Perro de aguas portugués: un perro pescador

Laura Huelin · 4 junio, 2018
Por sus orígenes y por las tareas que desarrolló en la antigüedad, esta raza es especialmente afín al medio acuático; su pelo, de hecho, es muy resistente a la humedad

El perro de aguas portugués, como se puede adivinar, es una raza parecida al perro de aguas español. Es una de las razas propias de la península ibérica y puede ser el perro al que más le gusta el agua de todos.

Historia del perro de aguas portugués

Los orígenes de esta raza se pueden rastrear hasta la Edad Media, aunque no podemos remontarnos más allá. Se sabe que desde hacía muchos siglos acompañaba a los pescadores del Algarve y realizaba diferentes trabajos para ellos, pero desconocemos qué ocurrió antes y cómo llegó hasta allí.

El perro de aguas portugués trabajaba junto a los pescadores, acompañándolos o ayudándoles a recoger cosas caídas al agua. También se empleaba para cazar aves acuáticas y para recuperar presas caídas en ríos o charcas.

Tras tantas generaciones relacionándose con el agua y teniendo ocupaciones tan diferentes, ha terminado teniendo características únicas: su pelo resistente a la humedad o su gusto desmedido por el agua son solo dos ejemplos.

Características del perro de aguas portugués

El perro de aguas portugués es un perro de tamaño mediano, que de adulto pesa entre 20 y 25 kilogramos. Es de aspecto cuadrado y proporciones armoniosas: llegan a medir alrededor de 50 centímetros a la cruz, por lo que no son ni bajos con las patas cortas ni excesivamente altos.

El aspecto general de esta raza de perro, sin embargo, es robusto y macizo debido a su pelo. El pelo del perro de aguas español es rizado y largo, por lo que a primera vista hace parecer al perro más voluminoso de lo que es. Su manto solo tiene una capa de pelo y puede ser de un único color, de negro, marrón o blanco, o la combinación de dos de estos colores.

Perro de aguas portugués: características

Tiene la cabeza y el morro ancho, aunque tiene los labios prietos y no cuelgan. Lleva las orejas caídas a los lados de la cabeza, aunque no son alargadas ni exageradamente grandes. Tienen los ojos redondos, pequeños y expresivos. La cola es larga y recta, y en reposo la lleva caída casi entre las patas.

Comportamiento del perro de aguas portugués

Hay dos características que definen el carácter del perro de aguas portugués: su afición por el agua y su inteligencia. Las dos se han mantenido en la raza a pesar de que ya no trabajen en las costas y sean un perro de compañía.

El perro de aguas portugués es un perro muy sociable y amigable, tanto con otros perros como con los humanos. Es una de las razas que suele llevarse mejor con los niños, ya que siempre están dispuestos a participar en juegos. Sin embargo, su pelo puede hacer que no se interprete bien su comunicación, por lo que un adulto siempre debería estar supervisando estas interacciones.

Perro de aguas portugués: cuidados

Los perros de esta raza tienen una gran afición por el agua, y serán felices bañándose en un río o en el mar, pero también en los charcos. Pueden vivir felices en una ciudad, pero necesitan varios paseos de calidad al día para poder descargar su energía.

El perro de aguas portugués es tremendamente inteligente. De hecho, se les suele ver en las competiciones de agility y otros deportes caninos. Es fácil enseñarle órdenes nuevas gracias a su disposición a trabajar y complacer, y un entrenamiento en positivo hará que sus avances sean más rápidos y fiables.

Cuidados del perro de aguas portugués

La mayor parte de los cuidados del perro de aguas portugués están dedicados a su pelo: por fortuna, no es pelo difícil de tratar, pero debe desenredarse de manera regular para evitar dolores o irritaciones en la piel. Debe lavarse con un champú especial que ayude a sus rizos a mantenerse sanos e hidratados.

En cuanto a su estado de salud, el perro de aguas no suele padecer enfermedades genéticas relevantes. Sin embargo, sí hay dolencias comunes en perros con sus características físicas: la displasia de cadera o codo y la torsión de estómago deben tenerse en cuenta. Un veterinario debe hacerle revisiones frecuentes y decidir si hacen falta tratamientos preventivos.

Debido a sus orejas caídas, es necesario extremar la higiene en los oídos del perro de aguas portugués. Los perros con las orejas caídas suelen ser propensos a sufrir infecciones u hongos, pero, además, esta raza interactúa mucho con el agua y tiene más riesgo de sufrir estas afecciones.

El perro de aguas portugués es una raza inteligente, amigable y activa. Suelen tener buen comportamiento y es muy fácil enseñarles cosas nuevas: aprovecha este potencial en los juegos con tu perro y viviréis felices durante muchos años.