Proyecto CES: todo lo que debes saber

Laura Huelin · 24 octubre, 2017

En algunas de las ciudades se están empezando a poner en marcha el proyecto CES, bien organizados por las instituciones, o mantenidos por asociaciones protectoras o particulares.

Las siglas de proyecto CES corresponden a las palabras “Captura, esterilización, suelta”, y hacen referencia a las colonias de gatos callejeros. Por su nombre, parecería que se trata de atrapar a todos los felinos de la calle para esterilizarlos, pero las metas de un proyecto así van mucho más allá.

Nuestras ciudades y pueblos están llenos de gatos callejeros, que enferman sin que nadie los asista, y que se reproducen sin control. Las gatas entran en celo constantemente, pero es sobre todo con la llegada de la primavera cuando empiezan a nacer por centenas gatitos en las calles.

Unos pocos se adaptan a la vida en las calles, pero muchos mueren en sus primeros meses de vida. Y aunque lleguen a adultos, la esperanza de vida de un gato callejero no pasa de los 5 años. Un felino casero puede vivir hasta 15 años.

Los proyectos CES

El único método que se ha probado que disminuye las camadas que nacen en las calles, y el tamaño de las poblaciones de gatos callejeros, el método CES: captura, esterilización y suelta. Voluntarios que viven en cada ciudad se encargan de atrapar, esterilizar y devolver a sus colonias a todos los gatos que puedan.

Gatito en la calle

Pero un proyecto CES no se instala con la única motivación de esterilizar gatos sin más: además, se controlan las colonias.

A los voluntarios se les asignan colonias que deben vigilar y cuidar. Se encargan de ponerles comida y agua seguras, de dar cuidados veterinarios cuando lo necesitan, de desparasitar, y de buscarle familias responsables a los cachorros que hayan nacido, o a los gatos abandonados que aparezcan en las colonias.

Ventajas de un proyecto CES

Para cuidar y controlar una colonia se necesita tiempo y dinero. Pero, aun así, tiene muchas ventajas:

  • Se disminuyen la natalidad y el tamaño de las poblaciones callejeras.
  • Solo se pone comida seca, evitando plagas de insectos o rincones insalubres.
  • Se lleva un control e identificación de los gatos que viven en cada colonia. Se les pone chip y se identifican como gatos callejeros, para evitar que terminen en una perrera.
  • Al esterilizar a los gatos, se eliminan las peleas por territorialidad o celo.
  • Se mejora la salubridad de la zona al desaparecer los marcajes territoriales de orina.

Saber si hay colonias en mi ciudad

Las colonias controladas suelen estar señalizadas con carteles informativos. Si una colonia está controlada, esos gatos no necesitan más ayuda, solo tranquilidad.

Si no hay carteles informativos, se puede saber cuándo un gato callejero está esterilizado (y por tanto ha pasado por un CES). Se le hace una muesca en una de las orejas.

Es una práctica habitual extendida por todo el mundo para saber si un felino está esterilizado, y así no atraparlo. Esta muesca en la oreja se la hace el veterinario justo después de esterilizarlo, mientras aún está anestesiado. Es indolora, y como se hace en cartílago, no necesita de cuidados extra y se cura sola a las pocas horas.

Si ves gatos en tu ciudad con muescas en las orejas, sabes que hay alguien cuidándolos.

Qué hacer si veo una colonia controlada

Los gatos de una colonia controlada no suelen necesitar nada más que tranquilidad. Son animales que, en su mayoría, no se adaptarían a la vida familiar dentro de una casa. Normalmente, no quieren tener nada que ver con los humanos.

Gatos comiendo en un refugio

Son gatos que viven felices a sus anchas en las calles. Como su colonia está controlada, además, sabemos que hay alguien dándoles de comer regularmente y vigilando la salud de cada uno.

Si quieres ayudar a las colonias de gatos de tu ciudad, fíjate en los carteles informativos. Deben estar apuntados los nombres o contactos de las organizaciones que van a ponerles de comer. Puedes ponerte en contacto con ellas y ofrecerles ayuda. Siempre necesitan más voluntarios, pienso o dinero.

Pero si no hay colonias controladas donde vives y quieres ayudar a los animales de la calle, puedes empezar tú mismo a controlar una colonia. Recuerda ponerles únicamente comida seca y no restos de alimento humano, y de esconderla para evitar que se estropee o alguien la envenene.

Los gatos callejeros cazan bichos y evitan sus plagas. También mantienen alejadas las ratas, y deberían enseñarnos a respetar el resto de vidas que conviven con nosotros en las ciudades. Las colonias controladas son la manera más respetuosa y humana de protegerlos y asegurar una convivencia pacífica.

Fuente de la imagen principal: Proyecto CES Aragón