumas de su infancia, incluso de la genética o de la educación que haya recibido por parte del dueño; sin embargo, con paciencia y tesón todo tiene solución

El comportamiento de nuestra mascota está basado en el aprendizaje que ha tenido, y en ciertas características propias del animal o de su raza. Sin embargo, cuando existen problemas de conducta en perros muchas veces tienen que ver con la falta de socialización o incluso con la genética. Descubre algunas de las claves en este artículo…

Problemas de conducta en perros: por qué aparecen

Como primera medida, es muy importante conocer los factores que llevan al animal a comportarse de una manera ‘inadecuada’ y comprender que para el can no hay acciones buenas y malas: todo depende de lo que indique el dueño y le hayan enseñado.

Un factor determinante en los problemas de conducta en perros es la genética, la cual en ocasiones puede imponerse al aprendizaje. Si, por ejemplo, una perra es asustadiza, es probable que sus cachorros –al menos algunos de ellos– compartan esa característica.

A su vez, cabe señalar que se torna decisivo para su comportamiento cuán socializado esté el animal; este proceso debe comenzar cuando el cachorro tiene un mes y finalizar ocho semanas más tarde. En este período aprenderá muchos de los hábitos que lo acompañarán en su vida adulta.

Por este motivo, aquellos perros que han sido separados de su madre o hermanos de forma temprana pueden tener problemas de conducta: morder, temer, ser nerviosos, no aceptar otras mascotas, etc.

Perro triste

No podemos dejar de lado los traumas que haya sufrido en algún momento de su vida, ya que estos también definen el carácter y la personalidad del animal.

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