¿Qué es el imprinting canino?

21 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Silvia Conde
El imprinting canino o impronta es el periodo en el que el cachorro aprende a ser un perro y conoce el medio que le rodea.

El imprinting canino o impronta es el periodo de tiempo en el que el cachorro está más receptivo a los estímulos que le rodean. Este intervalo temporal es clave para el aprendizaje y la formación de la conducta del animal.

Este periodo abarca desde el nacimiento hasta las doce semanas de vida del cachorro. Además, la etapa más sensible se encuentra entre la segunda y séptima semana. Si quieres saber más acerca de este intervalo y cómo afecta a la educación del perro, continúa leyendo.

La impronta del perro o el imprinting canino

Desde que nacen, los cachorros están recibiendo estímulos de su madre y del resto de compañeros de la camada. El periodo de lactancia y el tiempo con su madre y hermanos son muy importantes e influyen en el carácter del perro en su vida adulta.

Durante estos primeros días, la madre será la encargada a tiempo completo del cuidado del cachorro. Aún así, también es bueno que el recién nacido tenga algo de contacto con las personas —aunque sea por periodos breves de tiempo—. De esta forma, no le resultará extraña la presencia humana en etapas posteriores.

Es en este periodo es cuando el cachorro aprende qué es un perro y a reconocer a su propia especie.

A las seis u ocho semanas suele llegar el evento de la adopción, momento en el que el cachorro se separa de la camada para llegar al nuevo hogar. A partir de aquí comienza el periodo de socialización: la etapa más sensible en la vida del perro.

Un imprinting canino.

La socialización del perro

La etapa de socialización coincide con la edad natural en la que la madre desteta a los cachorros y les enseña cierta independencia. De todas formas, la separación y cambio de ambiente para convivir con humanos acelera el proceso de socialización en los canes jóvenes.

El perro en esta etapa debe conocer todos los posibles estímulos que vayan a presentarse en su vida. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Los distintos tipos de persona: los niños, adultos, ancianos, hombres o mujeres. En resumen, toda variación étnica o fisiológica en el espectro humano.
  • Otras especies: sobre todo si va a convivir con más mascotas, como pueden ser los gatos o pájaros.
  • Los sonidos, olores y luces del exterior.
  • Las bicicletas, coches o autobuses: los vehículos en movimiento que pueden ser un peligro para el can durante los paseos.

Además, esta etapa es ideal para enseñarle al perro las órdenes básicas que seguirá utilizado por el resto de su vida: ven, siéntate, túmbate o quieto, entre otros muchos comandos de esencial importancia.

Tras la socialización con otros canes, ocurre un periodo de desapego en el que el perro probará su propia independencia. Estamos ante una fase natural que no debe ser interrumpida, pues es bueno que el animal consiga enfrentarse solo a ciertas situaciones.

La importancia del imprinting en la relación con otros perros

Muchos de los problemas de comportamiento entre varios perros tienen relación con el imprinting que han tenido durante su etapa de cachorro. Tal y como hemos comentado, en las primeras semanas de vida el animal «aprende a ser un perro», pero no quiere decir que con esto sepa relacionarse en su etapa de adulto.

El tiempo que pasa con su madre y hermanos influye en la forma de socializar con otros perros, pero durante la etapa de socialización, es importante que el can realice sus primeros encuentros y aprenda el lenguaje canino.

Un buen imprinting para tener un perro estable

En la etapa del imprinting canino, tanto las experiencias positivas como negativas pueden influir muchísimo. Por ejemplo, una mala vivencia puede provocar rechazo o miedo la siguiente vez que el animal se enfrente a esa misma experiencia.

Estos miedos pueden convertirse en fobias muy complicadas de tratar en el futuro, así que es esencial poner especial cuidado en la educación y utilizar siempre el refuerzo positivo cuando se quiera normalizar una situación, como ir al veterinario, el cepillado, el baño y otras muchas actividades rutinarias.

Un buen manejo del cachorro durante su periodo de imprinting se traduce —con bastante probabilidad— en un perro adulto equilibrado y estable, capaz de sobrellevar situaciones cotidianas, relacionarse de forma tranquila con otros perros, animales y personas y entrenado para evitar las conductas destructivas.

¿Existe el imprinting en otros animales?

La impronta también ocurre en otros animales, como demostró Konrad Lorenz en su experimento con gansos. Su definición es la misma que para los perros, pues corresponde a un periodo crítico sensible en la vida del ser vivo.

Konrad estudió el comportamiento de los gansos y observó que los polluelos se unían instintivamente al primer objeto en movimiento que veían en sus primeras horas de eclosión. Las crías seguían cualquier figura que Lorenz colocaba frente a ellos, incluido él mismo.

Unos cachorros juntos.

Una huella para toda la vida

En resumen, podemos concluir que la impronta es el punto de partida del aprendizaje de un animal, pues mediante este fenómeno se genera un vínculo entre madre —o cuidador— y cría.

Gracias a esto, el recién nacido, mediante la observación e imitación —educación y adiestramiento en el caso de los animales domésticos— aprende los aspectos básicos para su supervivencia y bienestar durante el resto de su vida.

  • Etolia. El periodo de socialización en el perro.
  • Soyunperro
  • Cómo educar a un cachorro.
  • La mente es maravillosa. Konrad Lorenz.