¿Puede mi perro participar en terapias?

Con el debido adiestramiento de determinadas razas es posible llevar a cabo las tareas de asistencia psicológica; está probada su efectividad para personas que necesitan ayudan emocional

La terapias asistidas con animales están a la orden del día, y son muchos que están dedicados en cuerpo y alma a este tipo de ayuda. Hay razas que son más idóneas para esta labor que otras, pero dependiendo de la personalidad y el carácter del animal, otras muchas podrían ser viables. Quizá te preguntes si puede tu perro participar en terapias.

Cómo debe ser un perro que participa en terapias

Aunque no hay una raza específica para que pueda un perro participar en terapias, en muchas ocasiones son labradores y pastores alemanes los que llevan a cabo esta labor. Esto es porque estos ejemplares tienen unas características ideales para ello. ¿Cuáles son?

  • Nobleza. Esta es una de las virtudes más destacadas, ya que un animal que participe en terapias debe ser noble, o lo que es lo mismo, tener un corazón inclinado a hacer lo correcto. Esta cualidad hará que el animal no dé ninguna sorpresa o que pueda tener conductas agresivas o desordenadas.
  • Inteligencia. El animal que se entrena para terapias debe ser lo suficientemente inteligente para aprender ciertos comandos y saber cómo actuar en diversas situaciones. No todos los perros valen para ello, ya que no hablamos de sentarse o dar la mano, sino de saber estar en todo momento y lugar.
  • Sociable. Esta es otra de las más importantes a destacar. El perro que se entrena para terapias deberá estar rodeado de personas, y es posible que de otros animales que también participan como terapeutas. Por ello, ser sociable es un imprescindible para los animales que quieran trabajar en esta tarea. El objetivo es tranquilizar y mejorar la vida de las personas que lo necesitan, y un perro que se pelee con otros o que no sea agradable con los humanos no es apto para este tipo de trabajo.
Perros de ayuda psicológica

Y también…

  • Obediencia. No importa lo que haya alrededor, lo que esté sucediendo o lo que pueda estar pasando por su mente. Un perro entrenado para terapias siempre, siempre, debe obedecer las órdenes de su entrenador, que normalmente también es el dueño del animal.
  • Calma. Además de todas estas cualidades, debe ser un perro calmado, que transmita paz, y no uno nervioso y juguetón que pueda alterar a las personas con las que se lleva a cabo la terapia.
  • Paciencia y tolerancia. Muchas de las terapias que se realizan con animales se llevan a cabo con niños. Por esto es importante que el animal que participa en ellas sea paciente y tolerante con ellos. Es posible que se le quieran subir encima o tirarle del rabo o las orejas. La reacción del perro determinará mucho la ayuda o no ayuda que dé a las personas afectadas.
Perro de asistencia emocional

¿Puede entonces tu perro participar en terapias?

La respuesta, si tenemos en cuenta todo lo anterior, es clara: sí, siempre y cuando reúna estas cualidades. Si tu perro reúne esos requisitos y es equilibrado, es probable que pueda ser adiestrado para participar en terapias asistidas con animales.

Si quieres que así sea, deberás buscar un entrenador profesional que convierta a tu animal en un perro de terapias, ya que el entrenamiento debe seguir un protocolo.

En caso de que sea entrenable y tu perro pueda participar en terapias, deberás acudir siempre con él, ya que es contigo con quien tiene el vínculo más fuerte. Al menos durante las primeras sesiones, hasta que se acostumbre a estar con el terapeuta y a obedecerle.

Ya ves que aun si tu perro no es un labrador o un pastor alemán, si su carácter es fiable, equilibrado y tiene otras cualidades, podría participar en terapias. ¿Te animas a intentarlo?

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