Posibles efectos negativos de la castración en machos

4 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
La castración es un método ideal para controlar la reproducción de las mascota y, además, prevenir múltiples enfermedades, muchas de ellas mortales. No obstante, sin un un control posesterilización, pueden desarrollarse otras patologías.

Actualmente, conocemos todos los beneficios que aporta la esterilización de las mascotas, como por ejemplo, disminuir la aparición de los tumores provocados por las hormonas sexuales. Además, es la única forma efectiva de controlar las poblaciones de gatos ferales o los embarazos indeseados. Sin embargo, debemos conocer los efectos negativos de la castración.

En ocasiones, al castrar a un perro, pensamos que lo más urgente está hecho y nos desentendemos. Lo mismo ocurre por parte del veterinario, que al quitar los puntos, ya no realiza ningún seguimiento extra de la esterilización. Por ello, se cree que el posterior control veterinario es fundamental, sobre todo, a través de análisis sanguíneos periódicos. Estos nos mostrarán los valores de ciertos compuestos en el organismo del animal, esenciales para el control de ciertas patologías.

La obesidad, uno de los efectos negativos de la castración

Pug con obesidad tumbado

La obesidad sigue aumentando, día tras día, entorno a nuestras mascota. Tanto, que actualmente es considerada como la principal enfermedad nutricional que sufren nuestros perros y gatos. Parte del motivo es que, los tutores, sienten que sus mascotas están más sanas cuando cogen peso. Por otro lado, existe el problema de la alimentación ultraprocesada que ofrecemos a nuestras mascotas, como son los piensos extrusionados. 

La obesidad puede desarrollarse tanto en animales castrados como en aquellos que no lo están. Esto se debe a que son muchos los factores dentro de la dieta, la cantidad de ejercicio físico y la genética. No obstante, los estudios sugieren que los animales esterilizados tienen predisposición a engordar. 

Aunque las hormonas sexuales no están relacionadas directamente con el metabolismo, si influyen de forma secundaria. Cuando los niveles de andrógenos bajan –hormonas sexuales masculinas–, la grasa que se encuentra en la región torácica y abdominal, tiene tendencia a aumentar. Además, se incrementa la grasa que está rodeando la vísceras.

Por otro lado, la obesidad incrementa el riesgo de que nuestra mascota desarrolle diabetes tipo 2, así como patologías cardíacas, hígado graso e incluso cáncer. Además, puede hacer que el animal se vuelva insulinorresistente.

Resistencia a la insulina

El páncreas es un órgano que forma parte del aparato digestivo. Es el encargado de sintetizar una hormona llamada insulina. A su vez, esta tiene como función regular la concentración de glucosa en la sangre. Con respecto a los andrógenos y su relación con la insulina, estos hacen que se mantenga una sensibilidad adecuada a esta, a nivel muscular y tejido adiposo, que son responsables del flujo normal de glucosa.

La evidencia científica ha demostrado que, la ausencia de andrógenos junto a la obesidad, hace que aparezca la insulino-resistencia. Esto puede resultar en diabetes e, incluso, otras patologías del sistema inmune.

Ilustración en 3D del páncreas canino.

Dislipidemia en perros

La dislipidemia consiste en un aumento del colesterol en sangre o de los triglicéridos. Dentro de las células, el colesterol tiene una función estructural y es un precursor de ciertas hormonas, como los hormonas esteroideas sexuales y las suprarrenales. Por otro lado, la función de los triglicéridos es la de liberar energía cuando sea necesario.

Ambas moléculas son muy importantes para el organismo pero, si su concentración es muy elevada y se mantienen en la sangre durante mucho tiempo, pueden depositarse. Si esto ocurre, las probabilidades de sufrir una enfermedad cardiaca aumentan.

La testosterona, una hormona androgénica, afecta al metabolismo de las grasas y aumenta la lipólisis, es decir, su degradación, a nivel de los adipocitos. Cuando la concentración de testosterona disminuye, el metabolismo de las grasas cambia y pueden acabar en la sangre. Por ello, una disminución de testosterona, unido de nuevo a la obesidad, puede causar una cardiopatía isquémica o arteriosclerosis de las arterias coronarias.

El chequeo veterinario es necesario

Como hemos podido ver, después de castrar a un perro es necesario tener en cuenta la importancia de proporcionarle una alimentación adecuada, así como una buena rutina de ejercicios. Además, es necesario llevarlo periódicamente al veterinario para que nos indique qué tal está su estado de salud, qué se puede mejorar, etc.

  • Domínguez, M. G., & Bernal, L. (2011). Diagnóstico y manejo de la obesidad en perros: una revisión. CES Medicina Veterinaria y Zootecnia, 6(2), 91-102.
  • Suárez Ortega, A. (2015). Efectos metabólicos y hormonales post orquiectomía en caninos y felinos.