Perder peso con un perro

Francisco María García · 15 diciembre, 2017

Cuando se trata de estar sano y en forma existen muchas disciplinas que ayudan. Sin embargo, pocas cosas hay más más divertidas y productivas que perder peso con un perro. Realizar ejercicios con las mascotas, estrecha los vínculos y ayuda a la salud tanto del dueño como de la mascota.

Está comprobado que las personas que tienen mascotas son más activas que otras. Aunque no participen en ninguna disciplina deportiva, el paseo diario del perro disminuye el sedentarismo.

Perder peso con un perro incluyen beneficios emocionales. Resulta que algunos especialistas señalan que las mascotas se convierten en motivadores durante las rutinas de ejercicios. Así, para estar en forma basta con incluir ejercicios diarios que vayan aumentando la exigencia.

 Beneficios de perder peso con un perro

Mejora la condición física

Hacer ejercicios con un animal es ideal para personas sedentarias, y también en el caso de principiantes de una actividad deportiva. El ejercicio mejora la circulación y el sistema respiratorio, por lo que disminuye los riesgos cardíacos; llena de energía y estimula el sistema nervioso del cuerpo.

Perro en la playa con su dueña

El ejercicio también es beneficioso en los animales; fortalece músculos y huesos, mejora la condición cardíaca y reduce riesgos asociados al sedentarismo. Otro beneficio importante del ejercicio es que combate la obesidad, característica de los perros adultos.

Estrecha la relación

Las actividades que se realizan en conjunto con las mascotas benefician la relación. Fortalecen los vínculos y la comunicación entre el dueño y su perro, un aspecto fundamental en la convivencia.

Huelga decir que para los animales, el ejercicio es como un juego, por lo que siempre se divertirá. Una manera de mantener su interés es premiarlo al final de la rutina con una galleta o comida favorita.

Beneficia el estado de ánimo

Tener mascotas suele mejorar el humor; incluso cuando se practica ejercicio se percibe como más divertido. Jugar con animales estimula la producción de serotonina y dopamina, lo que aumenta la sensación de felicidad en la persona y, además, disminuye los estados depresivos o sentimientos de soledad.

Además, compartir tiempo y actividades con una mascota reduce el estrés y sus efectos. Sobre todo, esta se palia en gran parte cuando hacemos ejercicio.

En el caso de personas con enfermedades degenerativas o crónicas, los animales representan una gran esperanza que les llena de vida. Se convierten en una fuente de motivación primaria para superar la enfermedad.

Promueve el trabajo en equipo

Los perros se convierten en compañeros de ejercicios para las personas, y psicológicamente es un factor de compromiso para cumplir con la rutina. De hecho, existen algunas disciplinas que involucran directamente al animal. Por ejemplo el Doga, que es una variante del yoga con perros, y también las carreras de relevo.

Por dónde comenzar

Antes de iniciarse en cualquier actividad deportiva, es importante saber cuál es la condición física de la persona y el animal. Un chequeo médico general puede determinar si la persona es apta para ejercitarse físicamente.

En el caso de la persona, también se debe evaluar sus niveles de colesterol y triglicéridos, y también su rendimiento cardíaco. Esto es clave, sobre todo si no se ha tenido una actividad física en los últimos tres años de vida.

Si existe algún interés por una disciplina específica, es probable que el chequeo sea más detallado. Por ejemplo, si se desea correr, hay que evaluar la condición de las piernas y rodillas. Lo mismo ocurre con el animal, así que en el chequeo el veterinario podrá determinar si el perro es apto para entrenar.

Es importante tener en cuenta que algunas razas tienen mayor predisposición para el ejercicio. Por ejemplo, el pastor alemán y el labrador, son ideales para rutinas de carreras, y es más que conveniente en el retriever, cuyo físico tiene tendencia al sobrepeso cuando come demasiado o envejece.

Perro corriendo con su dueño

Por su parte, los perros pequeños como los beagle o yorkshire, deben realizar rutinas más tranquilas. En este último caso, el yoga o Doga es el ejercicio ideal para perder peso con el can.

Primeros pasos para perder peso con un perro

Toda disciplina debe irse introduciendo paulatinamente tanto en la persona como en el animal. La mejor manera es ir extendiendo el ejercicio poco a poco.

Por ejemplo, si se trata de una caminata, se pueden realizar dos caminatas diarias de 15 minutos. A la semana, esta caminata puede extenderse a 20 minutos, o incluir otra adicional de otros 15 minutos.

Si se desea acelerar el ritmo, se puede alternar la caminata con trote. Sin embargo, no hay que olvidar la condición de la mascota cuando se desee aumentar la resistencia.

Fuente de la imagen principal: Julia.This