¿Qué es la coevolución?

Eugenio Fernández · 21 septiembre, 2018
Cuando dos organismos se relacionan constantemente y evolucionan a la par, la naturaleza nos sorprende gratamente a través del fenómeno de la coevolución

La coevolución es un desarrollo en el que el proceso evolutivo actúa en dos especies que participan de las relaciones entre seres vivos tales como la simbiosis o la predación.

La evolución no deja de ser un proceso de cambio generación tras generación, y la teoría de la coevolución defiende que los cambios de una especie pueden afectar a otra especie y, a su vez, los cambios de la segunda actúan sobre la primera.

En casos como la predación esto ha llevado a las llamadas ‘carreras armamentísticas’, en las cuales la presa obtiene ventajas evolutivas para escapar del depredador y el depredador obtiene nuevas armas para cazarla.

Ejemplos de coevolución: diversidad de flores

Para Charles Darwin uno de los mayores misterios de la naturaleza fue la enorme diversidad de las flores y, según su teoría la coevolución con los polinizadores estaría tras esta variedad. De esta forma, las plantas polinizadas por insectos desarrollarían adaptaciones para asegurar su polinización, mientras que los insectos las obtendrían para recolectar el polen y néctar.

Las características que habrían coevolucionado por parte de las flores serían el olor, el diseño o el color. Así, algunas orquídeas incluso tienen forma de hembra de insecto para engañar a los machos.

Muchos insectos, como las avispas y los higos, han coevolucionado hasta el punto que hay avispas específicas que polinizan especies específicas de higos.

Coevolución de flores con colibrí

En las aves esto también ocurre, y los colibríes coinciden en su empolle con la floración de las plantas que consumen. Son flores más vistosas, coloridas y cuya forma se adapta incluso al pico de las aves.

Hormigas y cucos

Otro de los ejemplos más curiosos es la relación entre acacias y hormigas, las cuales atacan a los herbívoros que se intentan comer a la acacia. En algunos casos libran al árbol de vegetales parásitos, mientras que la acacia aporta néctar y refugio. Esto ha llevado a que algunas hormigas se hayan adaptado a vivir bajo la corteza de estos árboles.

Por otro lado, el cuco es otro de los animales cuya coevolución resulta más llamativa. Ocurre en todos los parásitos, pero este caso es particular al tratarse de un parásito de puesta que hace que otras aves críen su descendencia.

Las aves parasitadas suelen destrozar huevos ajenos, por lo que el cuco pone huevos similares a las aves cuyo nido parasita, además de poseer una cáscara más dura, un período de incubación corto y un lado aplanado para que no se caiga.

Los pinos en pie de guerra

Un caso curioso son los pinos de las Montañas Rocosas: mientras que las ardillas rojas roen las escamas, el piquituerto introduce su pico bajo estas para extraer las semillas.

Piquituerto: piñas

El pino ha desarrollado defensas contra ambos atacantes: donde hay más ardillas las piñas son más duras y tienen menos semillas, mientras que donde el piquituerto abunda las piñas tienen las escamas muy gruesas.

Murciélagos contra polillas

La gran guerra evolutiva se está dando entre polillas y murciélagos, lo que nos da trae apasionante historia sobre la importancia de la cadena trófica en la naturaleza: los segundos emiten ultrasonidos para localizar a los insectos. Sin embargo, hay polillas que son capaces de detectar estos ultrasonidos y cambiar sus patrones de movimiento para esquivarles.

Algunas polillas han refinado esta técnica hasta el extremo, y emiten sus propios ultrasonidos que confunden a los murciélagos, lo que consigue que estos animales no sean capaces de cazarlas, y de nuevo nos muestra lo increíble que es el mundo animal de la mano de la evolución.

Ehrlich, P. R., & Raven, P. H. (1964). Butterflies and plants: a study in coevolution. Evolution18(4), 586-608.