¿Puede tu perro darte Salmonella?

Yamila · 6 abril, 2019
Existen muchas enfermedades que podemos 'traspasarnos' entre mascotas y personas: una de ellas es la que produce una bacteria llamada Salmonella, y la higiene es fundamental para evitarla

La Salmonella es producida por unas bacterias y afecta tanto a las personas como a los animales de compañía. En este artículo te contaremos qué debes saber sobre esta enfermedad, cómo evitarla en tu perro y de qué manera reducir el contagio.

La Salmonella en perros: qué saber

La bacteria Salmonella puede introducirse en el organismo de los perros a través de la comida no lavada correctamente, el agua contaminada o las heces de otro animal infectado. Muchos canes que llevan una alimentación cruda son vulnerables a esta enfermedad, así como también los que padecen malnutrición, hacinamiento o problemas inmunodepresores.

Los animales con parásitos intestinales, o los que viven en estado de insalubridad, son también más propensos a sufrir Salmonella. Los cachorros y los perros ancianos son otros de los grupos de riesgo para esta infección.

Los principales síntomas de esta infección bacteriana son diarrea, vómitos y fiebre. Si no se trata a tiempo, el animal puede padecer deshidratación, así como abscesos en el hígado, los pulmones o los riñones (si las bacterias pasan al torrente sanguíneo).

Para determinar si tu mascota tiene salmonelosis, es necesario realizar un cultivo de las heces. Algunos veterinarios también pueden pedir un análisis de sangre en casos de infección aguda.

Salmonella en perros

Ya que la Salmonella suele ser resistente a muchos de los antibióticos comunes, los profesionales indican este tratamiento –con sulfamidas o quinolonas– únicamente en perros gravemente enfermos. En el resto de los casos, la reposición de líquidos y la dieta sana suele ser suficiente.

¿Mi perro puede contagiarme la Salmonella?

Como primera medida, tenemos que evitar que nuestra mascota se contagie la Salmonella. Para ello, hay que lavar bien los alimentos que consume y, en el caso de que le demos carne cruda, asegurarnos de que proviene de un sitio higiénico.

También debes prestar atención al comportamiento de tu perro cuando sale de paseo o está en contacto con otras mascotas. Evita que olfatee, que coma heces ajenas o que beba agua si un recipiente no está limpio.

Si tienes más de un perro en casa, extrema las medidas de higiene, para que no puedan contagiarse entre sí o a los demás miembros de la familia.

Hábitos de higiene

La salmonelosis es una enfermedad considerada como ‘zoonosis’. Esto quiere decir que puede ser transmitida a los humanos. Es por este motivo que debemos ser muy cuidadosos con la higiene en casa, ya sea que tengamos o no una mascota infectada (o si no lo sabemos aún).

Por ejemplo, limpiar los excrementos de los perros el mismo día usando guantes y cerrando la bolsa de la basura herméticamente. Desinfectar las áreas donde el animal suele defecar también es otra medida de prevención bastante útil.

Una vez que terminas de manipular los objetos o excrementos del perro es fundamental lavarse bien las manos. También te recomendamos que no permitas que tu mascota te ‘bese’ en el rostro y que, tras jugar con él, utilices algún jabón antibacterial.

Aunque no lo creas, los perros y los gatos son dos de los principales agentes transmisores de la Salmonella. Si tienes tortugas o aves como mascotas –incluidas gallinas– debes tomar las mismas precauciones.

Por lo tanto, a la pregunta de si tu perro puede darte Salmonella, la respuesta es un ‘sí’ rotundo. Solo es cuestión entonces de evitar al máximo las fuentes de contagio y aumentar las medidas de higiene en el hogar. ¡Así ni tu mascota ni nadie de tu familia padecerá salmonelosis!

  • Terrier, B., & Martinez, V. (2012). Salmonelosis. EMC – Tratado de Medicina. https://doi.org/10.1016/s1636-5410(06)70402-0